Bookmark and Share Bajar en formato PDFComentariosVer foto galería

Comunidades cagüeñas: De la necesidad a la autogestión y resistencia

Bo. Borinquen, Caguas
Ver foto galeríaVisita la foto galería (3)
Perfil de Autor

Por Gabriela Ortiz Díaz

Publicado: martes, 27 de marzo de 2018

Entre el lunes y miércoles de la semana pasada, mientras la administración de este país aceleraba en la aprobación de la Reforma Educativa, las enmiendas a la Reforma Laboral, el Plan Fiscal de la Universidad de Puerto Rico, y en la contratación del estadounidense Walter Higgins como nuevo director ejecutivo de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE), CLARIDAD visitó sectores de Bairoa y Borinquen, ambos barrios del municipio de Caguas.

De la conversación con líderes comunitarios del sector Las Carolinas (Bairoa) y de Borinquen se constató el mismo detalle: ahora, cuando el pueblo puertorriqueño ve amenazados todos los servicios esenciales, las comunidades van aprendiendo y creciendo. “Hay otras tormentas que no son solamente las de los vientos fuertes. Hay otros vientos fuertes que nos azotan y estamos aprendiendo a hacer planes de contingencia y a expresar lo que sentimos. Sabemos que a solas no podemos, que crecer depende de una red, de una comunidad, que es la que nos va a sostener”, comentó a este medio la acupunturista Lourdes Hernández, quien ofrece talleres de esa medicina alternativa en el Centro de Apoyo Mutuo (CAM) que se gestó en Las Carolinas semanas después del paso del huracán María. 

A falta de la intervención de las ayudas del Estado y de las federales, se han conformado un sinnúmero de organizaciones y gestiones de base comunitaria, que si bien han ido poniendo en orden el país a más de seis meses del fenómeno natural, también han capacitado a las personas que las conducen con la consciencia necesaria para notar que Puerto Rico enfrenta un caos social. 

“La gente está tratando, pero es bien duro. La clase media está clase pobre…Yo no puedo creer que se atrevan decirme que no hay materiales ni brigadas para mi comunidad cuando con ese dinero pueden arreglar toda mi comunidad en una semana. ¿Cómo se lo van a pagar a otro? ¿Por qué no atienden la necesidad del pueblo, de las comunidades aisladas que todavía estamos sin luz?”, expresó indignada Damaris Cruz Colón, secretaria de la Parroquia San Esteban Protomártir de barrio Borinquen, sobre el contrato por $450 mil a Higgins. 

Por su parte, José ‘Cheo’ Oyola Ríos, portavoz de la Alianza Comunitaria Borinquen, denunció el hecho de que el dinero del Estado esté mal distribuido: “¿Cómo hay tantos chavos para pagarle a esa gente, a esa Junta de Control Fiscal?”, cuestionó a modo de reflexión. 

A raíz del paso del huracán, desde esa Alianza que preside Oyola Ríos se han encargado de manejar la situación de falta de agua potable con el mantenimiento de un tanque de distribución de ese recurso, proyecto que es único en Puerto Rico porque su funcionamiento es totalmente eco-amigable. El pozo utiliza el agua de los manantiales, que se almacena gracias a la fuerza de gravedad, la misma fuerza que hace que el líquido llegue a los hogares. 

La organización incorporó la luz solar para hacer funcionar la bomba de filtración. Según explicó Oyola Ríos, los contenedores del cloro son reusables y el agua que no se utilice regresa a la naturaleza en su estado original. Luego del huracán, decenas de familias se han beneficiado de ese servicio. 

 

Alianza Comunitaria Pro Energización 

De igual forma, otro proyecto autogestionado en respuesta inmediata a las necesidades tras el huracán fue la creación de la Alianza Comunitaria Pro Energización, parte de la organización que dirige Cheo Oyola y cuyo objetivo es energizar los sectores del barrio Borinquen, al sureste de Caguas. Aunque varias comunidades del barrio aún permanecen sin el servicio, la Alianza ha procurado colaborar mediante la energización solar y la organización de tres manifestaciones contra la AEE. 

Para efectos de la Autoridad, la región de Caguas cubre los municipios de Naguabo, Humacao, Yabucoa, Juncos, Las Piedras, San Lorenzo, Gurabo, Caguas, Cidra, Aguas Buenas, Cayey, Barranquitas, Comerío, Orocovis. En entrevista radial la semana pasada, el alcalde de Caguas, William Miranda Torres, informó que “la atención de la AEE y los que tienen que ver con esto para que se les provea energía a nuestros ciudadanos ha sido terrible”.

Miranda Torres, hizo un llamado enérgico y desesperado a la AEE y al gobierno central para que agilicen y terminen lo antes posible los trabajos en Caguas. Según el funcionario, son la AEE y el gobierno quienes tienen el control y la responsabilidad de asignar las brigadas y materiales para reestablecer el servicio eléctrico. Subrayó, además, que a más de seis meses del paso del huracán y luego de innumerables gestiones del Municipio para apoyar y dar seguimiento a las labores de energización en el pueblo, más de 15,000 familias en Caguas viven aún “desesperadas y angustiadas” por la falta de energía. 

