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Las Banderas de Elizam Escobar

Bandera/1898: The Splendid Little War [La espléndida guerrita], 25 IV 97–acrílico, collage sobre masonite, 20” x 33”
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Por Joserramón Meléndes

Publicado: miércoles, 24 de octubre de 2018

[-0.Contrabandera]

El 21 de marzo de 1954, en la misma casa de la retrocasería de brujas del macartismo, i afrontando la nube expansiba de la bomba atómica por toda la Indochina: un comando de cuatro puertorriqeños, de ningún otro sitio, Lolita Lebrón en la punta, tirotean el Congreso de eeuu. Se desengabeta el desatendido proyegto de lei de Derechos Civiles –Brown vs. Board of Educ., Topeka-Kansas, mayo17,1954– i se reanima todo el ánimo protestatario–Rosa Parks en Montgomery-Alabama, dic.1,1955–. Asta el Torquemada de Wisconsin, J.R.MacCarthy, se suisida políticamentecon la exposisión telebisiba de su casería extendida al ejérsito usano: es desacreditado ofisiosamente por el Senado en dis1954. I el mismo 1954, Jasper Johns, de 24 años, retoñará sus (contra)banderas en la arena contracultural pop; donde se intentará aliar ignorantemente la ‘rebeldía’ síqica jeneral, por ejemplo de artistas i jóbenes, con el alsa rebolusionaria mundial antimperialista qe asentúa eseCabayo de Troya–adelante EE–del Ataqe Puertorriqeño frente al dilubio de poder abusibo qe amontona el imperio, aprobechando la debacle de la posgerra jeneral europea (para lo qe entraron tarde en eya.)

Entre los extirpados con el desbarate, Wilhelm Wright morirá el 3 de nobiembre de 1957, en la Penitensiaría de Lewisberg, Pennsylvania, eeuudesde el 19 de marso. Pero su Sexpol atrajo, como no podía un marxismo proletario, los intereses edonistas de las clases improdugtibas. Los bidniks también fueron clonados de siertapoplosophyexistensialera sartreana. Esta subida paracontestataria de la jenerasión imperialista jerminal, a falta de modelos ‘natibos’ (auto)amputados desde su imbasión, nesesariamente buscará en las banguardias europeas contraescudos–excusas, exculpasiones i aun meaculpas–la bofetada de consiensia del alsa marjinal de todos los oprimidos qe correrá desde el 54 no solo inmediatamente en usa:‘independensias’ de Indonesia; de Laos, Cambodia; dibisión de Biednám (11ago); crisis política brasileña yeba al suisidio de Vargas (24ago);rearme de Alemania Capitalista(23ogt); Rebelión Argelina(31ogt);eupagta ayuda(anticomunista) con Taiwan i Korea Sur; Arbénz aplasado en Guatemala; Batista en Cuba/Fidel se repliega; Bolivia nasionalisa minería, despliega reforma agraria; Hungría engruesa la onu; India pagta no-agresión con China; inisian Golpes en Colombia; Irán se impone en fronteras i petróleo; Mao Presidente de China; Nasser en Ejibto (18abr); Panamá renegosia(2miyones anuales) alqiler del Canal; Pérez Jiménez en Venezuela; Peronismo argentino; poStalinismo Sobiético; Siria se muebe a autodeterminasión–, durante las décadas francamente protagonisadas por los pobres africanos, asiáticos i americanos incluyendo briyantemente los indios qe los rasistas usanos, i coreando todo su mercado cliente, cantaban ‘suprimidos’ i ‘reserbados’ en el propio territorio ejemónico imperial. Pero qe los ‘jipis’ todabía se apropiarán como folklore.

El jesto de introdusir el símbolo de la bandera imperial en la iconografía mundial atrabés del arte profesional como un icono «neutro», es un intento desaforado de unibersalisasión; ebidentemente. Se trata del supremasismo de ‘la bandera antonomásica’, la yanki imbasora aun de su propio sur demográfico, puesta por Bandera Arqetipo en la arena del mundo –ni más ni menos qe anclarla en la Luna.

Pero ai una serie de marcas sintomáticas qe chotean el terror detrás de la agresión.Ningún kukluxclán contiene la comesón qe amenasa en la consiensia de sus bígtimas. Como taxa Unamuno: «el camaleón asusta con su miedo»:

La encáustica de sera, recluta un abolengo clásico i una autoridá davinciana; lo qe ya declara una búsqeda de pasaporte. Pero se trata de un material precario, algo derretido qe se sostiene solo con la temperatura de un jábitad también protejido. El colách i el montaje, son junturas probisionales, qe, denuebo, solisitan mantenimiento; aunqe se los inqe glorificados sobre el prestijio del(frájil)lienso.

