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Gilberto Concepción de Gracia: Su lucha por la Independencia de Puerto Rico

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Publicado: martes, 2 de octubre de 2018

Por Amalia Alsina Orozco

Especial para CLARIDAD

 

Trasfondo histórico

El Congreso Pro-Independencia se organizó como un movimiento cívico, no partidista, integrado por hombres y mujeres que creían en la necesidad del establecimiento de la soberanía de Puerto Rico. El Partido Popular Democrático, el cual había ido a la contienda electoral con un programa de reformas sociales y económicas y sin comprometerse con un status político. El 10 de febrero de 1941, se inauguraron las Cámaras Legislativas electas en la elecciones de 1940. El PPD obtuvo más votos que ninguno de los otros partidos por separado. Bajo la dirección de Luis Muñoz Marín, elegido presidente del Senado, se comenzó a legislar las leyes prometidas por el PPD.

Mientras tanto, el Almirante William D. Leahy, quien venía gobernando el país desde 1939, había abandonado el cargo; desde el 5 de diciembre de 1940, había sido trasladado a ocupar la Embajada de Estados Unidos ante el gobierno francés de Vichy que operaba bajo el General Phillips Pétain. El 3 de febrero de 1941, el presidente Franklin Delano Roosevelt designó a Guy J. Swope, gobernador de Puerto Rico, quien duró poco tiempo; sucedió a Swope en la gobernación Rexford Guy Tugwell, uno de los consejeros económicos del Presidente.

El primer Congreso Pro-Independencia se celebró el domingo 15 de agosto de 1943 en el Parque Sixto Escobar en San Juan. Estaba constituido por ochenta y cinco delegaciones integradas cada una por diez y ocho delegados representando a todos los municipios y trescientos tres delegados por acumulación. Asistieron, además, entre quince a veinte mil personas procedentes de todos los pueblos y campos de acuerdo a la información publicada en la prensa del país el 16 de agosto de 1943. La mayoría del liderato del Primer Congreso Pro-Independencia eran miembros del PPD. Muñoz no confrontó abiertamente al CPI, pero la documentación encontrada en los Archivos de la Fundación Luis Muñoz Marín evidencia sus temores, en que la nueva organización se convirtiera en un partido político.

Durante el Primer CPI el doctor Concepción de Gracia fue designado delegado en Washington y Consejero Jurídico del CPI de Puerto Rico. Los puertorriqueños residentes en E.E.U.U. se incorporaron a los CPI, en defensa de la independencia de Puerto Rico. Desde la presidencia de Concepción de Gracias en el Segundo CPI se mantiene una estrecha relación entre él y el Congresista norteamericano por Nueva York, Vito Marcantonio. Marcantonio sometió un nuevo proyecto de ley de independencia, que contenía las enmiendas recomendadas por el CPI.

Marcantonio y Concepción de Gracia mantuvieron una gran amistad y relación familiar. Durante el encarcelamiento de Pedro Albizu Campos en el presidio de Atlanta, Georgia, ambos fueron autorizados por Albizu a visitarle. 

El Segundo Congreso Pro-Independencia se celebró el 10 de diciembre de 1944, en el Hipódromo Quintana en Hato Rey, bajo la presidencia del doctor Gilberto Concepción de Gracia, con la presencia de representaciones de las setenta y siete municipalidades de la Isla, con una asistencia de más de 1,600 delegados y una gran concurrencia de espectadores. 

En su discurso Concepción de Gracia indicó:

“El Segundo Congreso Pro- Independencia acepta que se consulte al pueblo para que el pueblo ratifique este anhelo de libertad que vive en su corazón… gestionar la celebración de la Asamblea Constituyente y la ratificación de nuestra Constitución.”1

El pensamiento y su lucha por lograr la república puertorriqueña lo había transmitido Concepción de Gracia por radio en su mensaje antes del Congreso:

“Esta será, ha de serlo, una república democrática, justiciera, que no permita la continuación de la colonia en la república y que respete los derechos de todos: negros, blancos, trigueños y amarillos, grandes y pequeños, en paz y amor y justicia”2

 

Deslindar los campos

El 1945 fue un año crucial en Puerto Rico y en el mundo. Entre los acontecimientos más relevantes se encuentran el final de la Segunda Guerra Mundial, la bomba atómica, el surgimiento del estado benefactor y el comienzo de la Guerra Fría, el Bill Tydings -Piñero y la idea del plebiscito. La idea del plebiscito marca su diferencia con los CPI. El 12 de abril de 1945 murió el presidente de los Estados Unidos de América, Franklin D. Roosevelt y le sucedió Harry S. Truman. 

