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Claridades: Winship

Blanton Winship
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Publicado: miércoles, 29 de marzo de 2017

El general Blanton Winship, natural de Macon, Georgia, USA, fue nombrado gobernador de Puerto Rico por el presidente Roosevelt en enero de 1934. No es cierto que las realidades puertorriqueñas le fueran nuevas. Ni siquiera las actividades nacionalistas. Por ejemplo: a fines de 1930 el Partido Nacionalista lanzó, al mercado de Wall Street, una venta de bonos para levantar fondos con que sufragar el establecimiento de la República de Puerto Rico. Contaba la serie de tres denominaciones, de cien dólares la mayor. La primera venta pública, por 200 mil dólares, fue anunciada en San Juan en abril de 1931. Se pensó que, de ser favorable la primera venta, la emisión se aumentaría hasta los 5 millones. La primera venta en Estados Unidos se intentó en el verano de 1932. El Coronel Roosevelt, entonces gobernador de Puerto Rico, al ser consultado por Washington, aconsejó al Departamento de la Guerra pasar por alto el asunto. Pero un año después, al plantearse la cuestión en Wall Street, el general Walker solicitó del Juez Consultor del Ejército de Estados Unidos, su opinión. El incumbente era el general Blanton Winship. Su respuesta fue que se acusara al Partido Nacionalista. Pero predominó la opinión diplomática y no hubo proceso.

En enero de 1934 el mismo general Winship fue nombrado gobernador de Puerto Rico. Su nombramiento correspondió a un momento de gran militancia puertorriqueña. La palabra clave durante todo el año de 1933 fue HUELGA. Acabando el año, y a sugerencias policíacas, un grupo de propietarios, alzacolas del imperialismo, iniciaron planes para organizar un supuesto Comité de Mil Para La Conservación de la Paz y El Orden. Este grupo alarmista cablegrafió al presidente Roosevelt en los siguientes términos: “Predomina la anarquía. Los pueblos están en estado de sitio. Los ciudadanos no pueden salir de sus hogares. La policía es impotente. El comercio se ha paralizado.” Jorge Bird Arias, administrador general y vice-presidente de la Fajardo Sugar Co., (de los multimillonarios Armstrong, de Nueva York), y uno de los traidores puertorriqueños más oídos en Washington, cablegrafió al Secretario de la Guerra, Stern, que “la situación imperante, tanto en lo económico como en lo político, demandan… (el nombramiento de un hombre excepcionalmente fuerte y capacitado.” El Departamento de la Guerra compartió ese criterio.

Correspondió al coronel James Beverly, tejano, abogado de corporaciones azucareras y exgobernador de Puerto Rico, mencionar al general Winship. En carta que dirigiera a su amigo Cox, fechado el 1ro. de enero de 1934, dice: “Favorezco con toda energía el próximo gobernador sea un oficial del Ejército… y que se le nombre inmediatamente. Debe ser alguien de mucha experiencia, que sepa calibrar y manejar situaciones delicadas y que tenga la dureza necesaria para cumplir su deber lo mismo si éste es favorecido por la opinión pública o no. ¿No está el general Winship disponible para posición como ésta?

Esta carta acababa de llegar a Washington cuando la gran huelga estalló en los cañaverales de la Central Fajardo. El liderato tradicional de la Federación Libre (AFL) fue repudiado por los trabajadores. Del fondo de los cañaverales salió un llamamiento obrero para que Albizu Campos dirigiera la huelga. El 12 de enero el general Winship fue nombrado gobernador de Puerto Rico.

Este mismo general Winship era el hombre “fuerte” requerido por el traidor azucarero Bird Arias, de la Central Fajardo; el hombre “que tuviera la dureza necesaria para cumplir su deber, lo mismo si está favorecido por la opinión pública o no”, aconsejado y requerido por el tejano, coronel, abogado corporacionista azucarero, James Beverly. Este sería el hombre que habría de ordenar la Masacre de Ponce.

 

Fuente: Albizu Campos y La Masacre de Ponce – Juan Antonio Corretjer

 

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