Colecta Nacional Claridad 2015
 
Bookmark and Share Bajar en formato PDFComentariosVer foto galería

Gori República de Georgia:la tierra natal de Iósif Stalin

Stalin después de salir del Seminario Mayor de Tiflis y su etapa de revolucionario.
Foto por: Suministrada por el autor
Ver foto galeríaVisita la foto galería (4)
Perfil de Autor

Por Mario Rodríguez León

Publicado: lunes, 31 de agosto de 2015

“Estados Unidos pretende dividir el mundo

con la Unión Soviética. La Unión Soviética 

hizo bien en rechazar esa pretensión cuando 

le fue propuesta a Stalin por el embajador 

E. Ellis Smith, acreditado en Moscú. Stalin lo

rechazó de plano. ¡Honor a quien honor

merece!”

Pedro Albizu Campos

 

 

    En una hermosa mañana, un domingo 21 de junio de 2015, en compañía del buen amigo y hermano Ramón Luis Cruz Lamoutte, O. P. viajé en avión desde la exótica y fascinante ciudad de Istambul, en Turquía, hasta Tbilisi, capital de la República de Georgia en el Caúcaso. La República de Georgia es un país de 69,800 kilómetros cuadrados que limita al norte con Rusia y al noroeste con Azerbaiyán, al oeste con el Mar Negro y al sur con Turquía y Armenia. Es una nación en donde predomina la religión cristiana ortodoxa autocéfala, la que cuenta con antiguas y modernas iglesias. 

Un joven taxista que nos cobró excesivamente en loris, la moneda nacional del país, nos condujo hasta el típico hotel familiar en el cual nos hospedamos. Ya debidamente alojados nos dispusimos a conocer Tbilisi, una ciudad de más de un millón de habitantes. Nos llamó la atención el buen número de monumentos históricos en hermosas esculturas y antiguas iglesias. En su posición geográfica, Tbilisi tiene una diferencia de cuatro horas con relación al meridiano del Observatorio de Greenwich. La actual capital se fundó como ciudad en la segunda mitad del siglo V por el rey Vakhtag I. Gorgavili. Dos reyes importantes en la historia medieval de Georgia lo son David IV (1089-1125), conocido como “David el Constructor” y su nieta la reina Santa Tamara (1160-1213), bajo cuyo gobierno el reino de Georgia alcanzó su mayor extensión territorial, un gran renacimiento cultural y religioso. Tamara fue canonizada por la iglesia ortodoxa y apostólica de Georgiana, cuyo actual Patriarca lo es Su Beatitud Ilia II. Georgia, a la cual los antiguos griegos llamaban Colchis, fue una de las primeras naciones que adoptaron el cristianismo (317-523). El territorio fue sucesivamente dominado por los mongoles, el imperio persa y el imperio otomano y ya en el siglo XIX estuvo dominado por la Rusia de los zares. La ciudad capital fue llamada “Tiblisi” hasta principios del siglo XX. Los rusos la llaman Tiflis. En la antigua lengua georgiana “Tpili” significa “agua caliente”. Posiblemente, el nombre se derivaría de alguna característica particular de sus aguas. En 1936 se decretó que la ciudad se llamara Tbilisi.

Desde Tbilisi viajamos en auto por el interior del país hasta llegar a la ciudad de Gori (50 minutos de viaje). Gori fue fundada como pueblo por el rey David el Constructor en el siglo XII. Durante varios siglos fue una conexión vital del comercio entre el Oriente y Occidente. En su área central aún se conserva un castillo medieval que data desde la fundación de la ciudad y donde la reina Tamara una vez reunió su corte. En 1921, bajo el gobierno de Vladimir Lenin en Rusia el Ejército Rojo establecido por Trotsky, ocupó militarmente la República Democrática de Georgia. El 9 de abril de 1991, a raíz del colapso de la Unión Soviética, Georgia declaró su independencia nacional.

