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1ro de mayo 2017 Declaración del Movimiento Sindical

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Publicado: miércoles, 3 de mayo de 2017

Buenas tardes a todos y todas, a este pueblo de Puerto Rico que ha dicho presente en este gran junte histórico de organizaciones sindicales y multisectoriales. Estamos aquí, en la calle, en esta gran actividad de defensa de nuestros derechos laborales, de la educación y de la dignidad de nuestro pueblo. 

El Día internacional de los trabajadores y trabajadoras se conmemorará hoy lunes, 1ro de mayo en Puerto Rico y en la mayoría del mundo. La lucha por el derecho a un empleo digno y por mejores condiciones de trabajo, como la jornada de ocho horas y el salario mínimo, son conquistas en riesgo cada día más en nuestro país. 

El Congreso de los EEUU, el 30 de junio de 2016, aún con el rechazo y resistencia de grandes sectores de nuestro pueblo, usando su poder absoluto sobre Puerto Rico, aprobó una Ley con el nombre cínico de PROMESA y nos impuso con ella una entidad al estilo clásico de los tiempos coloniales, llamada Junta de Control Fiscal. Los siete integrantes de la Junta, designados desde Estados Unidos, van a gobernar por encima de las funcionarias y funcionarios electos en reafirmación cruda de un coloniaje proscrito por el derecho internacional. No son personas electas por este país pero somos nosotros y nosotras quienes le pagamos sus más de dos millones de dólares mensuales en gastos, incluyendo los más de 620 mil anuales de su directora ejecutiva y los $370 millones, que se calcula costarán sus operaciones. Las personas que integran esa Junta no son electas por este país pero aprueban presupuestos y dictan normas que afectarán nuestras vidas ahora y la de varias generaciones futuras. 

Este gobierno y todos los otros que han endeudado al país, junto al gobierno de Estados Unidos, son los responsables únicos de que Puerto Rico esté en la actual crisis, pero quieren que esta crisis la pague el pueblo. Quieren que, sin preguntar, paguemos una deuda sin auditar, y sin saber cómo, por qué y por quiénes llegamos a donde estamos. Esta es una imposición perjudicial a los intereses de Puerto Rico y beneficiosa para los fondos buitres empeñados en cobrar a como dé lugar la exorbitante deuda de sobre 70 mil millones de dólares.

Basta ya de tanto abuso, basta de tantas leyes para quitarnos derechos laborales, para tratar de reprimirnos en nuestro derecho a la expresión, para quitarnos empleos y nuestras pensiones, para privatizar servicios públicos, para privarnos de servicios de salud, de la educación pública y la seguridad del pueblo, para invalidar leyes y protecciones laborales y ambientales. No aceptaremos la venta de los bienes públicos, de los recursos naturales que tanto apreciamos y que tanto hemos defendido. 

Los más de $450 millones que hoy se le pretenden arrebatar a nuestra Universidad es equivalente a su cierre progresivo. Estamos aquí en defensa de nuestra universidad, pilar de nuestra sociedad. 

La reducción de $900 millones en los gastos de la Reforma de Salud en medio de la crisis en Estados Unidos del Obamacare y de la reducción de las asignaciones a Puerto Rico bajo los programas de Medicare y Medicaid harán que más de millón de puertorriqueños y puertorriqueñas queden fuera de la cubierta médica del Estado. Una crisis de salud de proporciones mayores nos llevará al colapso del sistema privatizado donde las instituciones hospitalarias y las aseguradoras no están al servicio de los intereses del pueblo y de su derecho a la salud.

Desde el comienzo, este gobierno del Dr. Ricardo Rosselló Nevares ha mostrado su plan contra el pueblo de Puerto Rico aprobando órdenes ejecutivas y sometiendo leyes de administración en contra de los trabajadores y las trabajadoras, así como del pueblo en general pero a favor de los grandes intereses y fondos buitres. Una de esas leyes es la llamada “Ley de Transformación y Flexibilidad Laboral”, que realmente es una ley de “Deforma Laboral.” 

Esta ley pone de manifiesto que el Gobierno nunca tuvo la intención de honrar los convenios colectivos sino todo lo contrario, su intención es amenazar los mismos, debilitarlos y tratar de terminar con el movimiento obrero organizado. La ley es sumamente amplia y afecta muchas otras áreas del funcionamiento del Gobierno y sus corporaciones públicas y estaremos denunciándolas también.

