Las iglesias en cada pueblo y en cada comunidad tienen un significado especial. Se les mira con respeto y con una pizca de ilusión, a tono con las necesidades del alma de cada cual. Pero también se admiran por su estructura, por su belleza, por su historia. alterNativo© quiso presentar una muestra de aquellas, en la región metro, que impresionan por algún rasgo particular. Con unas tuvimos suerte y con otras no. Hay mucho desconocimiento sobre la historia de estas instalaciones entre las mismas personas que están a cargo de ellas y el directorio oficial de la iglesia católica, por ejemplo, no incluye las capillas ni muchos datos históricos.
Esperamos que con esta pequeñísima muestra ustedes se animen y cada vez que vean una estructura de estas que obligan a mirar dos veces, observen los detalles y pregunten.
Capilla Nuestra Señora de Lourdes
Ave. Miramar y Ponce de León, Santurce. Pertenece a la Parroquia Perpetuo Socorro en Miramar.
787-722-6310
La Capilla de Nuestra Señora de Lourdes, incluida en 1984 en el Registro Nacional de Lugares Históricos del Departamento de lo Interior de Estados Unidos, fue diseñada por el arquitecto Antonín Nechodoma y tiene influencia de estilo neogótico.
Los terrenos fueron adquiridos en 1906, empezó a construirse en 1907 y se inauguró en 1908 como templo de la Iglesia Metodista Episcopal. Luego pasó a manos de la Union Church of Puerto Rico y finalmente, en el 1959, fue adquirida por la Iglesia Católica, que la nombró capilla de Nuestra Señora de Lourdes. Hoy pertenece a la Parroquia Nuestra Señora del Perpetuo Socorro de Miramar.
Su estructura, sus torres, gárgolas, rosetones y vitrales llaman la atención en la esquina de la Avenida Miramar, perpendicular a la Avenida Ponce de León en ruta hacia la capital, muy cerca de la isleta de San Juan.
La iglesia se destaca por sus rasgos arquitectónicos, especialmente por sus gárgolas, que sirven de desagües. Estas tallas sobresalen en las esquinas de la torre. En la fachada principal se destaca por una torre de campanas, que tiene aberturas formadas por dobles arcos; también tiene una ventana en vitral con una más pequeña en la parte superior. Las fachadas laterales están moduladas a base de los soportes estructurales o contrafuertes. Entre ellos hay ventanas con vitrales.
La capilla es de una sola nave central con techo a dos aguas. Su interior está ornamentado con vitrales y cristales de colores que matizan la luz solar que entra desde el exterior. Entre ellos sobresale el vitral Jesús y los Niños, que cubre casi toda la parte posterior del recinto. (Información de La enciclopedia de Puerto Rico.)
Parroquia La Gruta de Lourdes
Carr. 876 km 1.6 Trujillo Alto.
787-761-0571
Los terrenos donde ubica La Gruta de Lourdes pertenecían a la familia de Ángel Rivero Méndez y Manuela Boneta y Babel. Ellos terminaron de construir, en 1925, tanto la Ermita Nuestra Señora de Lourdes como La Gruta y las 14 Estaciones del Vía Crucis, obra del escultor italiano Enrico Arrighini.
El 30 de marzo de 1925, esta familia donó la propiedad al Seminario Conciliar de la Diócesis de San Juan. El 10 de junio de 1959, el entonces Arzobispo de San Juan, monseñor James P. Davis, vendió la propiedad a la Asociación de Padres Capuchinos.
Más tarde, los Padres Capuchinos devolvieron la propiedad a la Arquidiócesis. Se decidió entonces convertirla en una nueva Parroquia, bajo el nombre de Nuestra Señora Madre de la Divina Gracia. En 1979, el cardenal Luis Aponte Martínez, entonces Arzobispo de San Juan, autorizó el cambio de nombre de la Parroquia por el de Bienaventurada Virgen María de Lourdes. Más tarde, en 1983, se inauguró el nuevo Santuario Mariano.
(Tomado del directorio de la Arquidiócesis de San Juan.)
Parroquia Nuestra Señora del Pilar
Frente a la Plaza del Recreo de Río Piedras.
