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El agua dulce de los libros

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Por Rafah Acevedo

Publicado: martes, 15 de enero de 2019

En Puerto Rico se habla de que hay muchas editoriales independientes. Cuando digo Puerto Rico me refiero a librerías, puntos de venta de revistas y libros, universidades, escuelas. Digamos entonces que en ámbitos como esos, se habla de la gran cantidad de editoriales independientes que hay en la isla. Y podemos preguntarnos ¿qué es una editorial independiente? ¿Hay un boom? Sin duda, hay un buen momento del libro. Se publican muchos libros en un país pequeño. Hay más de una docena de editoriales que surgen, precisamente, cuando las librerías cierran y se mantienen abiertas algunas de manera casi agónica. 

Hay varias formas de ver el fenómeno. Podemos partir de la premisa de que una editorial independiente se toma más tiempo y tiene disciplina y juicio crítico. Podemos imaginar el trabajo artesanal, el oficio que rima con sacrificio. El afán de ver el libro como un objeto de arte y cuidar entonces su forma, su presentación y, por supuesto, su contenido. Otro modo de ver el asunto es entendiendo que una editorial independiente no depende de otra, ni de un grupo, ni de una institución estatal o académica. Es pequeña y no puede influir en el mercado. Entonces podríamos decir que son independientes todas a excepción de Penguin, Random House, Planeta, SM y Santillana. 

En el sistema en el que vivimos los peces grandes se comen a los pequeños. Los grandes consorcios internacionales adquieren a editoriales medianas y pequeñas y terminan por borrar aquellas peculiaridades por las que se destacaban. Lisandro Otero, el académico cubano, alertaba hace unos años que esos consorcios editoriales como el que se creó en torno al periódico español El País, el Grupo Prisa, fue posible gracias al dinero de la CIA canalizado a través del PSOE a través de una fundación alemana de la mano del socialdemócrata Willy Brandt. 

Esa segunda perspectiva, y esa teoría de la conspiración, abre otras interrogantes. La primera de ellas es ¿cuán grande es el mercado del libro en Puerto Rico? ¿Existen datos concretos que nos permitan saber qué se lee, que se vende, que se compra? Esas son preguntas para otro momento. Y en Puerto Rico no es necesario pensar demasiado en teorías de conspiración. Todos sabemos quién es el grupo editorial más poderoso, y quienes lo componen, y cuales son sus intereses. Por eso quiero insistir en la gente que publica libros sin pedir permiso. Sin pedir limosna a GFR o a las fundaciones de grandes artistas demócratas. En quienes asumen los fracasos y los éxitos de sus productos culturales.

Por esa razón, porque me interesa hablar con gente que hace libros a pesar de todo, me senté un rato con los responsables de Ediciones Aguadulce.

Aguadulce tiene una junta editorial de cinco personas. Cindy Jiménez Vera es la fundadora. Comenzó publicando sus poemarios a raíz de los talleres de construcción de libros artesanales que imparte Nicole Delgado. Por allí andaba Alejandro Medina, para quien la paradigmática editorial Qease también fue escuela. Hizo Tegucigalpa, que después publicó Erizo. Buena poesía. Objeto de arte. Entonces, Cindy pensó en que aquello podría ser el principio de una editorial. Nada raro en una persona que lleva casi dos décadas trabajando como bibliotecaria, su formación profesional, y como profesora de literatura. Eso es amor. Así que la poeta, Cindy, es directora y editora en jefe de la editorial.

El resto de la Junta Editoial está compuesta por Jorge Posada Ortega, un bardo mexicano que es editor asociado, junto a  Alex Maldonado Lizardi,  Gaddiel Francisco Ruiz-Rivera, y Adalber Salas Hernández, venezolano, y poeta como los otros cuatro, que es traductor y lector invitado en algunos proyectos. 

En resumen, Ediciones Aguadulce es una editorial independiente puertorriqueña que se especializa en libros de poesía y escrituras transfronterizas en prosa de Puerto Rico, el Caribe, Iberoamérica y otras geografías desde el 2012 hasta el presente. Y sí, se arriesgan con textos experimentales y con autoras y autores que no forman parte del canon. De hecho, son estas editoriales las que forman el nuevo registro de las letras. 

