Opinión / Editorial

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Un Festival para Elliott y su memoria viva

Publicado: miércoles, 21 de febrero de 2018

Para el grupo de compañeros y compañeras que se nuclea alrededor de CLARIDAD, Periódico de la Nación Puertorriqueña, Elliott Castro era el “hermano mayor”. Se le consideraba así, no necesariamente por su edad sino por la continuidad y fidelidad de su compromiso con este medio de comunicación y de lucha independentista, con el cual colaboró ininterrumpidamente por 46 años. Por eso, fue unánime la decisión del Comité Organizador del Festival de Apoyo a CLARIDAD de dedicarle a él el festival de este año 2018, tras su prematura e inesperada partida en julio de 2017. El azote del huracán María y las circunstancias que afectaron a todos y todas en el País también impactaron fuertemente la operación de CLARIDAD, pero no así el ánimo y la determinación de nuestra gente de hacer un Festival digno de la memoria del querido compañero, y de la tradición de resistencia y lucha que caracteriza a nuestro pueblo.  

Así se fue armando con gran entusiasmo esta edición del Festival que se celebra este próximo fin de semana- del 22 al 25 de febrero- en el estacionamiento del Estadio Hiram Bithorn, el cual esperamos que sea un terreno fértil para el reencuentro de todos los sectores del Movimiento Patriótico y un merecido oasis para toda la gente de buena voluntad que quiera venir a celebrar con nosotros la memoria viva del compañero Elliott Castro, cuya vida abarcó tantas facetas e involucró a tanta gente que le granjeó un sitial preferencial en el respeto y el cariño de nuestro pueblo. 

Al hablar de la aportación de Elliott a CLARIDAD podemos pecar de omisión, porque fue tanto lo que nos dio, y tanta la influencia de su contagiosa energía y generosa solidaridad, que lo que aquí escribimos podría resultar insuficiente. Baste decir que su columna Las canto como las veo, titulada ¿Cuántos boricuas en las Grandes Ligas?, fue lo último que escribió, entregándola solo pocas horas antes de sufrir el evento que le costó la vida. Así de grande fue su compromiso, así de constante su apoyo. Por eso, este Festival es para él; es nuestra forma de reconocer y agradecer su compromiso de tantos años, y la camaradería fiel y fervorosa que nos unió a través de muchas décadas.

En nuestras pasadas ediciones, hemos estado publicando reflexiones de diferentes figuras sobre Elliott. Su sonrisa cálida y auténtica- explayada, si se quiere- es la característica más sobresaliente de quienes le han recordado en esos escritos, resaltando lo que quizá fue su cualidad más notable: su contagioso e imperturbable optimismo. Así lo describió su yerno, el gran saxofonista Miguel Zenón, en una nota reciente en CLARIDAD: “Elliott me hizo sentir como un amigo desde el primer momento, y enfatizo aquí lo que ya se ha convertido en un tipo de ‘Pie forzado’ en estos escritos sobre él: sus muestras de amistad, cariño y solidaridad eran infinitas y estaban disponibles para todos por igual. Me atrevo a añadir que, en todo el tiempo que le conocí, nunca lo vi de mal humor ni en “stress” y muy pocas veces lo vi sin una sonrisa en sus labios. Fue una persona feliz, y mientras estuvo entre nosotros, nos deslumbró a todos con su felicidad”. 

La relación de Elliott con CLARIDAD fue uno de esos maridajes felices que logró en su vida. Porque si bien él fue un baluarte de nuestro periódico, CLARIDAD también le aportó una plataforma de lucha para mejorar a Puerto Rico, lo cual era su pasión. Él sabía que sólo desde la soberanía y la independencia, Puerto Rico tendría las herramientas para llegar a lo más alto en el deporte, en la convivencia humana, en la justicia social, y en la igualdad de oportunidades para todos y todas en nuestro país. Él sabía, porque estaba dentro de ese mundo, que la llamada soberanía deportiva de Puerto Rico ha sido una herramienta crucial para lograr que, en medio del enredo de espíritu y el sentido de inferioridad que provoca nuestra condición colonial, se haya consolidado la presencia e identidad deportiva de Puerto Rico ante el mundo entero, y se haya desarrollado toda una comunidad de deportistas con un gran orgullo de ser puertorriqueños y de representar a nuestra Patria al máximo de sus capacidades y con toda dignidad.

Elliott es un ejemplo vivo de la máxima del poeta de que “la vida es lucha toda”, porque así lo vivió intensamente, sin alardes ni protagonismos, siempre desde la trinchera del deporte y de CLARIDAD, sabiendo que es posible construir la Patria libre día a día, desde cada persona, cada familia, cada grupo, cada comunidad, que decida dar el paso de vivir sus principios e ideales con entera libertad.

En celebración de la vida plena de Elliott Castro, el hermano, el amigo, el patriota, y de su memoria viva y querida, va este Festival, al que invitamos con mucho entusiasmo a todo nuestro pueblo. Será una fiesta única y memorable para todos y todas los que allí nos congreguemos. Todos los caminos de la Patria que no se rinde nos llevan al estacionamiento del Estadio Hiram Bithorn, desde el jueves, 22 hasta el domingo, 25 de febrero, al Festival de apoyo al Periódico CLARID

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