“En este entorno de transformaciones confusas le tocó trabajar a Gilberto Concepción de Gracia, primero como activista independentista e intelectual orgánico del proyecto independentista, y luego como dirigente de los dos grandes movimientos de los inicios del independentismo de posguerra: el Congreso Pro Independencia y el Partido Independentista Puertorriqueño.”3

Concepción de Gracia pudo ver con claridad los problemas del país en el contexto caribeño, estadounidense y mundial. Sobre su experiencia con su padre nos dice Gilberto Concepción Suarez: 

“… el compromiso de lucha y la frescura de la esperanza cada mañana de su vida, aún después de haber pasado la más oscura de las noches;… y a la auto determinación de los seres humanos y de los pueblos”4

El grupo de intelectuales independentistas se refugió en la Revista del Colegio de Abogados, en la que reprodujo el Bill Tydings-Piñero en su totalidad. Juan M. García Passalacqua dice: “La amenaza era romper el monopolio tradicional de Muñoz sobre el asunto.” El artículo principal era de Vicente Géigel Polanco y se titulaba, El problema de la soberanía en Puerto Rico.5

El CPI repudiaba el Proyecto 1002 recomendado por la Comisión Legislativa, conocido como el Proyecto Tydings-Piñero, el cual incluía la fórmula de dominio, que era la colonia disfrazada. El Congreso respaldaba el Proyecto Tydings original (HR 227) con las enmiendas sometidas por ellos. Cada vez se hacía más patente el hecho de que Muñoz y sus adeptos estaban dispuesto a aceptar cierta especie de estatuto intermedio que ofreciese un margen más amplio de autonomía interna. 

En la actualidad, año de 2018, hemos comprobado lo equivocados que estuvieron al aceptar el Estado Libre Asociado que ha perdido su autonomía interna frente al Congreso de los E.E.U.U. La responsabilidad cae sobre estas nuevas generaciones de mantener la lucha por independencia de Puerto Rico. Los problemas que tiene hoy el país, en orden político, económico, social y cultural se relaciona directamente con el problema de nuestra soberanía y las facultades omnímodas del congreso de E.E.U.U.

Para el liderato del Partido Popular Democrático deslindar los campos fue de suma importancia por la amenaza que representaron los Congresos Pro Independencia. En un Documento, se definen los cuatro puntos de preocupaciones. Entre ellos, los votos de PPD no serán a favor de “status político” y comprometer al Congreso de E.E.U.U. con el plebiscito y otros. Al finalizar se indicó que: “No se puede ser Popular y pertenecer a organizaciones cuyos ejecutivos se dediquen a atacar y sabotear ese compromiso”.6 

El tercer artículo: El Sabotaje, Muñoz Marín acusó al CPI de movimiento político contra el PPD. Indicó: “…los trabajadores que están en el movimiento llamado de Francisco Colón Gordiany por no haberse dado cuenta que éste es un movimiento político del CPI para atacar y sabotear la obra del PPD… una misma persona no puede pertenecer a los dos movimientos políticos.”7

Para continuar con la posición asumida por el PPD, el secretario del Partido, Ildefonso Solá Morales comenzó la reorganización de los comités municipales. Las instrucciones a los líderes locales fueron que no se incluyera en ningún comité, ni se permitiera tomar parte en la elección a personas que militen en el CPI y en la CGT que preside el licenciado Colón Gordiany y que por virtud del Acuerdo de Arecibo están considerados fuera del PPD. En el caso de San Juan y Mayagüez se enviarían personas escogidas para presidir por rivalidades y diferencias con la dirección del PPD. El Consejo de Fundadores y el Comité Central del PPD se reunieron en la Casa Alcaldía de Arecibo el 10 de febrero de 1946. Para declarar incompatible, ser miembro del PPD y del CPI y a participar en sus actividades.

 

Fundación del Partido Independentista Puertorriqueño8

Sobre el nuevo Partido el doctor Concepción manifestó lo siguiente:

“Este Partido será una cosa nueva, sin mixtificaciones de ninguna clase; sin politiqueros ni logreros. Será un Partido de hombres que pongan por encima de todo los intereses patrios para dar la última gran batalla por la Independencia de Puerto Rico.” 9

Para Concepción de Gracia el programa del nuevo Partido será: “moderno de acuerdo con las nuevas realidades portorriqueñas y del mundo”.10 La Asamblea Constituyente celebrada en Bayamón, el 27de octubre de 1946 aprobó el Programa del Partido Independentista Puertorriqueño.”11 Es su finalidad política primordial de laborar por el reconocimiento inmediato de la plena soberanía del pueblo de Puerto Rico, a los fines de que el pueblo de Puerto Rico se constituya en una República libre, independiente y democrática.

En su segundo artículo se establece el proceso para lograr la Independencia. Al lograr mayoría en ambas Cámaras de la Asamblea Legislativa se aprobará una Resolución Conjunta, demandando del gobierno de E.E.U.U. el reconocimiento de la Independencia.

 

Campaña de 1948

Ante la concurrida Asamblea de la fundación del PIP y la aceptación del electorado independentista en el proceso de inscripción del Partido, el liderato del PPD inició una campaña en radio, prensa y mítines en contra de la ideología independentista. Por otro lado, el Partido Nacionalista se opuso a la creación de un nuevo partido.