Los primeros tres años se publicaron ediciones artesanales de varios de los libros de su catálogo actual. Eran los tiempos en los que estaban en la calle Aventis, Erizo, La Tuerca, hoy editoriales en estado de reposo. En el 2015 Aguadulce hace coediciones con Trabalis Editores, de Zayra Taranto y la poeta Mayda Colón. Dejan de hacer libros a mano, para dedicarse a hacer los libros en soporte tradicional. Un año después vuelven a publicar libros por separado, aunque han realizado una coedición con Disonante en 2017, y creen en la colaboración generosa con otras editoriales. Esto es resultado de la constatación de que el mercado es duro, como lo es el tráfago económico en Puerto Rico. Y en un país en el que se azota la cultura con indiferencia y a veces con ira, la solidaridad entre editoriales pequeñas y escritores y diseñadores es necesaria. De hecho, Adaris García, diseñadora, ha laborado con La secta de los perros, Disonante, Aguadulce, Alayubia, dejando en cada una un sello particular.

Cindy y Gaddiel han viajado representando la editorial en México, El Salvador, Cuba. En estos y otros viajes han logrado relacionarse con escritores y editores, gestando proyectos memorables como las antologías de Ernesto cardenal y Oscar Hahn. 

Aguadulce, que nace como una fuente de poesía tiene varias colecciones. Para ello, el trabajo de lectores y ditores de Gaddiel y Alex ha sido fundamental. Además de la colección matriz, que es de libros de poesía, Ediciones Aguadulce tiene las siguientes colecciones:

Biblioteca Manantial – Colección de poesía infantil

Biblioteca Caudal – Colección de poesía juvenil

Biblioteca Contracorriente – Colección de escrituras transfronterizas en prosa, usualmente escritos por poetas.

Biblioteca 17 de abril – Colección de primeros libros de un/a poeta.

Biblioteca Desembocadura – Colección de traducciones de poesía.

Ha publicado antologías poéticas al nicaragüense, Ernesto Cardenal y al chileno, Oscar Hahn. También ha publicado libros a la cubanas Ana Lidia Vega Serova y LegnaRodríguez Iglesias; a los mexicanos, Ángel Ortuño y Jorge Posada Ortega, a los puertorriqueños Xavier Valcárcel, Nicole Cecilia Delgado, José Raúl Ubieta, Gaddiel Francisco Ruiz Rivera, Lilliana Ramos Collado, David Caleb Acevedo, Ana María Fuster Lavín, Ivelisse Alvarez Santiago, Mara Pastor, Iris Alejandra Maldonado, Anuchka Ramos Ruiz; a las españolas Raquel Lanseros, Ariadna G. García, y Verónica Aranda; a los dominicanos, Frank Báez y Chiqui Vicioso; al hondureño, Fabricio Estrada, a la estadounidense Sommer Browning, en traducción de Guillermo Rebollo-Gil, entre otros. Se trata entonces de un trabajo monumental de este equipo, que en apenas seis años, es un centro de irradiación cultural de Puerto Rico al mundo. 

Aguadulce tiene puestas sus miras en el 2020. Hay planes editoriales que ya están en curso. Para este año (2019) hay una docena de libros ha publicarse : 1-El amante de tu hermana - Rafael Acevedo (novela) (Biblioteca Contracorriente); 2-Islas Galápagos (infantil) - Verónica Aranda (Biblioteca Manantial); 3- Isolario-Poemario inédito de Adalber Salas Hernández; 4- Período especial - Nicole Cecilia Delgado en coedición con La impresora;  5-Bocaciega:Antología personal - Soleida Ríos; 6-Las dimensiones finitas de Jean Alberto Rodríguez (Biblioteca 17 de abril); 7-Espía rusa -Thaís Espaillat; 8- Teoría del performance -Elizabeth Magaly Robles (Biblioteca Contracorriente); 9-Poesía de amor de Gegman Lee Ríos; 10-Poesía / Antología personal de Yirama Castaño Güiza; 11-Ensayos y antología de poesía VIH- G. Ruiz (Biblioteca Contracorriente); 12-Poesía infantil de Luis Eduardo García noviembre (Biblioteca Manantial). 

Para el año próximo (2020) podríamos esperar poesía Infantil de Juanluís Ramos; Poemas para mis nietos y otros parientes imaginarios (infantil) de Cindy Jiménez-Vera; Torres de Ayn deGaddiel Francisco Ruiz Rivera y poesía infantil /juvenil de Raquel Salas Rivera. 

Es esa producción constante, com el ojo crítico de sus cinco editores, lo que habrá de marcar la dirección de nuestra litertura y de los modos de leer. Son esas editoriales independientes las que se arriesgan com lo más dinámico y arriesgado de nuestras letras. Nuestro saludo y admiración para quienes han convertido este proyecto en un jardín de libros.

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