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Lógica bárbara

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Publicado: martes, 4 de septiembre de 2018

La novela por entregas tiene exigencias muy particulares. Está dedicado, o al menos aspira, a todos los públicos, con independencia de edad, sexo y condición social. En Rojo ha publicado dos del maestro Francisco Velázquez: La marea de los muertos y Los vapores de sor Emilia. Hoy iniciamos la serie de detectivesca Lógica Bárbara, de Claudia Mabel Rodríguez

Lógica Bárbara narra las peripecias de Bárbara Cienfuegos, una estudiante de literatura y filosofía que sufre de insomnio y es la mano derecha de Rogelio Irizarry, un detective sin mucho talento pero de buen corazón. 

Claudia Mabel Rodríguez realiza estudios graduados en literatura pero asegura que el texto no es biográfico. Ha publicado poesía en revistas.

Esperamos disfruten de esta serie.

 

RA

 

PRIMER CAPíTULO

I

No puede dormir. Está recostada en la cama. En el suelo una edición bastante maltratada de Así habló Zaratustra. Si se acercan pueden leer el primer párrafo de la página 12: 

 

Cuando Zaratustra llegó a la primera ciudad, situada al borde de los bosques, encontró reunida en el mercado una gran muchedumbre: pues estaba prometida la exhibición de un volatinero. Y Zaratustra habló así al pueblo: Yo os enseño el superhombre. El hombre es algo que debe ser superado. ¿Qué habéis hecho para superarlo?

Todos los seres han creado hasta ahora algo por encima de sí mismos: ¿y queréis ser vosotros el reflujo de ese gran flujo y retroceder al animal más bien que superar al hombre?

¿Qué es el mono para el hombre? Una irrisión o una vergüenza dolorosa. Y justo eso es lo que el hombre debe ser para el superhombre: una irrisión o una vergüenza dolorosa. 

Eso fue lo último que leyó antes de tirar el libro y cerrar los ojos. Controlando la respiración para tratar de dormir.

Van dos días en los que apenas ha dormido tres horas. El jueves, de madrugada, se quedó a dormir sobre la mesa de billar en el negocio de Pipo en Capetillo. Entre el alcohol y la yerba supo que no había manera de guiar hasta el apartamento. Eran quince minutos, pero no había manera. Pipo colocó el matress de aire sobre la mesa. Apagó las luces. Cerró con llaves. Bárbara apenas pudo dormir pero pasó la nota allí.  

Despertó antes de escuchar el portón. El negocio abría a las once de la mañana. La clase de filosofía era a la una. Estaba a tiempo para tomarse un café, ir al apartamento, darse un duchazo, y llegar a tiempo para escuchar a la profesora.

Ahora, en la madrugada del viernes, recostada en su cama, no puede dormir. En el suelo el libro de Nietzche. Cierra los ojos. Duerme. Duerme. Se repite en su mente. El mantra es duerme, duerme.

 

II 

MONCHO MECHANICAL, escrito en letras rojas. Una bandera de los EEUU adorna el letrero. El garaje está en la Ramal 8 en Carolina. Mecánica ligera. Body Shop. Un hombre en el suelo. Muerto. Dos heridas punzantes, irregulares en el cuello. Perros ladran. Moncho está de pie junto al cadáver. Una tijera de cortar alambre en su mano derecha.

ESCENA 2

III. 

Ya había salido el sol cuando Bárbara Cienfuegos, por fin, queda dormida. Suena el teléfono. Se despierta maldiciendo. Toma el teléfono.

VOZ- Barbi, necesito tu ayuda.

BARBARA- Es la tercera vez que me despiertas en lo que va de semana. ¿Tú te acuerdas que no trabajo para ti?

VOZ- Chica, no tengo mucha ayuda aquí. Los recortes y esa vaina. No es mi culpa. Y tú eres la persona más inteligente que conozco. Te pago servicios profesionales, sales hasta mejor…

BARBARA- Número uno, no me digas inteligente. Número dos no me digas Barbi, maldita sea. Bárbara, me llamo Bárbara.

VOZ- Y eres bárbara, por favor ayúdame con un casito y no te molesto más. 

BARBARA- ¡Qué remedio! Carajo, ya estoy despierta. (Suspira) Te va a salir caro.

VOZ- ¡Lo que sea! Esa es la detective más…(BARBARA CORTA LA COMUNICACION)

BARBARA- Detective ni detective.

 

IV

Oficina de MONCHO MECHANICAL.  Moncho está sentado en su escritorio lleno de cuentas, papeles, algunas piezas pequeñas de autos y anuarios con fotos de mujeres en traje de baño.  El sargento investigador, Rogelio Irizarry, está sentado frente al mecánico. Bárbara está de pie junto a la puerta. Mirando distraída hacia el lugar en donde hace un rato estaba el cuerpo tendido.

