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En el deporte se busca la equidad

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Publicado: miércoles, 14 de marzo de 2018

Por Zacha I. Acosta González

 

Las mujeres puertorriqueñas también tienen su historia en la lucha por la equidad de género. Tenemos historias como las mujeres expusimos en la primera entrada del blog el 6 de marzo, Marzo: mes de la equidad http://bit.ly/2Fq29OZ

A pesar del camino que se ha recorrido, todavía tiene retos que enfrentar en todos los renglones de la vida. Esto no excluye al deporte, un sector que es marginado por nuestra sociedad, pero celebrado cuando se tienen grandes victorias y duramente criticado cuando las expectativas no son cumplidas por X o Y razón. 

Sin embargo, la historia, como bien relata la doctora Sarah V. Platt en su escrito Un breve recorrido socio-histórico de las mujeres de Puerto Rico expone una descripción ágil, potente y de gran contexto fidedigno de cómo la mujer ha tenido su evolución en un país que busca definir su estatus político.

“A pesar de que aún queda mucho camino por recorrer en la lucha por la igualdad de género, la historia aporta evidencia de que incluso desde el siglo 15 hasta la actualidad, las mujeres puertorriqueñas han asumido un rol fundamental no sólo en la esfera privada, sino también como líderes políticas y luchadoras del movimiento feminista, logrando de esta manera la adquisición de muchos de los derechos que hoy en día poseemos”, indicó Platt. 

La profesora del Departamento de Comunicación en la Universidad de Puerto Rico recinto de Arecibo mencionó varios acontecimientos victoriosos de las mujeres puertorriqueñas que vivían bajo la influencia de las mujeres europeas y norteamericanas en el Siglo XX: 

Una de las más significativas fue la iniciativa de un grupo de mujeres que promovió que en 1908 el escritor y legislador Nemesio Canales presentara el primer proyecto de ley en el que se concede el derecho de voto y la emancipación legal de las mujeres en Puerto Rico. Sin embargo, la lucha por el sufragio perduró varios años más ya que al principio el derecho sólo fue concedido a mujeres alfabetas mayores de 21 años (1929). El sufragio universal por fin fue concedido en 1936, convirtiendo a Puerto Rico en uno de los primeros países de América en conceder este derecho a la población femenina.” Les invito a que lean el escrito en su totalidad en http://bit.ly/2HeJAOg .

Contando este y otros acontecimientos de la historia, las mujeres puertorriqueñas no han perdido la bravura que las distinguía en los tiempos indígenas donde el rol en la sociedad era inclusivo, teniendo presencia social, ocupación de puestos de privilegio, sin separar su responsabilidad materna. Sí, se vivieron y se siguen viviendo los intentos de silenciar su voz. Un intento de dejar a las mujeres en la invisibilidad y en la desigualdad. 

Un ejemplo de valor femenino y pioneras en estas luchas fueron Ana Roqué, formándose como periodista, astrónoma, maestra y escritora; Luisa Capetillo, que entre sus logros está la primera tesis feminista de Puerto Rico en 1911; en la política, Blanca Canales, Lolita Lebrón y Felisa Rincón. En esta primera explosión de llamados a la equidad abrió el espacio para el deporte, teniendo una historia dignada de admirar. 

 

Mujeres puertorriqueñas en el deporte y su primera victoria

No sé, si es intencionada la gestión, pero es incómoda la costumbre de que el deporte pase desapercibido en la historia contada en las escuelas y los sistemas universitarios de Puerto Rico. Grandes revoluciones y contribuciones se han realizado, entre estas, en la equidad de género en el deporte. Les comparto unos datos de historia deportiva para que abran su apetito de investigación en el tema. 

El pasado 6 de febrero de 2018, el Comité Olímpico de Puerto Rico conmemoró en un #TBT (Throwback Thursday) especial los 80 años de la primera medalla internacional, ganada por una mujer en las habilidades de la caborrojeña e inmortal Rebekah Colberg. El momento histórico para el deporte puertorriqueño ocurrió un 6 de febrero de 1938 en los IV Juegos Centroamericanos y del Caribe celebrados en la Ciudad de Panamá, Panamá. 

Para que se diera este logro, hubo una lucha con una gran victoria. El comentarista e historiador deportivo, Carlos Uriarte, escribió en su libro 80 años de Acción y Pasión: Puerto Rico en los Juegos Centroamericanos y del Caribe 1930 al 2010 una breve reseña de este acontecimiento: 

“El 12 de enero de 1938 en el barco Cuba partió la delegación, todos hombres hacia Panamá. Un grupo de fanáticos despidió a los atletas, que prometieron traer varias medallas. En ese primer grupo no viajaron mujeres boricuas. Estas no fueron incluidas inicialmente en la delegación, aunque estuvieron reclamando públicamente ser parte del viaje, pero los responsables de escoger a los representantes boricuas hicieron caso omiso a sus reclamos. 