En la actualidad la ciudad de Gori tiene una población de alrededor de 80,000 habitantes y tiene fama en el mundo por ser la tierra natal de Iósif Vissariovich Dgugashvili, mejor conocido como Stalin, quien nació el 6 de diciembre de 1878, según el calendario juliano. Por temor de sus padres a una muerte prematura, Soso, como le llamaban a Stalin de niño, fue bautizado el 17 de diciembre de 1878 en la iglesia cristiana ortodoxa de Gori. Sus padres, Ketevan Gudadze (Keke) y Bessarión Dgugashvili, eran ambos naturales de Gori. Bessarión trabajaba en la fábrica de Adeljanov en Tiflis, lugar donde aprendió el oficio de zapatero en el que luego continuó trabajando en el sótano de su casa en Gori. La madre, Keke, analfabeta y pobre, era devota cristiana y se dedicaba a las labores domésticas y a la costura. Bessarión y Keke contrajeron matrimonio el 17 de mayo de 1874. Bessarión era un alcohólico de temperamento violento y que con frecuencia golpeaba a su esposa y a su hijo, a los que finalmente abandonó en 1883, falleciendo en 1910. Stalin nunca tuvo buenas relaciones con su padre. 

Desde niño Soso (Iósif) mostró una extraordinaria memoria y un carácter rudo, agresivo y vengativo. Desde su juventud amaba la poesía clásica georgiana y la literatura de su tierra natal. Tenía gran habilidad para las matemáticas y revelaba una inteligencia notablemente racional y pragmática. Cuando aún era un niño Iósif fue recomendado por influencia de su madre para que estudiara en el Seminario Menor de Gori con la intención de que llegara a ser ordenado sacerdote de la iglesia ortodoxa y apostólica de Georgia. Con gran rapidez aprendió el ruso, el que hablaba con su acento georgiano. En septiembre de 1888, a la edad de diez años, ingresó en el Seminario Menor de Gori, el que ubica en la calle Samepo #5. Pudimos visitar el seminario y tomar fotografías del edificio, que fue reconstruido en el 2006 y que en la actualidad continúa funcionando como seminario menor. A la entrada principal se observan varias fotografías en blanco y negro de patriarcas de Georgia. En el segundo piso pude sentarme en el lugar de la capilla donde el seminarista Iósif Dgugashvili cantaba en el coro. En una de las paredes del primer piso también se exhibe una serie de fotografías del pequeño Soso en compañía de sus compañeros de estudio. Hay una en la cual Iósif está de pie porque es más bajo de estatura que los otros seminaristas de la fila superior. Donald Rayfield, profesor de literatura rusa y georgiana de la Universidad de Londres, señala que: “El seminario de Gori formó al joven Stalin. Algunos de sus alumnos, particularmente georgianos, eran intelectuales de ideas radicales y considerable talento (…) Al profesor Zakare Davitasvili, Keke le expresó así su gratitud por haber elegido a su hijo Soso: Usted le ayudó a crecer y a amar el estudio y gracias a usted sabe hablar bien el ruso”.

Gracias a la compañía del buen amigo, natural de Gori, Ronald Iarghamashvili, ingeniero electricista y quien por catorce años (1999-2013) residió y trabajó en Barcelona, Cataluña y en otras regiones de España, pudimos comunicarnos en español y él con gran facilidad nos traducía todo aquello que estaba escrito en lengua georgiana, la que es el idioma oficial de Georgia, una antigua lengua con alfabeto propio que pertenece a la familia de las lenguas kartvelianas. Ronald Iarghamashvili reside al frente del Seminario Menor y ama y conoce muy bien a Gori y como buen georgiano, prepara un vino en casa, costumbre muy común en las familias de esa república. Según los georgianos, su país es el lugar en donde se originó la preparación del vino, considerándole como la región primaria de la uva. Así, a Georgia se le tiene como la tierra de la viticultura más antigua del mundo.

El 2 de septiembre de 1894 Iósif Vissarovich comenzó sus estudios en el Seminario Mayor de Tiflis, cuyo edificio de color gris de cuatro pisos se levantaba sobre la plaza Pushkin en el centro de la ciudad capital. Para finales del siglo XIX, este seminario teológico de Tiflis era la única institución de enseñanza superior del país. En dicho seminario no sólo estudiaban los candidatos al sacerdocio sino también jóvenes georgianos laicos. De éstos últimos, muchos de ellos se destacaron en la Revolución Rusa de 1917. El joven seminarista era un buen estudiante y asistía devotamente a los servicios religiosos y hasta llegó a dirigir el coro de la iglesia del Seminario Mayor, aunque el mundo de la trascendencia espiritual y de la fe no era lo que necesariamente le preocupase. Como estudiante obtuvo buenas calificaciones en las materias de Antiguo Testamento, Nuevo Testamento, catecismo ortodoxo, liturgia, lengua rusa, eslavo eclesiástico, georgiano, caligrafía y música de Rusia y de Georgia. También aprendió griego y estudió inglés. Las normas disciplinarias del Seminario Mayor eran estrictas y los seminaristas que por algún descuido cometían alguna falta o algún acto de indisciplina eran castigados severamente. El acceso a los libros para la lectura pasaba por una severa censura. Los periódicos estaban prohibidos terminantemente. Los estudios en ambos seminarios constituyeron la formación básica e institucional de Stalin. Toda su vida fue un lector voraz y un autodidacta.

