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Con paso adelante en Puerto Rico el diseño comunitario y participativo

Edwin Quiles, Mari Mater O’Neill y Omayra Rivera Crespo
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Por Gabriela Ortiz Díaz

Publicado: martes, 22 de agosto de 2017

Habitar un espacio requiere saberse de ese lugar y sentirse parte integral de la conformación del mismo entorno. Esa experiencia incluye una amplia gama de elementos que va desde cómo se interactúa entre vecinos hasta cómo se es partícipe de las prácticas de diseño, planificación y construcción de ese espacio colectivo. 

Mucho se habla sobre la necesidad de la participación ciudadana en la toma de decisiones que atañen a sus espacios, sin embargo, poco se hace al respecto. Recientemente, inauguró en la Galería San Juan Bautista, ubicada en el primer nivel de la casa alcaldía de la ciudad capital, la primera exposición de diseño comunitario y participativo en Puerto Rico, titulada Escuchando las voces. “Esta exhibición nos propone un cambio de actitud, convertirnos de consumidores pasivos a protagonistas en la producción de los entornos que habitamos y los productos y servicios que usamos”, según esboza el catálogo de la exposición. 

Según el arquitecto Edwin Quiles, fundador de la exhibición junto a las doctoras Omayra Rivera Crespo y María De Mater O’Neill, este proyecto, que emprendieron en 2015, es multidisciplinario “porque lo que queríamos era mostrar de muchas maneras cómo la gente se podía involucrar y participar en decisiones que se toman sobre cómo uno vive en su lugar”, dijo a CLARIDAD el arquitecto. 

Esta primera exposición acoge varios proyectos de temas urbanos que utilizan el diseño comunitario desde las perspectivas de artistas gráficos, performeros, coreógrafas, activistas urbanos y arquitectos. Precisamente, otro de los propósitos a la hora de idear este proyecto colectivo fue evidenciar que son posibles tales integraciones. Las iniciativas comunitarias incluidas en la exposición son: Casa Taft 169, Coco D’ Oro, Energía Roja y Negra, Estudio Lero Lero, La Maraña, Oficina de Alianza del Municipio de San Juan, PISO Proyecto, Proyecto Enlace, Rubberband Design Studio, Taller Creando Sin Encargos, Taller de Arquitectura y Urbanismo, Taller de Diseño Comunitario, Taller de Arquitectura, Taller de Planificación Social y Urbano Activo. 

Todas estas propuestas buscan, a través de metodologías diferentes, percibir y documentar los verdaderos deseos de las poblaciones y las formas en que éstas visualizan los espacios que habitan. Según aseguró Quiles, en los últimos 10 años ha habido un “boom” en este tema porque hay mucha gente joven haciendo gestiones de diseño comunitario y participativo. 

Algunas estrategias que han implementado los proyectos que aúna esta primera exposición son: organizar desayunos colectivos en la calle, ocupar un espacio para desarrollar un parque recreativo infantil, planificar bicicletadas para conocer la comunidad, crear planes de desarrollo de viviendas, pintar murales y levantar jardines urbanos, así como desarrollar un centro cívico autogestionado en una casa abandonada. 

Edwin Quiles comentó durante la entrevista con este medio que hubo un caso de amenaza de desalojo de viviendas por parte de algún alcalde y los profesionales que manejan estos proyectos estuvieron aptos para trabajar con la comunidad en el desarrollo de contrapropuestas, las cuales los ciudadanos utilizaron en un proceso de negociación. En ese caso, “el diseño participativo fue una manera de empoderar a la comunidad para que pudieran discutir con el alcalde”, recordó Quiles. 

Aunque mayormente las iniciativas se han gestado y desarrollado en San Juan (Santurce y Río Piedras), la labor de estos proyectos se extiende a Arecibo, Caguas, Cataño, Toa Baja, Ponce y Vieques, y al exterior de la isla en Haití; Chiapas, México y Estados Unidos. 