Rebekah Colberg junto a Iris Zengotita no se dieron por vencidas y prosiguieron con su cabildeo en las esferas del gobierno y entidades civiles, consiguiendo el apoyo económico y endoso del senador por el Distrito de San Juan, Celestino Iriarte, que identificó unos fondos en la legislatura que fueron transferidos a la oficina de la gobernación, recibiendo el endoso del gobernador interino, Rafal Menéndez Ramos, para que las muchachas viajaran a Panamá.

El 26 de enero en el vapor Santa Elena, el viaje se hizo realidad, partiendo hacia la ciudad del istmo nueve mujeres boricuas, junto a su entrenador Rafael Castellón. Antes de partir, el pueblo las despidió con mucho cariño y deseándole las mejores suertes”. 

Este manifiesto femenino se trasladó a las esferas competitivas. Colberg ganó dos medallas de oro en el atletismo. Las preseas doradas llegaron, una el 6 de febrero de 1938 en el lanzamiento de disco y la otra al día siguiente, 7 de febrero de 1938, en el lanzamiento de jabalina. 

¡Tuvo resultados! Los mismo que muchas veces, en el presente, grupos de ambos géneros piden para demostrar que las mujeres sí pueden competir en igual de condiciones que el sexo opuesto. ¡Sí, lector y lectora, todavía se dan esas conductas arcaicas en el deporte “moderno”! Solo existe el demostrar con resultados. Una alternativa que reta y gusta de celebrar cuando se ejecuta lo que es “prohibitivo” en el campo del “juego limpio”. 

Otra hazaña se dio en este escenario Centroamericano y del Caribe, por cierto, este año se celebra la vigésimo tercera justa regional del 19 de julio al 3 de agosto en Barranquilla, Colombia. Puerto Rico ganó su primera medalla en deporte colectivo con el equipo de voleibol femenino. 

El sexteto boricua estuvo encabezado por la estelar y capitana Rebekah Colberg e integrado por Esther Carballeira, Flor Zengotita, María F. del Corral, Josefina Martinó, Joaquina Bayron, Iris Zengotita, Rosa Julia Modesti y María Vilá. Fue dirigido por Raúl Castellón. 

No esta demás recordarle, que Colberg junto a sus compañeras fueron propulsora de reformas que apoyaron al deporte femenino en una época donde la mujer era marginada por su género. 

El camino fue empinado para seguir escalando el Olimpo (hogar de los dioses olímpicos en la mitología griega). ¡Eh… sigue empinado, menos robusto!

Después de la primera participación femenina en Juegos Centroamericanos y del Caribe en Panamá 1938 para Puerto Rico, las mujeres tardaron 21 años en competir en los Juegos Panamericanos. Fue en 1959 en Chicago donde hubo representación de 16 mujeres en tenis, natación y voleibol sin preseas. Esta venía a ser la segunda participación para Puerto Rico, ya que el país había competido con una delegación masculina en Ciudad México 1955. 

La llegada al Olimpo se dio, gracias a la esgrimista y mentora, Gloria Colón. Natural de Río Piedras y a sus 29 años, Colón se convirtió en la primera mujer en representar a Puerto Rico en los Juegos Olímpicos. Su cita con la historia fue en las Olimpiadas de Roma, Italia del 2 de agosto al 11 de septiembre de 1960. Estuvo activa en el evento de florete individual. Todos los que conocimos a Gloria sabemos que su locura radicaba en la pasión de enseñar la esgrima como pionera que fue para el deporte y las mujeres puertorriqueñas.

Estos logros a nivel olímpico también trastocaron a la Liga Atlética Interuniversitaria fundada en 1929. Fue 41 años después de su creación que las mujeres recibieron el permiso para competir en la Liga en el atletismo. La rama masculina dominaba las competencias hasta el año académico1969-1970. 

Otros logros se han dado con el debut de muchas féminas en todos los deportes que se compiten en el presente. Rompiendo estereotipos, dejando legados. 

Una de las más recientes gestas se vivó un 13 de agosto de 2016 cuando la tenista Mónica Puig se convirtió en la primera mujer en darle la primera medalla de oro en Juegos Olímpicos a Puerto Rico en el escenario carioca de Rio de Janeiro. Una dorada entre ocho preseas ganadas por hombres en boxeo, lucha olímpica y atletismo (dos platas y seis de bronce).

En la parte administrativa no se puede pasar por desapercibido que en el alto rendimiento y en el centro que maneja el deporte olímpico en Puerto Rico llegó la representación femenina con la primera presidenta al Comité Olímpico de Puerto Rico el 3 de diciembre de 2012 en la figura de Sara Rosario Vélez. 

Entre estos breves datos que presento, existen más historias de deportistas puertorriqueñas que han tenido sus combates internos, sus duros enfrentamientos con la cultura deportiva, caídas, victorias y glorias en el deporte. Es un principio que tiene espacio para un final que se desea en otros sectores de la sociedad: la igualdad de género. 

 

Tomado de: Blogeera Laestocada.blog 

 

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