De acuerdo con el historiador francés Jean-Jacques Marie, “Soso solamente se inclinaba ante la ley del maestro, es decir, del más fuerte; y cede a la autoridad, no a la verdad”. Iósif siempre se las arregló para leer libros prohibidos durante su estadía en el Seminario Mayor. El joven seminarista era un estudiante de espíritu estoico y de fuerte resistencia ante las dificultades. Su pasión por la lectura lo impulsaba a tomar prestados libros de la biblioteca pública de la calle Krocnaia de Tiflis. Fue así como leyó con avidez El Capital de Carlos Marx, El Manifiesto Comunista de Marx y Federico Engels y libros de Lenin, Plejanov, Darwin Adam Smith, Ricardo, así como también buen número de novelas rusas, georgianas y lenguas extranjeras. Ya en agosto de 1898 comenzó a formar parte integrante de un grupo de izquierda, una organización secreta y socialista de Tiflis conocida por el nombre de Messame Dassy (tercer grupo), la que había sido fundada por el georgiano Noé Zhordania en 1892, quien estudió en el Seminario Teológico de Tiflis y quien llegaría a ocupar la presidencia de su país. Messame Dassy tenía como uno de sus objetivos la difusión del pensamiento marxista en Georgia. Iósif, el aplicado y diligente estudiante, aunque se resentía del severo régimen disciplinario del seminario decidió perseverar hasta finalizar los cursos y así seguir entonces su firme y clara decisión de marcharse y comenzar una nueva vida independiente. Fue así como finalmente abandonó el seminario y su fe cristiana y se hizo todo un militante marxista y ateo. Otros autores señalan que Iósif fue expulsado del seminario un 29 de mayo de 1899 y que comenzó a trabajar en el Observatorio Físico de Tiflis. En su juventud Iósif tuvo al novelista georgiano Alexander Qazbezi, mejor conocido como Motch Krabaugze (1868-1913), como uno de sus autores favoritos. Qazbezi es el autor de La parricida (Namis mveli), novela publicada en 1883 y la cual dio al pueblo de Georgia de finales del siglo XIX un agudo sentido de orgullo nacional en contra de la dominación rusa. Koba, su protagonista, cautivó de tal modo a Iósif que éste lo hizo su ídolo y su héroe paradigmático. Las virtudes y cualidades de este personaje heroico marcarán para siempre al futuro dictador y líder soviético. El nombre de Koba significa “indomable” por lo que Iósif lo adoptó como su sobrenombre distintivo en Batumi (puerto de Georgia) en 1901. En ese mismo año en la revista Brdzola (La lucha) publica su primer artículo de carácter revolucionario. Ya se veía el desarrollo de la compleja personalidad en la vida de Iósif Dgugashvili, quien en 1912 adoptó entonces el seudónimo de Stalin (acero) y quien a partir de la muerte de Lenin en 1924 comenzó a regir los destinos políticos de la Unión Soviética. Desde el año 1922 Stalin ocupaba el cargo de Secretario General del Partido Comunista.

El estudio de este singular personaje histórico en Rusia y las demás repúblicas soviéticas con una proyección mundial es lo que da base al tema del libro que estamos escribiendo desde hace unos años y fue la razón principal que me llevó a visitar Rusia en el 2013 y esta reciente visita a la República de Georgia durante la segunda mitad de junio de 2015. El libro, Dios mediante, será publicado en el 2017 a tono con la conmemoración del centenario de la Revolución Rusa y lleva el título de La enigmática personalidad de Iósif Stalin: una biografía del poder. Nuestro interés en el estudio de Iósif Stalin es de carácter histórico y político, no porque lo consideremos un ser dominado por una fuerza demoniaca. Nos interesa poder conocer, dentro de los límites que siempre existen, las profundas aguas de la personalidad humana de Stalin. Es que sobre Stalin se ha escrito y dicho cosas inverosímiles marcadas indeleblemente por la óptica ideológica, ya sea de izquierda o derecha, lo que no permite descubrir quién fue Stalin.

