Opinión / Editorial

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El verdadero frente unido por Puerto Rico

Publicado: martes, 5 de septiembre de 2017

Se anuncia en medios de prensa que la primera tarea asignada al llamado “Frente por Puerto Rico”,  el más reciente embeleco creado por el gobernador Ricardo Rosselló, será ir a Washington a cabildear ante los miembros del Congreso por la otorgación de más fondos del llamado Medicaid federal para el Plan de Salud del Gobierno de Puerto Rico. Se repite como un mantra el supuesto precipicio por el cual caerá la salud de nuestro pueblo de no aprobarse, de manera urgente, tal pedido. Ahora, la iniciativa se nutre con ex gobernadores del Partido Nuevo Progresista (PNP) y del Popular Democrático (PPD), así como distintos grupos de la empresa privada y organizaciones profesionales, cívicas y comunitarias. 

En ese “frente”, las y los independentistas puertorriqueños no podemos insertarnos y explicamos por qué. Porque se trata de una acción desesperada del liderato político tradicional de nuestro país, que se sienten impotentes ante la crisis que ellos mismos crearon y piensan que pidiendo ayuda a Washington lograrán detenerla, o al menos, suavizarla. Sabemos que no lograrán mucho, pero aún logrando algo sólo sería perpetuar aún más nuestra dependencia de Estados Unidos, y por lo tanto, añadirle eslabones adicionales a la larga cadena de 119 años de coloniaje en nuestro país. 

Se trata de un peregrinaje indigno- y por consecuencia estéril-  porque es más de lo mismo: extender la mano y suplicar “dádivas”, sin proponer nada nuevo ni distinto a cambio. Como el avestruz, nuestros políticos entierran la cabeza en la arena para no enfrentar la realidad de que al sistema colonial del que participan y se benefician se le ha ido el barniz y presenta su peor rostro, recordándonos quién verdaderamente manda aquí por medio de la Junta de Control Fiscal. Su cabeza enterrada en la arena tampoco les permite darse cuenta de que en Washington le huyen al tema de Puerto Rico “ como el diablo a la cruz” y  de que ya no tienen paciencia allí para más “pedideras” por parte de unos supuestos líderes puertorriqueños, a quienes ni el Congreso federal ni la administración Trump escuchan ni respetan. 

En su columna en esta edición de CLARIDAD, el Representante a la Cámara por el Partido Independentista Puertorriqueño (PIP), compañero Dennis Márquez, abunda sobre las razones por los cuales su partido determinó no participar en el llamado “Frente por Puerto Rico”.  “En circunstancias en las que el modelo político del ELA colonial, hoy desboronado ante los ojos de los puertorriqueños y el mundo, excepto para aquellos que ven a la Junta de Control Fiscal como la democracia en su máximo esplendor, proponer cualquier esfuerzo en Washington que no vaya de la mano de una exigencia contundente de un proceso de descolonización, es una farsa a la que ningún independentista habrá de prestarse”, afirma el compañero. 

Es hora ya de que estos llamados “líderes” dejen de hacer el “papelón” en Washington y comprendan que bajo el sistema colonial Puerto Rico no va a prosperar. Primero, porque no ha habido ni hay colonias prósperas porque en una colonia sólo son posibles los espejismos de prosperidad si a la metrópolis le conviene en un momento dado así proyectarlo.

La respuesta a la crisis del coloniaje en Puerto Rico está en nosotros mismos. Por eso, no pueden contar con el independentismo puertorriqueño para seguir sometiendo a nuestro pueblo a las veleidades del Gobierno de Estados Unidos, y no señalarle a éste su responsabilidad descolonizadora, ni exigirle la justa reparación por su prolongada ocupación de nuestro país y por los múltiples daños ocasionados con sus acciones y omisiones. El verdadero frente unido por Puerto Rico será aquel que incluya a todos los puertorriqueños y puertorriqueñas dispuestos a enfrentar al Gobierno de Estados Unidos, no para mendigar, sino para exigirle nuestros derechos soberanos.

 

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