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Poemas de E. S. Ortiz González*

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Publicado: martes, 27 de marzo de 2018

I Cuando pequeño, tomé un centavo y lo enterré. Para ello hice un pequeño boquete en el piso del balcón comunal del edificio en el que viví por algún tiempo. Recuerdo haberlo colocado y cubierto con una argamasa hecha del cemento que removí para hacer el boquete. Me prometí algún día sacarlo de allí. La fecha del centavo, la de mi año de nacimiento: 1969. Tenía 6 años.

 

II Por varios años hice una bola con sobrantes de jabón. Procuraba que cada capa de jabón fuese uniforme. Llegó a ser una bola de tamaño considerable. Una vez se me ocurrió hacer un boquete a la bola hasta llegar a su centro. Entonces me la pasaba mirando las capas de jabón, y luego añadía más. En algún momento, en mi adolescencia quizá, rompí la bola.

 

III Mi padre conducía camiones. Las temporadas que vivíamos con él, y en verano, me levantaba a las cuatro de la mañana para que lo acompañara en el camión. Si no vas a la escuela trabajas, me decía. Pasábamos el día entregando mercancía. Siempre que creía que el camión iba a rozar los cables del tendido eléctrico, me decía: sube los pies, no toques el metal. Entonces pasaba el camión, ambos en silencio.

 
 

Ortiz-González es poeta. Ha trabajado como librero por décadas. Colabora con En Rojo cuando puede y quiere. Estrategias de combate (ICP. San Juan. 2017), del que damos una muestra, es su segundo libro.

 

 

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