Carlos Muñiz

Opinión / Editorial

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Siempre con el estudiantado y nuestra Universidad

Publicado: miércoles, 5 de abril de 2017

Los estudiantes de la Universidad de Puerto Rico (UPR) están demostrando, una vez más, por qué son ellos y ellas la principal fuerza viva de nuestro pueblo. Ante la actitud insensible y brutal de quienes quieren destruir a la UPR, imponiéndole un devastador recorte a su presupuesto de $450 millones que amenaza su existencia, todos los sectores universitarios y el País deberían estar haciendo lo que hacen los estudiantes: organizarse y luchar para defender nuestra Universidad. 

El desarrollo de nuestra Universidad no habría sido el mismo sin la lucha de los estudiantes, desde la primera huelga en 1948. En cada uno de esos momentos álgidos, el estudiantado ha estado en la primera fila de todos los logros importantes que han ocurrido en la Universidad. Históricamente, los estudiantes de la UPR han demostrado una gran habilidad para combinar la lucha con el diálogo y la negociación. Lo más importante, han demostrado un desprendimiento extraordinario pues su lucha nunca se limita a sus intereses particulares, sino que incluye la defensa de la universidad pública como zapata del desarrollo económico, social y cultural del País, y de la formación profesional que les ha permitido movilidad económica y social a  las grandes mayorías de nuestro pueblo. 

La pasada huelga del 2010 dejó importantes lecciones. Al estudiantado le fortaleció su unidad de propósito, su capacidad de mantenerse enfocados en el objetivo, y negociar las diferencias. Al País le recordó que luchar por lo que se cree es la única opción que tienen los pueblos frente a sus enemigos. Por eso, tienen razón los estudiantes en resentir las pretensiones de quienes presumen de superioridad y les quieren dar lecciones sobre cómo enfrentar la crisis de este momento. Precisamente, su lucha y presión desde la calle, fue lo que logró que pudieran reunirse con el Gobernador y próximamente con el presidente de la Junta  de Control Fiscal. ¡Si eso no es flexibilidad y apertura al diálogo, no sabemos qué lo es!  Por eso, ya está bueno de intentar darles cátedra. Hay que disponerse a aprender de ellos cómo defender las causas cuando nos pertenecen a todos. 

En CLARIDAD apoyamos la gesta que realizan los estudiantes en defensa de nuestra Universidad. Les reconocemos su capacidad y liderazgo para dirigir, con la combinación de métodos que ellos elijan en sus asambleas y cónclaves, esta lucha que es en beneficio de todo nuestro pueblo. Reiteramos lo mismo que hemos dicho en el pasado, que la Universidad de Puerto Rico es, quizá, la más importante entre todas las instituciones puertorriqueñas, porque es la que produce el capital intelectual que el país necesita en las áreas de las ciencias, la medicina y la salud; la ingeniería y la informática; las artes, el lenguaje y la docencia; los negocios, las comunicaciones y el derecho, entre muchos otros campos del saber humano.  Es la incubadora por excelencia de la mejor inteligencia del País y un espacio abierto de pensamiento crítico, análisis e investigación. 

Lamentablemente, desde que Puerto Rico entró en la recesión económica que ha desembocado en la crisis actual, hemos ido perdiendo parte de ese capital intelectual  porque el País ha dejado de ofrecerle las oportunidades y condiciones laborales mínimas que su calidad y formación amerita y merece. Por eso, muchos buenos maestros, médicos, ingenieros, científicos y otros profesionales están emigrando a Estados Unidos y otros países.  Pero, mientras unos se van, otros se quedan. Y esa es una razón principalísima para que nuestra Universidad continúe produciendo los profesionales de primera que continuarán aportando para sacar a Puerto Rico de su postración y levantarlo sobre sus pies. 

En este momento, quienes defienden militantemente este proyecto universitario vital para nuestro país son los estudiantes de la UPR. Mientas otros individuos y sectores se pliegan ante las exigencias de la Junta de Control Fiscal Imperial, y buscan acomodarse para preservar sus nichos y privilegios, los estudiantes de la UPR, desinteresadamente y aplazando sus metas personales, se han echado sobre sus hombros la representación digna y valiente de Puerto Rico.

Pero, ni los miembros de la Junta de Control Fiscal, ni las fuerzas que quieren privatizarlo todo en nuestro país, entienden ni quieren la existencia de una universidad pública fuerte y activa.  Tanto así, que en la primera reunión de la Junta de Control Fiscal sobre medidas de desarrollo económico para Puerto Rico, celebrada el pasado viernes en San Juan,  no se invitó a la UPR a presentar sus ideas sobre educación,  mientras sí desfilaron por allí los representantes de las universidades privadas. El presidente de la Junta, José Carrión III, no pudo explicar el porqué de la exclusión de la  UPR  de dicha reunión, pero nosotros creemos saber la razón. Querían evitar la posibilidad de una confrontación que los hubiese dejado muy mal parados.  

En CLARIDAD tenemos claro cuál es la agenda de la Junta de Control Fiscal y el Congreso de Estados Unidos para Puerto Rico: cobrar la deuda para los grandes bonistas, aunque para ello haya que vender todo aquello de nuestro patrimonio que tenga valor y dejar al País y su gente en ruinas y sin servicios. Una UPR vibrante y activa sería un escollo para esos planes privatizadores. Por eso, quieren alterarla, dividirla, debilitarla, y así dejarla reducida como una de esas universidades que son fábricas de diplomas, sin méritos ni sustancia. 

Hoy el liderato estudiantil de la UPR necesita nuestro respaldo y solidaridad, en lugar de críticas, cuestionamientos y la subestimación humillante de quienes se creen superiores. Una cosa son las diferencias válidas que pueda haber con las decisiones y proceder del liderato estudiantil universitario,  y otra, las faltas de respeto a la capacidad y entereza de quienes sacan la cara por el País. Con su lucha y constancia, las y los estudiantes de la UPR se han convertido en este momento en los representantes de los mejores intereses de Puerto Rico y de nuestra Universidad. Lo que hacen, lo están haciendo de frente y con dignidad. 

Por eso, desde CLARIDAD, Periódico de la Nación Puertorriqueña, les hacemos un llamado a los sectores más conscientes y comprometidos de nuestro pueblo, especialmente a los que difieren de buena fe de los métodos de lucha de los estudiantes de la UPR, a que no le faciliten darle el zarpazo final a nuestra Universidad  a las fuerzas que se benefician de nuestra división. La Junta de Control Fiscal Imperial ha llegado a Puerto Rico con una agenda malsana que va a imponer con mano dura. No es momento de titubeos, y mucho menos, de rendirles pleitesía.

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