Se abla de ‘ibnosis’ i préstamos al arte óbtico, en las banderas de JJ. También se le emparenta con el minimalismo; de donde subiríamos asta el zen. I más coerentemente le ajotan el Dadá, o masbién el objeto encontrado más la intensionalidá Duchampianas. Todas estas «marcas de prestijio»(suntuarisasión) conqe la acupuntura glorificada de la crítica comersial a lebantado ‘la obra’ de JJ durante las décadas críticas de la destruxión de los balores simbólicos culturolójicos, sustituyéndolos por la produxión industrial, en lo qe Walter Benjamin denunsiaba ‘el arte en la época de la reproduxión mecánica’ –no disimulan el contrabando de icono inofensibo (obtar por el imperio como otraidentidá, indistinta) apabuyando cualqier otro icono eqibalente por el control absoluto del sircuito comersial (del ‘arte’).

(No puede descartarse la ironía suprema, explísita u oculta, de un joben protorebelde en 1954 modelar la bandera de un imperio en su máxima obsenidá, en el mismo material qe los mostros i cadáberes de los Museos de Sera. Pudo ser el motibo prinsipal de Edgar Degas para escojer la sera como material para su aberranteBallerina de Catorse Añosentre la Decadensia Parisina de 1881.)

[?.Las Banderas Excarseladas]

Cuando Elizam Escobar entre el 1997 i 1998, pensando en el Sentenario de la imbasión de Puerto Rico por eui toda la catástrofe asosiada a España, Cuba, Guam, Filipinas, qe cambió el balanse del juego de poderes unibersal; otrabés como alrededor de 1990 pensó los Sentenarios conflagrantes de Albizu i la imbasión española de todo nuestro (nuebo-)mundo —encontró un tema fijo.

Elizam no abía serbido unos meses en gerras abusadoras, como el otro–JJ–: cumplía una bida encarselado por luchar presisamente contra ese abusador. EE no compartía la tradisión de una enseña de imbasión i jenosidio: alcontrario atesoraba la entrañable umildá de un <proseso simbólico> qe no a concluído, en qe podía partisipar.

Lacontrabanderajasperiana sirbió de ‘blanco’, lienso, basío donde moldear la materia amorosa de una simbolojía organisándose: asiéndose orgánica. La posibilidá abiertade un emblema jenuino, áurico, tomaba posesión del sistema nerbioso i la jestualidá entrenada del artista nasional indíjena ‘suprimido’, en la cársel como otra ‘reserbasión’.

Disípulo diregto de aqel poeta-militar qe tanto pensó los símbolos, Juan Antonio Corretjer,ijo como el qe más de Albizu Campos–¿algien más birtualisador, birtuoso de las birtualidades?–: Elizam Escobar entró fijo al tino madurado de la produxión ‘ideal’, de lo sublime.

La bandera i la tarja de tiro qe EE ‘reprodusirá’ con el mismo anamorfismo semántico, como en la permutasión significatiba de la poesía concreta, cada bes eclosiona como una produxión. El sueño de WB, qe Warhol intentó en el error infinitesimal del rejistro de imprenta, i Lorenzo Homar yebó al arte definitibo en sus serigrafías sobreimprimiendo trasparensias «fíjate en los bordes sobreimpuestos de las masas: asen arena, como en nuestras islas», señalaba bajo una lupa–en la Sinfonía de Bariasiones, en dos tiempos–enseña i tarja–, los gametos se sumasionarán como las cadenas proteínicas del adn–cf. Esteban Valdés: Elegía monumental por el dolor de dos seres distintos, en qe las palabras ‘dolor’/‘pain’ se trensan en una doble élise, lebantando un obelisco.

El tema fijo, como blanco de tiro, de la bandera nasional se desarroya en un proseso pasional, como el de las metamorfosis albisuístas. De echo la primera, Bandera/Blanco-4V97, tiene al lado una flor, nasida de una espiga –qe en Albizu con espigapuede interpretarse como una senestesia –«la gitarra está sorda»–de la bértebra del dolor del Maestro enterrada al paisaje. El sur puertorriqeño es seco, i a sido consentradamente militarisado e industrialisado. Qe una flor–parese una amapola– cresca de la seqía del paisaje compartido por Albizu i Elizam –ambos ponceños–, al marjen del Bull’s-eye imperialisado de la patria; puede ser una constestasión elegante de nuestra sangre floresida.

LaSplendid War-25IV97 es explisitísima; i puede ser una temprana bariasión qe más remede a JJ i todo el pop-art qe pone en ebidensia. La istoria del poder se escribe sobre la identidá alcansada de los otros. Aí está empapelada con ‘autorisado’ método de composisión banguardista–el colách–i moderna pintura ‘libre’, la enseña qe costó la existensia laborante de tanto patriota: Betances pegado en la estreya, como antonomasia.Recuérdese qe <interbenir la bandera>, es sacrilejio: Este prosesamiento elizamiano de nuestro propio símbolo nasional, deberá entonses tener un fuerte componente crítico. Qe no se qedará, típicamente a su preocupasión estésica, en el cuestionamiento de los ‘contenidos’ o tesis, políticas o las qe fueran, sino también en las poéticasi en las ideolojías. El bensedor escribe–de echo: rayasu istoria sobre la del bensido, sí; pero también nos impone su manera de expresión, nos obliga a ablar sus lenguajes: a protestar en su idioma.