Las leyes aprobadas, las órdenes ejecutivas en general y la puesta en marcha de las mismas tendrán un impacto particular y agravado en las mujeres en general, cuando no hay garantías reales de equidad en el ámbito laboral, incluyendo temas como hostigamiento sexual en el empleo; o en la educación con temas como la enseñanza de la equidad y la perspectiva de género. Igualmente el empobrecimiento de las jubiladas se agrava en un país donde las mujeres ya somos las más pobres.

Las personas de la comunidad LGBTQI se ven afectadas en particular cuando se amenaza y se niega el reconocimiento y el disfrute de derechos en áreas de vivienda, salud, trabajo, educación y familia. 

Las personas mayores y las personas jubiladas, viven con la incertidumbre de vivir en la pobreza, no contar con los recursos mínimos para tener una vida digna y tener los cuidados y medicamentos que necesiten. 

Las personas con diversidad funcional, así como nuestra niñez que tiene derecho a educación especial y particular según sus necesidades, ven cómo sus vidas no son tomadas en cuenta ni garantizados sus derechos. 

Las medidas de austeridad impactan el acceso a la justicia de manera directa y desproporcionada a las personas que ya son víctimas del racismo y la pobreza.

Nuestra tierra es rica en recursos naturales están amenazados cada día que se ponen primero los intereses de la explotación insensible al ambiente, que contamina nuestras vidas y nuestro futuro. No estamos en venta, como no están en venta nuestras playas, aire y montañas a los desarrolladores sin escrúpulos como quieren la Junta de Control Fiscal y el Gobierno. En ese sentido, nos unimos a las comunidades y condenamos con vehemencia la posible construcción del incinerador en Arecibo.

 

Editado por razones de espacio

 

 

Los reclamos

Repudiamos a la Junta de Control Fiscal entidad antidemocrática e imperial.

Rechazamos las actuaciones y planes del Gobierno por ser medidas anti-obreras y en contra del pueblo de Puerto Rico. 

Reclamamos y exigimos auditoría independiente de la deuda.

Rechazamos  la privatización de servicios públicos.

Defendemos la educación pública en todos los niveles hasta la educación universitaria.

Defendemos nuestro ambiente y los recursos naturales para el disfrute de nuestro pueblo y no para la venta y privatización de los mismos.

Defendemos el derecho a la salud como un derecho humano de nuestro pueblo.

Defendemos el derecho a un trabajo digno para todos y todas.

Defendemos  el derecho a tener pensiones seguras.

Defendemos los derechos humanos de todos y todas, el respeto a la diversidad y el derecho a vivir sin violencias. Rechazamos cualquier discriminación por edad raza, color, sexo, orientación sexual, identidad de género, nacimiento, distintas capacidades físicas o sensoriales, origen social o nacional, condición social, afiliación política, ideas políticas o religiosas. 

Exigimos la derogación de todas las leyes y órdenes antiobreras y antidemocráticas aprobadas. 

Estamos aquí como pueblo que reclama justicia y reclama su poder. Estamos aquí mostrando nuestra indignación y haciendo oir nuestra voz como pueblo para que se oiga fuerte sólida y unida en Puerto Rico y en todo el mundo.  

Que el Gobierno entienda que se debe al pueblo y que debe defender el bien común y no el de los grandes intereses. 

Que la Junta de Control Fiscal entienda que no nos representa y que somos un pueblo que cree en la paz pero NO somos un pueblo sumiso ante la injusticias. 

Como país debemos buscar la solución del problema colonial que tanto nos divide, que tanto nos humilla y que no permite en gran medida nuestro desarrollo económico y hace posible la aprobacón de leyes federales como la ley PROMESA y la imposición de la Junta de Control Fiscal. 

Este es el comienzo de una jornada para cambiar las leyes aprobadas, para detener futuras leyes, para derrotar a la Junta imperial, para buscar el impulso de nuestro desarrollo económico y para seguir avanzando como país y por la dignidad del pueblo de Puerto Rico.

Estamos aquí de pie por la defensa de los derechos laborales, la educación y la dignidad de nuestro pueblo. ¡Que viva la clase trabajadora! ¡Que viva la juventud universitaria! ¡Que vivan las mujeres! 

¡Que viva nuestro pueblo! ¡Puerto Rico Vencerá!

 
 

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claritienda Daniel Santos