“No hay forma de uno poderle llevar consuelo a tanta gente. Ya están rendidas. La incomodidad y el enojo es tanto que ya no comprenden”, continuó el alcalde. Y es que la mayoría de los(as) cagüeños(as) critican al funcionario por no “dar la cara” ante la situación. 

 

Ayuda sin fines de lucro 

La secretaria de la Parroquia San Esteban Protomártir del Barrio Borinquen, Damaris Cruz Colón, denunció las pocas gestiones que ha hecho el Municipio de Caguas para repartir suministros a las comunidades más alejadas del casco del pueblo. 

“Como comunidad parroquial, hemos hablado en el Municipio y no nos han brindado atención. Sin embargo, la fundación sin fines de lucro Cáritas, sí”, expresó la líder. 

Aunque a la comunidad adyacente a la Parroquia y en la que vive, Borinquen Atravesada, aún carece de luz desde el Kilómetro 4.1 hasta el 6.2, la iglesia ha asistido a los más necesitados a través de un centro de acopio que se gestó rápidamente tras el paso del huracán. 

Indicó a este medio que de un censo realizado luego de la desgracia atmosférica, constataron que en esa comunidad hubo 90 familias severa o parcialmente afectadas, y 25 que lo perdieron todo. La respuesta de la Parroquia y de Cáritas fue entregar a finales de noviembre vales para comprar equipo médico, alimento, materiales de ferretería y farmacia. 

“Llegaron unos fondos a las cinco diócesis de Puerto Rico a través de Cáritas. Hemos identificado a las personas que no han recibido nada; porque si no tienen título de propiedad no le dan ayuda ni de FEMA, ni del Gobierno, ni de Tu Hogar Renace. A esas personas se les entrega un cheque según las cotizaciones de las necesidades que tienen en ese momento. Cáritas ofrece ayudas hasta de $4 mil en materiales de construcción, enseres o muebles”, explicó Cruz Colón. 

También, los vecinos han llevado ropa y zapatos al centro de acopio parroquial y la organización Vagón de los Amigos Católicos de Nueva York aportó suficiente agua embotellada. 

 

Centro de Apoyo Mutuo de Las Carolinas 

El pasado 6 de noviembre, las residentes de la comunidad Las Carolinas prepararon el primer almuerzo para los vecinos más necesitados en la cocina de la Escuela María Montañez Gómez, la cual decidieron tomar porque la habían vandalizado luego de que el Departamento de Educación decidiera cerrarla hace más de un año. 

Siguiendo el concepto del Centro de Apoyo Mutuo (CAM) que se gestó en el casco urbano de Caguas para cubrir, prioritariamente, las necesidades alimentarias de los sectores más próximos, Carmen Lydia Texidor quiso emprender un CAM en Las Carolinas para aportar con comida preparada a los y las encamadas, incapacitadas y cuidadoras de estas personas residentes de los sectores Fanguito, Casucha, Chiringa, Los Ramos, Los Lozada, Las parcelas viejas y la urbanización. 

Antes del huracán, aunque sí había una Asociación de Residentes, no había una organización comunitaria como la que mantienen ahora. Según Dimarie Fontánez, una de las que trabaja en ese CAM, tanto el DE como el Municipio saben que están trabajando desde esa escuela y a pesar de que el Municipio no les ha impedido el funcionamiento, tampoco les ha ofrecido ayuda. 

Son mujeres casi todas –y de distintas generaciones– las que se han unido para emprender este gran gesto de solidaridad. Carmen Lydia, Dimarie, Maricely Oneill, Gladys Gómez, Rosario González, Carmen Janette González, María Arroyo y Lourdes Hernández, entre otras son las responsables de colaborar con Las Carolinas con alimentos, talleres culturales y ofrecimientos recreativos.

El servicio de energía eléctrica llegó a esa comunidad el pasado 21 de marzo. No obstante, en la escuela, desde el primer día se preparan decenas de almuerzos los lunes, miércoles y viernes hasta alcanzar los más de 90. Todo lo necesario para confeccionar los alimentos –estufas, utensilios de cocina, comida– han sido donaciones de la comunidad y de organizaciones sin fines de lucro. 

“Esto no es un comité, no hay un presidente, sino que cada una ayuda según pueda. No hay obligación, pero sí el compromiso porque hay mucho trabajo”, indicó Carmen Lydia a CLARIDAD. “No nos llevamos ningún beneficio económico, si no la confianza de la comunidad, la unión de los participantes del CAM”, expresó Dimarie. 

La satisfacción de trabajar en el CAM es grande. “Yo me ganaba $3 mil mensuales cuando trabajaba, pero aquí me siento como si me pagaran 1 millón”, dijo Gladys, a lo que completó Carmen Lydia: “Yo estoy segura que Walter Higgins no se siente como nos sentimos nosotras aunque se le estén dando $450 mil al mes”. 

 

  (0) Comentarios




claritienda Amores que luchan