Opinión / Cooperativismo

Bookmark and Share Bajar en formato PDFComentariosVer foto galería

PPD: dos años después

Protesta del movimiento cooperativista frente al Capitolio, junio 2014.
Foto por: Josian Bruno/NotiCel
Ver foto galeríaVisita la foto galería (2)
Perfil de Autor

Por Mildred Santiago Ortiz

Publicado: martes, 28 de octubre de 2014

Al cumplirse dos años del triunfo del Partido Popular Democrático y Alejandro García Padilla, corresponde pasar juicio sobre el quehacer en el ámbito cooperativista. Debo reconocer que en varias columnas recientes hemos reseñado su incumplimiento y sus desaciertos.

Relatamos en un escrito pasado lo que dijo cuando compareció como candidato ante los cooperativistas en el Congreso de la Liga de Cooperativas, allá para junio del 2012. Como político ensayado entonó una retórica melodiosa a los oídos de los presentes que arrancó aplausos que hoy causan indignación y abonan al descrédito. En otras columnas narramos los infortunios que se han vivido en estos años por su empeño de ignorar los reclamos de respeto a la autonomía y consulta de los cooperativistas. En síntesis el saldo no ha sido positivo.

En una revisión de su programa de gobierno encontramos el compromiso de impulsar una “nueva era de colaboración entre gobierno y el cooperativismo’’. Ésta se basaba en tres estrategias: Fortalecer la autonomía de las cooperativas, fortalecer el modelo empresarial cooperativo y verdadero apoyo gubernamental al cooperativismo’’. Transcurridos dos años, al revisar este documento y contrastarlo con la realidad, nos resulta inexplicable el abismo entre lo prometido y lo cumplido.

También, inexplicablemente, esta administración reclama logros. Hace un año el Gobernador firmó una Orden Ejecutiva, OE-2013-072 que establece el plan de acción gubernamental sobre cooperativismo. Es un reconocimiento a la política pública de respeto a la autonomía de las cooperativas, en fin, una pieza literaria ejemplar en su contenido que no ha sido respetada ni promulgada por ellos mismos. Por otro lado, hace una semana el gobierno destacó como un logro la aprobación de la Ley 175, que enmienda la Ley que creó el Fondo de Inversión y Desarrollo Cooperativo, para ampliar a las cooperativas existentes la capacidad de recibir financiamiento y servicios de esa entidad. Lo cierto es que se le dio la bienvenida, pero ya la Ley contemplaba ese alcance desde sus inicios. De otra parte, el presidente ejecutivo de la Corporación para la Supervisión y Seguro de Cooperativas, Daniel Rodríguez Collazo, con frecuencia destaca los resultados positivos del cooperativismo. Hay que tener estómago para digerir a este individuo achacándose los logros del liderato cooperativista, mientras lo lesiona con sus actos. El crecimiento en activos, en socios, en actividad económica y mantener un sitial en la confianza y credibilidad del pueblo, son logros del liderato voluntario y profesional que trabaja y defiende este modelo.

Por su parte el Comisionado de Desarrollo Cooperativo, Sergio Ortiz, no se queda atrás atribuyéndose un crecimiento en cooperativas juveniles y de tipos diversos. Ése es un trabajo acumulado por décadas por los líderes del cooperativismo que las promueven y apadrinan, así como por la Liga de Cooperativas, que destaca recursos para recorrer el país realizando esta ingente tarea. Desde la nefasta Ley 7 del pasado gobierno, la CDCOOP ha sido golpeada en sus recursos humanos, ha cerrado oficinas regionales y, por lo tanto, carece de empuje para atender una demanda que sigue acrecentándose. Esa realidad impone una concertación de esfuerzos que los cooperativistas reclaman reiteradamente, pero que se ignora.

El proyecto de administración que se presentó en la pasada sesión legislativa establecía sacar fondos de la COSSEC de forma recurrente, $9.5 millones de los primeros ingresos anuales, para fines ajenos al cooperativismo. Ése fue el punto culminante de este cuento ignominioso. De igual manera, sigue siendo inexplicable el empeño de ignorar al liderato del movimiento en su reclamo de que nombrar a cooperativistas en los puestos de gobierno vinculados a ellos. Los representantes del gobierno en la Junta de COSSEC, capitaneados por el Comisionado de CDCOOP, el exlegislador del PPD, Sergio Ortiz Quiñones, y con el respaldo del petulante Daniel Rodríguez Collazo, radicaron un pleito en el tribunal para revertir el retiro de confianza a Rodríguez Collazo de la mayoría de esa Junta de Directores. La controversia llegó hasta al Tribunal Supremo que respondió con un escueto no ha lugar al reclamo de justicia. Terminó siendo una controversia técnica convirtiéndose en un debate procesal sobre la mayoría requerida para retirar la confianza al principal ejecutivo. Así quedó relegado lo primordial, que fueron los actos y omisiones que provocaron el retiro de confianza a este egresado del equipo de finanzas del entonces candidato y actual gobernador.

En el ámbito legislativo no tuvimos un buen comienzo y fuimos golpeados severamente por diversos proyectos legislativos en las primeras dos sesiones legislativas. Los cooperativistas se movieron efectivamente y comenzaron una jornada constante de cabildeo y diálogo con alcaldes y legisladores que a su vez acogieron ese pedido de consulta. Fueron muchos los encuentros, visitas y diálogos que abrieron la puerta para un mejor entendimiento de la naturaleza autónoma y el potencial del cooperativismo. La movilización sin precedentes del pasado 5 de junio fue determinante. El cooperativismo ha ganado buenos aliados y defensores en ambos cuerpos y aunque no bajamos la guardia, en esta tercera sesión legislativa, por fin vimos la tregua.

Los cooperativistas continuamos recabando espacios de diálogo con el Gobernador. Mientras tanto, celebramos el logro sin precedentes de esta administración: que al culminar estos dos años pusieron a prueba la capacidad de indignación, militancia y unidad del pueblo cooperativista. Buen saldo, por ¡Puerto Rico!

 

* La autora es líder cooperativista.

  (0) Comentarios




claritienda Oye cómo va