787-764-5088
Su fundación canónica fue en el 1714 por padres franciscanos. Desde su construcción, ha tenido cuatro grandes transformaciones, la última en 1931. Esta iglesia, que está frente a la Plaza de Recreo en Río Piedras, se destaca por su tamaño y majestuosidad, y es más impresionante por dentro. Llaman la atención sus dos grandes campanarios y el altar en mármol, así como sus vitrales, cornisas y molduras. Sus registros indican que su primer bautismo fue en el 1763. Presuntamente fue la primera iglesia del país en tener acondicionador de aire en la década de 1960.
Parroquia San Pedro Apóstol
En Toa Baja, de espalda a la Plaza de Recreo.
La iglesia de San Pedro Apóstol fue construida en el año 1749 y reconocida como monumento histórico por el Departamento de lo Interior de Estados Unidos en el 1975. Es de estilo neoclásico, en su interior se destacan arcos en ladrillo y el altar está labrado en plata, incluyendo el sagrario. Consta de tres naves. Una de las características que hace a esta iglesia muy particular es que es la única, que se sepa, que le da la espalda a la plaza y al pueblo. Su puerta principal da al valle. Cuenta la historia y el documento oficial que la reconoce como monumento histórico, que originalmente la población estaba ubicada frente a la iglesia, como todas, pero las continuas inundaciones hicieron que los pobladores se mudaran y levantaran el pueblo en el lado opuesto, en lo alto.
Capilla Nuestra Señora del Carmen
Está ubicada en Palo Seco y pertenece a la Parroquia del Espíritu Santo en Levittown.
787-788-4638
No hay información fidedigna.
Iglesia Nuestra Señora de Lourdes
Ave. Gilberto Monroig, Calle Colton #288, Villa Palmeras, Santurce.
Su fundación canónica fue el 3 de septiembre de 1969. (No hay más información disponible.)
Hermanas de Jesús Mediador
(“Iglesia sin paredes”)
Sector El Volcán, barrio Hato Tejas, Bayamón.
787-786-5292
La “Iglesia sin paredes” de la Comunidad Jesús Mediador en Bayamón es una estructura poco común; sólo tiene techo y columnas. No tiene condiciones ni requisitos de entrada.
Se organizó en el 1962, cuando en la Iglesia Católica germinaba una corriente de apertura: ideas de renovación en la liturgia, en el compromiso con los pobres y en la participación de las mujeres. En ese ambiente se formó la organización Hermanas de Jesús Mediador, que buscaba responder a las necesidades del pueblo puertorriqueño. Junto con ellas, el artífice que añadió entusiasmo y dirección fue el padre dominico Álvaro de Boer, un holandés residente en la Isla desde 1946.
De Boer y el hoy beato Charlie Rodríguez le dieron el nombre a la comunidad naciente. Inicialmente, se ubicaron en el sector La Milagrosa y más tarde en El Volcán, en el barrio Hato Tejas. Una de las iniciativas de este grupo religioso fue la incorporación de la música del folklore puertorriqueño a la liturgia que recién estrenaba el vernáculo.
El compromiso del padre de Boer con los pobres y los marginados lo llevó a cuestionar el esquema de autoridad y obediencia en el que se fundamenta la iglesia como institución y la alta oficialidad de la iglesia le quitó las facultades sacerdotales al padre Álvaro, por lo que él mismo se reconocía ante los fieles como un sacerdote ‘esplacao’. Más tarde le restituyeron su autoridad.
Esta iglesia es diferente por muchas razones. En primer lugar, porque tiene un enfoque social y puertorriqueñista. Los cánticos de la misa, sin dejar de alabar a Jesús, tienen un matiz patriótico, suena el folklore. El dinero que se recoge en la ofrenda no va a las arcas de la iglesia, sino a alguna causa meritoria de la comunidad. Además, Jesús Mediador defiende abiertamente a los marginados y lucha contra las injusticias sociales. Se dejó sentir en la lucha del pueblo puertorriqueño contra la Marina de guerra estadounidense en Vieques y estuvo al lado de Tito Kajak en sus protestas contra Paseo Caribe. Es solidaria con las luchas del movimiento obrero y con las campañas para la liberación de los presos políticos, entre otros asuntos.
Por Delia Rivera
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