Ronald Iarghamashvili nos suministró valiosa información sobre la niñez de Stalin en Gori, así como de importantes aspectos de la cultura y del pueblo de Georgia. A Ronald lo conocí cuando visité el Museo Stalin ubicado en la plaza del mismo nombre, un hermoso edificio de dos plantas con una imponente escalera interior alfombrada. En el museo se exhiben buen número de fotografías, mapas, documentos, páginas de periódicos rusos y georgianos y objetos personales de Stalin. Es como todo un recuerdo de la vida política y revolucionaria de Stalin y de los principales protagonistas de la Revolución Bolchevique de 1917. En una de las salas el visitante también encuentra buen número de regalos y objetos que personas y políticos de diferentes partes del mundo le obsequiaron a Stalin de 1929 a 1953. Vale la pena poder visitar este singular museo para comprender mucho mejor la importancia de la figura histórica del camarada Stalin. En el área izquierda del Museo, en los jardines se observa el vagón principal del tren de Stalin de color verde. El tren había pertenecido al zar Nicolás II y para Stalin fue habilitado como uno más sencillo y práctico para sus viajes por el inmenso territorio soviético ya que él le tenía pavor a volar en avión. Tuve la grata oportunidad de entrar al interior del vagón y, en inglés, un joven georgiano me informó sobre la historia del famoso tren. Me llamó la atención la sala en donde Stalin y sus consejeros se reunieron para discutir todo lo relacionado con la Conferencia que se daría en Yalta. En ese tren Stalin viajó hasta Crimea en 1945. En cuanto al tren de León Trotsky, hay que mencionar que éste fue destruido por orden de Stalin.

Gracias a Ronald Iarghamashvili pude conocer la casa original en Gori donde nació Stalin. Con profunda emoción entré a la pequeña habitación donde vivió los primeros años de su vida y al sótano de la casa donde su padre Bessarión ejercía su oficio de zapatero. La casa original está protegida con grandes columnas de mármol amarillo obscuro. Tanto la casa como el Museo Stalin y el vagón son visitados frecuentemente por cientos de personas de diferentes partes del mundo. El Museo Stalin cuenta también con una tienda en la cual se venden múltiples artículos, entre éstos, camisetas, cuadros, afiches, fotografías, medallas, encendedores, cajitas de fósforos y réplicas de la pipa Dunhill de tabaco de Stalin, como objetos de interés para los turistas.

La experiencia de conocer a Tbilisi y Gori, así como también el interior de Georgia fue una experiencia inolvidable. Los georgianos, hombres y mujeres son muy hospitalarios y amantes de su tierra. Ronald llevó a Ramón Luis Cruz Lamoutte, O. P a visitar varias iglesias medievales. Es una persona que encarna la generosidad y la hospitalidad georgiana y así con gran interés y conocimiento de su ciudad nos llevó a conocer la antigua iglesia “Aleni Sioni”, una a las afueras de Gori y cuya construcción data del siglo XI. También visitamos el monasterio de monjas ortodoxas “Ateni Convent”, uno muy hermoso y bien cuidado. Luego, en el centro de Gori en un elegante restaurante pudimos saborear los típicos “jinkali” de la gastronomía georgiana. Ronald nos comentó que en Georgia además del rugby (el futbol), el juego de ajedrez también es muy popular. Cuando le dejé saber que estaba leyendo un libro sobre la vida de Vladimir Putin que había comprado en Madrid me manifestó que Putin y los rusos no son bien vistos en Georgia y que en la frontera del norte de Georgia en territorio de Chechenia, los rusos tienen una gran base militar. Pude captar en sus palabras un sentimiento de un sano nacionalismo aún cuando allí la lengua rusa es la segunda más hablada después de la georgiana. Cuando visitamos la plaza del ayuntamiento de Gori, hasta el 2008 en su área central se destacaba una estatua de Iósif Stalin, en pose erguida, del escultor Mikidza, que en la actualidad ha sido removida y permanece guardada. Ronald nos habló de cuando en el 2008 se desató la Guerra de Osetia del Sur en Georgia y en la que Gori fue un centro activo de importantes acontecimientos. En la madrugada del 9 de agosto de ese año objetivos militares de Gori fueron atacados por aviones rusos enviados por Putin. La ciudad fue ocupada por militares rusos y hubo graves problemas de escasez de alimentos para la población. Muchos ciudadanos de Gori huyeron y otros combatieron valientemente. Un periodista holandés fue herido mortalmente. Por largos días Gori estuvo bajo el control de las autoridades invasoras rusas. El problema tiene su origen en 1991 cuando el Óblast autónomo de Osetia del Sur, que formaba parte de la República Socialista de Georgia, unilateralmente declaró su independencia de ésta, una separación que el gobierno de Tbilisi no reconoce. Rusia reconoció la independencia de Osetia del Sur al igual que lo hizo el territorio de Abjasia, región autónoma de Georgia y lugar turístico que Stalin, Trotsky y otros políticos soviéticos visitaban con cierta frecuencia. En el 2009 fue filmada la película de Hollywood 5 days of August sobre el tema de la guerra de Osetia del Sur. Fue su director y productor Renny Harlin y el actor cubano Andy García hizo el papel del presidente de Georgia, Mikheil Saakashvili. La película fue estrenada el 6 de junio de 2011.