 

ROGELIO- ¿USTED TENIA ALGUN PROBLEMA CON EL CABALLERO, COMO SE LLAMA?

BARBARA- SE LLAMABA.

MONCHO- CARLOS. CARLOS CHANQUET.

ROGELIO- CARLOS. ¿TENIA ALGUN PROBLEMA CON CARLOS?

MONCHO- NAH, UNA VEZ DISCUTIMOS PORQUE LE ESTABA ECHANDO MAIZ A MI HIJA.

BARBARA- ¿USTED PREÑÓ A UNA GALLINA Y SU HIJA ES UN POLLITO O ALGO ASI?

ROGELIO- BARBARA, Tranquila.

MONCHO- ES UN DECIR, QUE ESTABA, TU SABE, CORTEJANDOLA. Y A MI ESO NO ME GUSTO. ELLA ESTA ESTUDIANDO. ES LISTA. SALIO A LA MAI ME IMAGINO. LE DIJE A CARLOS QUE PARARA. QUE CON MI HIJA SI QUE NO.

ROGELIO- Y DISCUTIERON.

MONCHO- DISCUTIMOS. PERO NO PASO DE AHI. ES UN BUEN TRABAJADOR. 

BARBARA- ERA.

MONCHO- NO LO BOTE NI NA. PERO LE ADVERTI.

ROGELIO- ¿QUE PASO ESTA MANANA? CUENTEMELO OTRA VEZ. MIENTRAS MONCHO HABLA, BARBARA SE ACERCA AL ESCRITORIO, TOMA UNA CAJETILLA DE CIGARRILLOS Y ESCOGE UNO, LO ENCIENDE Y REGRESA A LA PUERTA. ESCUCHA DISTRAIDA.

MONCHO- PUES, ESTE QUE, ESTABA ARREGLANDO LA VERJA DE ALAMBRE, ¿VE?, PORQUE SE METEN LOS PERROS POR UN BOQUETE. MEAN LOS CARROS. SE CAGAN. TONCE, COMO A ESO DE LAS 8… 

BARBARA- ABRE EN LA MADRUGADA.

MONCHO- DESDE LAS SIETE.

BARBARA- Y ENTONCES COMO A ESO DE LAS OCHO

MONCHO- ESASTO, COMO A ESO DE LAS OCHO SIENTO COMO QUE ALGUIEN DETRAS DE MI, ¿VE? PORO QUE VI LA SOMBRA Y  TENIA UN TUBO EN LA MANO. EL BRAZO LEVANTAO. TONCE ME VIRE PA’ TRAS Y LE METI POR AQUI (SENALA AL CUELLO) EN DEFENSA PROPIA.

BARBARA- Una vez.

MONCHO- Dos veces.

ROGELIO- ¿Y DESPUES QUE HIZO?

MONCHO- RAPIDITO VINE A LA OFICINA Y LLAME AL CUARTEL.

BARBARA- CON EL PERMISO DE USTEDES, VOY A VER EL BOQUETE EN LA VERJA.

MONCHO- Bueno, ya no está. Lo arreglé.

 

IV

BARBARA DE PIE. Mirando hacia el solar baldío donde duermen dos perros. Justo a sus espaldas  ESTABA EL CUERPO DE CARLOS. ROGELIO SALE DE LA OFICINA Y SE ACERCA A BARBARA.

 

ROGELIO- ¿QUE?

BARBARA- ¿QUE DE QUE?

ROGELIO- QUE SI ENCONTRASTE ALGO, QUE QUE TE PARECE.

BARBARA- NAHHH. NO SE. OYE, ESTO ESTA BASTANTE LIMPIO. Y RECOGIDO PARA SER UN TALLER DE MECANICA. TU SABES, LO USUAL, ACEITE, ALGUNA PIEZA SUELTA.

ROGELIO- SI. Coño, BARBARA, OJALA SEA LO QUE MONCHO DICE. ESTE NEGOCIO LLEVA años AQUI. EL PAPA DE MONCHO ES UN CANTO’E PAN. ME ARREGLABA EL TOYOTA Y EL DE MI MUJER.

BARBARA- Un negocio respetable y un ciudadano bien querido por la comunidad. ¿COMO ESTA MARIA?

ROGELIO- BIEN, TU SABES. MAS O MENOS.

BARBARA- MAS O MENOS.

ROGELIO- SI, TU SABES.

BARBARA- Yo no sé nada, pero entiendo el “tú sabes”.