Otro objetivo de esta exhibición, respaldada económicamente por el Municipio de San Juan y cuyo agente fiscal fue la organización sin fines de lucro Beta-Local, es provocar el intercambio de saberes entre los diseñadores urbanos (profesionales) y las comunidades. A juzgar por el arquitecto Quiles, la crisis y las políticas de austeridad han conducido al empoderamiento ciudadano, lo que ha provocado el surgimiento de múltiples propuestas de base comunitaria. En aras de apoyar esa participación ciudadana en la gestión de proyectos urbanos, esta exposición se propuso dar a conocer diferentes experiencias para que sirvan de referencia en la creación de otros procesos de verdadera democracia. 

De igual forma, según explicó la doctora Omayra Rivera Crespo, la exposición partió del interés de que los estudiantes de arquitectura o diseño gráfico “creen consciencia social y aprendan que no solamente es hacer grandes edificios, sino que hay otro tipo de arquitectura… que sepan que la mayor parte de lo que se construye no son grandes edificios, sino cosas pequeñas e importantes, cotidianidades que vive la gente”. 

 

El concepto de la participación 

Para Edwin Quiles participar en el diseño de nuestros espacios es “ser parte, tener voz y voto en las decisiones para que los espacios funcionen de acuerdo con nuestras necesidades físicas y emocionales y poder vivir mejor en ellos…La participación es una mesa de trabajo y conversación abierta donde se aprende y se enseña a hacer lugares donde la gente se sienta propietaria. Es también encender chispas, detonar iniciativas y mostrar otras posibilidades de pensar y hacer. Participar es hacer una reflexión sobre qué somos y cómo esto se refleja en los lugares que habitamos”. 

El fundador del Taller de Arquitectura y Urbanismo comentó que en Puerto Rico, tal vez por falta de una cultura de participación ciudadana o por falta de manejo de términos técnicos, es común entre los ciudadanos la dificultad para mirar críticamente y opinar sobre temas de diseño, “sin embargo, mucho del conocimiento necesario para diseñar parte de la misma gente, no es técnico ni medible. Tiene que ver con la cultura, los estilos de vida, las maneras como la gente se relaciona, cómo vive y quiere vivir, cómo es y quiere ser con los procesos cotidianos…”. 

Asimismo, Quiles definió participación como “Una herramienta poderosa de la democracia. Por eso causa temor; temor a que la gente se aguze y aprenda a detectar y denunciar, a defenderse de proyectos que no les conviene…”

El arquitecto expuso en el catálogo de la exposición que “las decisiones sobre la ciudad, su estructura y sus espacios son tomadas en gran medida por políticos y empresarios o promotores privados con el apoyo del capital financiero, cuyos objetivos e intereses pocas veces coinciden con los de nosotros, los demás, los ciudadanos de a pie, la mayoría”. Cambiar esa realidad requiere organización ciudadana basada en el diálogo, la orientación, la propuesta de alternativas, el apoyo a alguna iniciativa, la colaboración y participación activa. Eso han estado realizando los proyectos que abarca Escuchando las voces. A eso motiva esta primera exposición en Puerto Rico, que es sólo una muestra, un comienzo de conversación. 

Precisamente, el próximo jueves, 24 de agosto a las 7:00 de la noche en la Galería San Juan Bautista habrá un conversatorio con otros grupos – no incluidos en la exhibición – que están trabajando con el diseño participativo y comunitario. La actividad estará abierta al público general. 

Escuchando voces finaliza en la Galería San Juan Bautista el 3 de septiembre, pero ya se ha programado una agenda de exhibiciones: del 4 al 9 de septiembre en el Colegio de Arquitectos y Arquitectos Paisajistas de Puerto Rico; del 14 al 27 de septiembre en la Escuela de Artes Plásticas y Diseño; del 28 al 10 de octubre en la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras. Más adelante, se expondrá en la Universidad Interamericana de Fajardo, en la Universidad del Sagrado Corazón y, muy probablemente, en Casa de Las Américas en La Habana, Cuba.

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