LosCaballos de Troyaqe aparesen trotando i fijándose en distintas interpretasiones del ‘emblema nasional’–esta bes estadounidense–, con toda claridá aluden al episodio Omérico de la antigua épica. Puertorrico, país, poblasión, estado51 –como aparese rotulado abeses el cabayo–, es un nasido en el cuerpo del imperio: «inasimilable», desían Albizu i Corretjer. Recluta esta sita el uso más moderno qe biene asiéndose de cabayo de troyapara birus sibernético. Elizam aprobecha las franjas múltiples aora como módulos para comentar complejas asosiasiones, como escribiendo en una libreta. EnBandera/Caballo de Troya#1-29IV/14VI97 las franjas blancas se desarroyan como larbas, como túneles de muerte o amenasa; en un plano truculentamente supeditado –ipóbole–, qe al contrario se impone por su intensidá. Si el iconograma plástico qe nos presenta en la obra sí es el protagónico Robot-Cabayo, el juego con las estreyas del recuadro no es menos intensional ni crítico; pero podría desirse qe ‘la pinturasión’ propiamente, la mano del artista, corre por esas franjas.

Todas las bariasiones de los colores i todas las bariasiones de las estreyas-máscaras acumulan bolúmenes de comentarios políticos, antropolójicos, sicolójicos i estéticos. Ai qe aser un buseo en la simbolojía idiolégtica del pintor, desarroyada durante medio siglo –como Picasso, Rauschenberg, Diego Rivera o Guayasamín–, para intentar yenar los blancos de lo qe caya, en lo qe dise. Por ejemplo, el papiermaché. Elizam a utilisado este material de maniqíes, antifases i arqitegtura teatral, para asercarse a sus íntimos Vejigantes. Se trata entonses de una marca de cultura popular clandestina, lebantada al teatro fastuoso. Las máscaras de cartón-piedra puestas por la estreya de la bandera, u ocupando el campo franjado del Cabayo intruso, desbordan la sita édnica: africanisan la puertorriqeñidá, como puertorriqeñisan la africanía. I en su maelstrom de mestisaje, potensian la simbolisasión artística asta la terricolisasión. Lo mismo qe con sus tainisasiones. I no menos con sus francas banguarderías en cartón desnudo o modelasión industrial.

Dos presiosidades nos qedan por asistir. La Casa de la Esquizofrenia-invierno97, la frájil pajarera–¿qe imbita a una paloma?–complota los tres símbolos: A un lado, la bandera puertorriqeña–inscrita en sus dos franjas blancas: Puerto Rico Es Una Nación; al otro lado, la bandera usana–inscrita en su estreyado la calabera fantásmica del estado51–; i en su extremo posterior estrecho, la tarja de blanco pintado con los rojo, asul i blanco eráldicos compartidos de ambas banderas, la imbasora i la imbadida, a sus pies el Cordero Pasífico adobtado por el ‘commonwealth’ de la consesión española a nuestra “lealtá” –olbidándose el elade qe después la reina nos mandara a borrar ofisialmente del mapa, por rebeldes.

La otra joya–si la casa triple, ésta doble–la Isla Cautiva-4VII97el Blanco/Mapa-13VII97. En el mapa(blanco) se distribuyen los números 100del sentenario de la imbasión yanqi de Borinqen en el sentro; 98, de la fecha de la imbasión 1898, alrededor; i en un terser sírculo conséntrico, 51, el número fatídico del ‘estado’ de Puerto Rico asimilado. La imajen de la isla semeja un ‘open-pipe’, qe sujiere los planes de explotasión jenosida del sentro minero natibo en los 90s –qe detubimos con una masiba militansia. La frajilidá de la isla de cartón sobre un mar de cobalto enternesedor, recuerdan aqeya espigadel primer Blanco (Bandera/Blanco-4V97), acarisiadoramente biolentos. Isla Cautivaes una figurasión tan iconisada de dura, paradojal parodia en su imajinería de cuero sadomasoqista–el material modelado en figura, es un calsonsiyo–, qe no puede ser menos qe un fetiche o un brujo. Su conjuro puede yebarnos asta El Monje, ipóstasis elizamiana de la umildá todopoderosa del sacrifisio iluminado: el amordasamiento a formado un escudo de sólido rechaso.

Las banderas de EE se excarselan no solo del imperio i de la imposisión del idioma, las ‘poéticas’ i las ideolojías imperiales: Se excarselan también de la obsoleta solemnidá qe ‘ennoblese’ lo nuestro a imitasión contraidentificadora con los amos. Ya no será nesesario a los pobres de la tierra, cuando compartan un uniberso ecolojisado, serenado en su eqibalensia, glorificar como más ni mejor lo propio, frente ni contra los demás. El reino comunal establesido por la solidaridá de todas las bocasiones bienbenidas, selebrará todos los símbolos dignos de su identidá, e identatarios de sus dignidades, con el mismo respeto, trato i amor; sin supremasías ni coloniajes. Cuando un jesto cualqiera yeno de bibrasiones serenísimas, será unTropo qe Alumbrea todo el mundo.

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