A finales de la Segunda Guerra Mundial, un nuevo conflicto surgió en el mundo occidental. Las dos superpotencias, E.E.U.U. y la Unión Soviética compiten por el dominio político. Además, del conflicto de la Guerra Fría, la era de la posguerra se caracterizó por el proceso de descolonización. 

En Puerto Rico el discurso de Muñoz Marín y su liderato fue atacar de fascismo a los líderes del PIP. Para él resultaría en la destrucción de los medios de vida del pueblo y que representaban un gravísimo peligro para la salvación y libertad integral de Puerto Rico. Para él cada voto al PIP será un clavo en la crucifixión del porvenir de Puerto Rico.

Es sorprendente su definición de fascismo y acusar al liderato del PIP de estar lleno de esas palabras. Muñoz Marín dice sobre el fascismo: “…se caracteriza y conoce por su actitud de desprecio hacia la libertad individual del hombre, por su concepto de patria fascista, por su actitud hacia la verdad y la mentira.”12 Para Muñoz las palabras del pueblo no son “…sagrado, apóstata, hereje, traidor”. Las palabras del pueblo según Muñoz son “…crear, agregar, construir, crecer, producir, distribuir, hacer, industrializar, educar, curar, entendimiento, buena fe”.13 Consideraba que esas son las palabras de un pueblo tranquilo y fuerte por la jalda arriba de su destino.

Ante la “Huelga del 1948”14 de la Universidad de Puerto Rico, en el Recinto de Río Piedras, Muñoz acusó al PIP de que se había entremezclado con el grupo de nacionalistas para tratar de lograr su apoyo electoral. El 14 de abril de 1948, la Universidad fue cerrada por una situación de violencia. El problema alcanza su punto inicial de culminación al negar la Junta de Teatro de la Universidad el uso del teatro a Don Pedro Albizu Campos. La administración universitaria acusó de responsabilidad directa en los sucesos a Pedro Albizu Campos y a Juan Antonio Corretjer, ex miembro del Partido Comunista.

Con esas palabras Muñoz Marín no reconocía la posición de Concepción de Gracia al decir: “Los pueblos deben elegir los caminos menos dolorosos”. Por esa razón el PIP escogió el método cívico, el del proceso electoral, para conseguir la independencia de Puerto Rico. Hasta el día de hoy su liderato actual se mantiene firme en esa posición.

Deseo finalizar con las palabras de la doctora Margot Arce de Vázquez:

“Soy independentista porque soy mujer. Y pertenezco al PIP porque es el único partido que tiene como finalidad única e inmediata conseguir la independencia de Puerto Rico. Me siento orgullosa de pertenecer a esta agrupación de verdaderos patriotas que no han cejado ni cejarán ante la amenaza, la coacción, la persecución, la delación, la calumnia, la propaganda maliciosa, para realizar el nobilísimo ideal de la libertad de su tierra. Y si la muerte me sorprendiera en la mitad de esta lucha, moriría tranquila en la certeza de que ellos harían para mis hijos y los suyos una patria digna: la patria libre e intacta de nuestros mejores sueños”.15

 

La autora es profesora retirada.

 

1 El Mundo, 10 de diciembre de 1944, p.2.

2 Documento: Notas del mensaje transmitido a través de la estación WIAC, Archivo personal de la autora, págs.1-5.

3 Aarón Gamaliel Ramos, CLARIDAD En Rojo, 18 al 24 de noviembre de 2010. Ed. 3011, pág. 22.

4 Gilberto Concepción Suárez, Gilberto el abogado de la Patria, Fundación Gilberto Concepción de Gracia, Serigraf, S.A. Santo Domingo, República Dominicana, 2011, págs... 16-17.

5 Juan M. García Passalacqua, Una guerra civil en la conciencia, visión de Luis Muñoz Marín, Prontuario, Vol. II, Centro de Estudios Avanzados de Puerto Rico y el Caribe, 1996, pp. 73-74.

6 Documento, Mensaje radial, 10 de septiembre de 1945. Archivo personal de la autora.

7 Reece Bothwell González.  Puerto Rico: Cien años de lucha política, Alerta a la conciencia puertorriqueña. Universidad de Puerto Rico, I.G. Pareja, Barcelona, España.  1979, Tomo III, págs... 464-465.

8 Véase El abogado de la patria, Fundación Gilberto Concepción de Gracia, pág. 19-52.

9 El Mundo, 18 de octubre de 1946, pág. 7.

10 Ibid.

11 Véase, Bothwell, Vol. I-1, págs, 661-666.

12 Bothwell, Vol. III, pág. 539.

13 Bothwell, Vol. III, pág. 541.

14 Los sucesos del día 14 de abril en la Universidad de Puerto Rico, Universidad de Puerto Rico, Tipografía Porvenir, 1-47 págs. Archivo personal de la autora.

15 Margot Arce de Vázquez, Obras completas, Editorial de la Universidad de Puerto Rico, Vol. I, Literatura Puertorriqueña. U.S.A., 1998, pág. 742.

 

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