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Opinión / Cooperativismo

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¡Voluntad!

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Por Mildred Santiago Ortiz

Publicado: martes, 15 de julio de 2014

Hay indignación y molestia entre los líderes de las cooperativas de salud y no es para menos. El modelo cooperativo fue el seleccionado por los líderes de este sector para resolver sus necesidades. Fueron los dueños de farmacia, los laboratorios clínicos y un amplio sector de médicos de diferentes especialidades y subespecialidades, los que decidieron unirse e iniciar el proceso de organización de estas cooperativas. Esta iniciativa resultó muy exitosa en términos de los objetivos de estos profesionales, que eran mejorar la salud y el bienestar de los pacientes. Todo iba bien hasta que una de estas cooperativas  enfrentó  un caso radicado ante la Federal Trade Commission por una aseguradora por alegadamente violentar las leyes antimonopolísticas.

Éste fue el comienzo de la controversia que dejó claramente establecido que el gobierno federal, representado por esta agencia, no reconoce las disposiciones de las leyes del gobierno colonial que eximen a las cooperativas de la aplicación de la legislación antimonopolística. De ahí surge la necesidad de crear  un reglamento de supervisión activa que incida en los procesos de contratación con las aseguradoras.  Desde entonces los cooperativistas han luchado denodadamente para que la COSSEC asuma, mediante un reglamento interno, esa función.

Este reglamento es indispensable para viabilizar la organización y el desarrollo de las cooperativas de salud en nuestro país. La lucha de este sector no ha sido fácil, pues los grandes intereses inciden en la controversia. Éste fue un asunto medular en la comparecencia de los candidatos a la gobernación ante el Congreso de la Liga de Cooperativas en el año 2012. En los días anteriores los líderes de las cooperativas de salud habían emplazado, mediante anuncios en la prensa escrita, a los candidatos a expresarse sobre el tema en sus presentaciones. Todos recordamos la expresión contundente y directa del entonces candidato, Alejandro García Padilla, sobre este asunto. Sin encomendarse a nadie dijo que era un asunto de voluntad, que si fuera el Gobernador, levantaba el teléfono y llamaba al Secretario de Justicia y le daba un mandato claro sobre ese reglamento. Lo cierto es que meses después, bajo la pasada administración se logró aprobar el reglamento. En este año los líderes anunciaron con júbilo que ya las cooperativas de salud iniciarían el proceso de negociación. Tres cooperativas están desarrollando el proceso actualmente. La más adelantada culminó sin controversias medulares y logró pactar con una aseguradora los términos y condiciones. Ninguno de estos acuerdos fue sobre beneficios económicos. Los acuerdos están dirigidos a cumplir el cometido de fortalecer los servicios de salud. Pactaron asuntos que se relacionan con las necesidades médicas y el cuidado de los pacientes.

Daniel Rodríguez Collazo, presidente ejecutivo de la Corporación para la Supervisión y Seguro de Cooperativas, es el principal responsable del malestar de estos líderes cooperativistas, pues mediante carta fechada en el mes de junio, dejó sin efecto el reglamento #8320 que establece las pautas de supervisión activa de COSSEC sobre el sector cooperativo de salud.  Alega este señor que es necesario dejar temporalmente sin efecto esta normativa ante una opinión del actual secretario de Justicia, Cesar Miranda. No hay que ser sabio ni abogado para saber que una opinión legal es eso, una opinión, y que no tiene prelación ante las leyes o reglamentos que se establecieron siguiendo el riguroso proceso la Ley de Procedimiento Administrativo Uniforme.

Cuando los líderes esperaban por la certificación del proceso que debe emitir COSSEC, recibieron la carta del principal ejecutivo dejando sin efecto temporalmente el reglamento. Este señor no tiene facultad para abrogarse funciones que le corresponden exclusivamente a la Junta de Directores de esta entidad. Dar prelación a una opinión legal del Secretario de Justicia sobre estas leyes y reglamentos vigentes demuestra total desconocimiento de los fundamentos básicos de la administración pública y de la Orden Ejecutiva OE 2013-072 que establece como principio de política pública que se promueva y garantice la autonomía del sector cooperativista, por lo que el gobierno debe limitar su intervención para proteger los intereses de las propias cooperativas y de sus socios. Los hermanos y hermanas cooperativistas del sector de salud ni están solos ni se quedarán cruzados de brazos. Ya acordaron dar la batalla en los foros pertinentes incluyendo la denuncia pública de éste, un desacierto más de esta administración para con el cooperativismo.

¡Señor Gobernador, éste es un asunto de voluntad! ¿A quién hay que llamar para ejercerla? ¿A quién hay que llamar si usted no contesta?

* La autora es líder cooperativista.

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