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SIRIA

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Publicado: miércoles, 6 de junio de 2018

Ibrahim Mendel

 

Profecía sobre Damasco.

He aquí, Damasco dejará de ser ciudad,

y vendrá a ser un montón de ruinas.

 

Tengo para mí que la muerte es un abismo

para mí que la muerte es un regreso

tal como yo la entiendo

la muerte vuelve sobre mis pasos

y no regresaré a Damasco, ni a ningún lado

tengo para mí que la muerte es un espejo

para mí que es un espejo del cielo

tal como yo la entiendo la tierra puede ser la muerte

bajo ella, llevarme de la mano

la muerte

será para los rebaños, para que se echen en ellas,

y no habrá quien los espante.

 

Desaparecerá la fortaleza de Efraín

y la soberanía de Damasco,

y el resto de Aram

vendrá a ser como la gloria de los hijos de Israel

—declara el Señor de los ejércitos que la muerte es la muerte.

 

Ella será como cuando el segador recoge la mies

y su brazo cosecha las espigas;

o será como el que recoge espigas

en el valle de Refaim.

el olivo:

dos o tres aceitunas en la rama más alta,

cuatro o cinco en las ramas de un árbol

Israel será como lugares

abandonados en el bosque,

la tierra será una desolación.

 

Porque te olvidaste de la roca de tu refugio.

 

¡Ay!, bramar de muchos pueblos

que braman como el bramido de los mares;

rugir de naciones

que rugen como el rugido de violentas aguas

aguas que se alejan de la arena, arena que se junta con la arena.

 

Las naciones rugen como el rugido de muchas aguas,

pero El las reprenderá y huirán lejos;

serán perseguidas como el tamo de los montes delante del viento,

y como polvo de torbellino delante del vendaval.

Al tiempo de la tarde, he aquí, hay terror.

La muerte es un abismo.

La nada será la porción de los que nos despojan,

y la suerte de los que nos saquean.

 

Tengo para mí que la muerte es un abismo

para mí que la muerte es un regreso

tal como yo la entiendo

la muerte vuelve sobre mis pasos

y no regresaré a Damasco, ni a ningún lado

tengo para mí que la muerte es un espejo

para mí que es un espejo del cielo

tal como yo la entiendo la tierra puede ser la muerte

bajo ella, llevarme de la mano

la muerte

será para los rebaños, para que se echen en ellas,

y no habrá quien los espante.

 

Mendel es un poeta nacido en Palestina (1960), residente en Uruguay.

 

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