ROGELIO- Tú siempre tan dulce.

BARBARA- Número uno, no tengo por qué ser dulce. 

ROGELIO ¿Número dos?

BARBARA- Mano, que acababa de coger el sueño. ME DESPERTASTE OTRA VEZ, ROGELIO. ME LA VAS A PAGAR.

ROGELIO- JEJEJE. MIRA, VOLVIENDO ACA, LA VERDAD ES QUE HABIA UN TUBO BASTANTE PESAITO AL LADO DEL CADAVER.

BARBARA- AJA. ¿Tienes un cigarrillo?

ROGELIO- No. 

BARBARA - Ni café me trajiste.

ROGELIO- Es que llevaba prisa. Y a mí el calor no me deja pensar.

BARBARA- ESTA NUBLADO AHORA. 

ROGELIO- ESTA MANANA HACIA UN SOL DEL CARAJO.

BARBARA- SI. DEL CARAJO. Un sol del carajo.

ROGELIO- ¿Volvemos a la oficina?

BARBARA- ¿Para qué? Me dan ganas de abofetearlo nada más por los almanaques de mujeres en panties

ROGELIO- Bueno, aguanta las ganas de pelear, pero ¿cómo que para qué?

BARBARA- No hay nada más que preguntar.

ROGELIO- Pues te pregunto a tí ¿TU CREES QUE MONCHO PUSO EL TUBO ESE AHI PARA INCRIMINAR AL MUCHACHO?

BARBARO- DE PODER, PUDO. ¿TU CONOCES BIEN AL PAPA DE MONCHO?

ROGELIO- CLARO, COMO TE DIJE, VENIAMOS AQUI, HASTA QUE SE ENFERMO Y LE DEJO EL NEGOCIO AL HIJO. 

BARBARA ¿Y al hijo?

ROGELIO- A EL NO LO CONOZCO BIEN.

BARBARA- YO MENOS, PERO ALGO ESTA CLARO: ES UN MENTIROSO.

ROGELIO- ¿QUE?

BARBARA- NO FUE EN DEFENSA PROPIA.

 

V

DIA-INTERIOR- CAFETERIA. ROGELIO Y BARBARA SE COMEN SENDOS SANDWICHES CUBANOS CON CAFE. ROGELIO LE ENTREGA UN SOBRE CON DINERO A BARBARA. 

 

ROGELIO- OK. EL TIPO CONFIESA CUANDO LE DIGO QUE HAY EVIDENCIA Y UN TESTIGO. 

BARBARA- ¿Testigo? ¿Uno de los perros?

ROGELIO- NO TENIAS QUE MENTIRLE. PERO CAYO DE PESCAO.

ROGELIO- PERFECTO, SI, PERO ¿COMO TU SABIAS QUE NO ERA DEFENSA PROPIA?

BARBARA- NO LE PUSIERON MOSTAZA. (SE LEVANTA Y BUSCA MOSTAZA). LO QUE PASA ES QUE SI ERA TEMPRANO…A LAS OCHO DE LA MANANA, CUANDO LA GENTE DECENTE COMO YO ESTA tratando de dormir, EL SOL ESTA EN EL ESTE. (Mastica SU SANDWICH)

ROGELIO- AJA.

BARBARA- TRABAJANDO EN LA VERJA MONCHO TENDRIA EL SOL DE FRENTE. 

ROGELIO- ASI QUE…

BARBARA- ASI QUE ESTABA MINTIENDO CUANDO DIJO QUE LA SOMBRA DE CARLOS, QUE ESTABA A SU ESPALDA, LE AVISO DE QUE LO IBA A GOLPEAR CON UN TUBO.

ROGELIO- CLAAAROOO…

BARBARA- ADEMAS, NO HABIA NI UN MOJONCITO EN TODO EL TALLER. Allí no había entrado ningún perro. 

ROGELIO- LA VERDAD QUE TU NO ERES BARBIE.

BARBARA- No. BARBARA.

 

VI

BARBARA ABRE LA PUERTA DE SU APARTAMENTO. PEQUEÑO. ENTRA A SU HABITACION. TIRA EL TELEFONO SOBRE LA CAMA. SE QUITA LOS ZAPATOS, LA CAMISA Y LOS PANTALONES. SE LANZA DE ESPALDAS EN LA CAMA. RESPIRA HONDO. SE PONE UN ANTIFAZ PARA DORMIR. CLOSE UP DEL RELOJ 3:30 A 3:35 de la tarde. BARBARA RONCA LEVEMENTE. SUENA EL TELEFONO.

 

BARBARA- Puñeta, voy a matar a Rogelio.

 
 

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