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Víctor Pellot Power: Recordando una hazaña del 1958, hace 60 años atrás...

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Publicado: martes, 28 de agosto de 2018

Por David Karpinski
 

El 14 de agosto del 1958, Victor Pellot Power se convirtió en el undécimo jugador en la historia de las Grandes Ligas en robarse el plato (home) dos veces en un juego. Esa hazaña no se ha logrado desde entonces. Sorprendentemente, esos dos robos representaron el 67 por ciento de su total de bases robadas para la temporada.

Como ocurrió ese logro. Aquí está la historia.
En un juego en que los Tigres del Detroit visitaban a los Indios del Cleveland, el partido de encontraba 7-4 en favor del Detroit. En esa octava entrada, los Indios anotaron 5 carreras para asumir la delantera. Rocky Colavito (RF) comenzó la entrada con su segundo jonrón del juego (su 26 ° de la temporada). Luego, el bateador emergente Gary Geiger, bateando por Woodie Held (SS) logró envasarse por base por bolas.  El siguiente bateador fue otro emergente, Vic Wertz, quien bateaba por el lanzador Morrie Martin. Wertz empató el juego a 7 con un cuadrangular de dos carreras.
El dirigente de los Tigres decidió traer a Bill Fischer en sustitución del lanzador Tom Morgan. Bobby Ávila de los Indios se embasó por error de Gail Harris (1B) de los Tigres. Entonces Mickey Vernon se sacrificó, adelantando Ávila a la segunda base desde donde anotó por sencillo de Pellot Power. Una pifia del receptor de Detroit, Charlie Lau, permitió a Pellot adelantar a la 2nda base y rápidamente, el astuto Pellot, llegó a la 3ra base aprovechando un lanzamiento descontrolado del lanzador Fischer. Victor Pellot no permaneció mucho tiempo en la 3ra y luego de un corto bombo al jardín central del receptor Russ Nixon para el 2ndo out, se robó el plato para ampliar la ventaja a 9-7. Luego, Minnie Minoso (LF) fue golpeado por un lanzamiento y se robó la 2nda base antes de que Larry Doby (CF) fuera el 3er out con un bombo para finalizar la angustiosa entrada para los Tigres.

El bullpen de los Indios, sin embargo, no pudo mantener la ventaja de dos carreras, y los Tigres empataron en la parte alta de la novena entrada. Eso abrió la puerta al histórico segundo robo del “home” de Víctor Pellot Power, que llegó al final de la décima entrada, con las bases llenas, dos outs y con uno de los bateadores más confiables de la Liga Americana, Rocky Colavito, con 74 carreras impulsadas en la temporada, en el plato.
Así fue como transcurrió la décima entrada. Mickey Vernon, con una rola al cuadro, fue el 1er out. Luego, Pellot conectó un sencillo a la derecha (su tercer hit del día, elevando su promedio a .319). Nixon siguió con otro sencillo, llegando Pellot a segunda. Miñoso bateó por el campo corto en lo que parecía una fácil doble jugada, pero Miñoso llegó quieto a la 1ra después de que Nixon fue out forzado en la 2nda base. Con  Pellot en la tercera base y Miñoso en la primera, Larry Doby fue embasado intencionalmente, llenándose las bases. Entonces vino a batear Rocky Colavito. En los primeros 3 lanzamientos a Colavito, Pellot amenazaba con robarse el “home” adelantando peligrosamente entre la 3ra y el plato, regresando rápidamente a la 3ra para evitar ser puesto out. En el cuarto lanzamiento al extraordinario bateador Colavito, Pellot una vez más salió rápidamente hacia el “home” pero esta vez no se detuvo, deslizándose y llegando quieto. De esa manera llevó su nombre a la historia del Beisbol y permitió a su equipo ganar, tan dramáticamente  un juego de tantas alternativas.  

 

Pellot Power, dicho sea de paso, no era un candidato probable para robarse el “home”  dos veces en un juego. Al entrar en esa fecha del 14 de agosto, el tenía exactamente una base robada en toda la temporada, y no volvió a robarse ni una sola base (después de los dos robos del “home”) en esa campaña.
El hecho es, que era mucho más probable que Pellot pudiera derrotar al equipo contrario con su guante (siete Guantes de Oro) o con su bate (promedio de carrera de .284) que con sus piernas. En doce temporadas de Grandes Ligas, Power se robó solo 45 bases (y fue atrapado 35 veces). 


Fue un cuatro veces All Star, que acumuló 1.716 hits, anotó 765 carreras y empujó  658. 

 

Nota
Tuve la suerte de ver al extravagante Pellot Power a menudo durante sus dos temporadas con los Minnesota Twins (1962-63), cuando bateó .280, con 26 jonrones y 115 carreras impulsadas, e impresionó con su característico estilo  suave y llamativo donde, con su mascota, lograba capturar, elegantemente, todo los lances de sus compañeros y todas las bolas bateadas cerca de él, con una sola mano y la forma única de mover el bate en forma de péndulo (con una mano) mientras esperaba que el lanzador.
Otras notas:

Ty Cobb se robó el plato 54 veces lo que constituye un récord de Grandes Ligas. Ademas, posee el récord de ambas ligas con ocho robos del “home”  en una temporada (Tigers, 1912).

Pete Reiser tiene el récord de la Liga Nacional en siete (Dodgers, 1946).
Ha habido 35 robos del “home” para decidir el ganador de un partido. El más reciente fue Marquis Grissom (Indios) en el juego número 3 de la Serie de Campeonato de la Liga Americana (11 de octubre de 1997).

Una rareza: 

Tanto Lou Gehrig como Babe Ruth tienen marcas en los robos del plato de dos dígitos en sus carreras MLB (15 y 10, respectivamente). 

Los veloces Rickey Henderson, Lou Brock y Maury Wills nunca lo hicieron.

 

Traducido del Baseball Roundtable por Elio Torresola.

 

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