Iósif Stalin, aunque nacido en Gori, por parte de su padre Bassarión Dgugashvili tiene origen osceta. El apellido Dghugashvich en ruso significa “hijo de Djou”, que es una pequeña isla de Persia y lugar cercano a Osetia al cual emigraron judíos marranos portugueses que posteriormente se establecieron en Georgia.

Sin caer en la exaltación, veo en Stalin al revolucionario social, al dirigente de sólido pragmatismo político, hombre de estrategia, de lógica contundente, materialista dialéctico, de firme verticalidad, claridad de objetivos, inteligencia y enérgico espíritu de superación más allá de reconocidas contradicciones y limitaciones.

El 30 de octubre de 1961, en el XXII Congreso del Partido Comunista se decidió que los restos mortales de Stalin no permanecieran junto a los de Lenin en el Mausoleo de la Plaza Roja, por lo que su cuerpo embalsamado fue de allí retirado siendo sepultado en una tumba cercana a la muralla del Kremlin, lugar donde actualmente descansan. Antes de que los restos mortales de Stalin fueran depositados en su última morada, un oficial le arrancó los botones y charreteras de oro del uniforme, los que fueron sustituidos por otros de una aleación de cobre y zinc.

Ya años después, en un estudio realizado en Rusia en el 2008 por la cadena de televisión Rossiya 1 en el cual se preguntó cuál era el personaje de la historia rusa más popular, Stalin quedó en el tercer lugar de una lista de cincuenta personajes históricos. Lasha Bakradzak, profesora de Historia Soviética de la Universidad de Tbilisi, señala que en una encuesta auspiciada por el Fondo Carnegie para la Paz Internacional se halló que el 45% de los habitantes georgianos tiene una actitud positiva hacia la figura de Iósif Stalin.

A la hora de acercarnos a enjuiciar a Stalin como uno de los políticos más preponderantes y enigmáticos del siglo XX, no olvidemos las palabras de Ernesto Che Guevara: “En los llamados errores de Stalin está la diferencia entre una actitud revolucionaria y una actitud revisionista . Se debe ver a Stalin en el contexto histórico en el que se desarrolló; no debe vérsele como una especie de bruto, sino que se le debe apreciar en ese contexto histórico particular… Yo he llegado al comunismo por papá Stalin y nadie puede decirme que no lea su obra. Lo he leído aun cuando era considerado muy malo leerlo, pero ése era otro tiempo, y como soy una persona no demasiado brillante y además testarudo, continuaré leyéndolo”.

 

El autor es un fraile dominico puertorriqueño. Historiador, profesor y miembro del Consejo de Fundadores de la Universidad Central de Bayamón. Director de la revista Cruz Ansata y pertenece a la Comunidad de Jesús Mediador en El Volcán, Hato Tejas, Bayamón.

 

  (0) Comentarios




claritienda Claridad tras el lente