Bookmark and Share Bajar en formato PDFComentariosVer foto galería

Estoy indignado

Ver foto galeríaVisita la foto galería (1)

Publicado: martes, 17 de abril de 2018

Por José Peláez/Especial para CLARIDAD

 

Sí, estoy indignado, y mi indignación no ha alcanzado sus límites. Estoy indignado porque de nuevo la horda ha prevalecido sobre la razón, aprovechando la confusión y el descalabro que dejó María tras su paso. ¿Y quién forma esta horda?, preguntarán ustedes. Pues, el mismo masacote de asimilistas, ignorantes y fanáticos religiosos que ya estaban instaurados aquí, pero que han florecido tras el paso del huracán. Ahora han perpetrado un acto de vandalismo en la escuela Julia de Burgos en Carolina. Han borrado de la faz de la tierra un mural que adornaba esas paredes desde el año 1966, creado por el insigne artista puertorriqueño José Antonio Torres Martinó. Supongo que los burros con rolo, no tendrán ni la más mínima idea de quien era Martinó, pero fue una personalidad que marcó toda una época. Pintor, grabador, líder sindical, locutor, actor y profesor de la Universidad de Puerto Rico, cuando yo lo conocí, en la Facultad de Arquitectura. 

¿Qué razón habrán aducido para eliminar una obra de arte, que por otro lado se había convertido, por su longevidad, en una pieza histórica que todos los estudiantes que habían asistido a clases en esa escuela respetaron por más de cinco décadas? Una pieza basada en el poema épico al Río Grande de Loíza de nuestra más icónica poeta. Y ésa no es la única razón para sentirme indignado, sino que hay más en el artículo que saca a la luz unas feas realidades.

 Una, que la “excelsa” secretaria de educación (con minúscula a propósito) Julia Keleher, se ha empeñado en pasar a la historia como la incumbente que ha cerrado más escuelas en este país. Y las cierra para venderlas y alquilarlas al mejor postor, mientras nuestros hijos y nietos se quedan en la calle, huérfanos de enseñanza. En este caso cerró la escuela Julia de Burgos, para alquilarsela a la Iglesia Fuente de Agua Viva por $1. ¡Por $1! Esto, a la gente que han acumulado cientos de millones de dólares, solamente en excenciones contributivas. Pagan esa fabulosa suma, para establecer una escuela privada y sectaria y seguir propalando el mito de la creación sobre la evidencia científica de la Evolución. ¡Ah! ¡Pero lo van a hacer de forma bilingüe! Que no es otra cosa que crear gente ignorante en ambos idiomas.

En segundo lugar: ¿Así es que el incumbente gobierno cree en la separación de Estado e Iglesia?: Separan las escuelas del Estado para dárselas a las Iglesias. Mejor sería que revisaran el sueldo exhorbitante que le están pagando a doña Julia y a otros secretarios y “consultores” (que han proliferado después de la tormenta como las sabandijas) y dedicaran ese dinero a restaurar las escuelas y Universidades, como es su obligación y nuestro derecho. Para que no hayan más vándalos por ahí pintando donde no deben pintar. Y hablando de pintar, porque estos zánganos no se pintan ...

 

PD. Todavía sigo indignado, pero por lo menos me desahogué. Amigo lector, te sugiero que te desahogues tú también, antes de que la presión arterial acabe con nosotros.

  (0) Comentarios




claritienda Cartel Elizam