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Democratizar la democracia

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Perfil de Autor

Por Marcelo Barros

Publicado: martes, 13 de noviembre de 2018

Actualmente, es urgente reafirmar nuestro compromiso con la Democracia. Ella solo puede existir cuando hay conciencia de ciudadanía. No puede haber democracia sin ciudadanos. Eso supone una sociedad abierta, que permita la conciencia de la dignidad de todos y el respeto a los derechos civiles y sociales, principalmente de las personas más frágiles que no los tienen reconocidos. Desde 1948, la Organización de la Naciones Unidas (ONU) afirma  que alimentación, salud, educación, habitación y seguridad son derechos de todos los seres humanos. En su Declaración, la ONU contempló solo derechos individuales. Con el tiempo, fueran incorporados también derechos colectivos de comunidades tradicionales y grupos organizados. Movimientos sociales han intentado transformar los derechos declarados por la ley en conquistas reales. Las luchas por igualdad entre hombre y mujer, por el fin de las discriminaciones raciales y la afirmación de las libertades civiles, ampliaron los derechos sociales de todos/as. Los movimientos sociales también exigieron el reconocimiento de los derechos de niños, ancianos, minorías étnicas y sexuales. En las luchas ecológicas, la Democracia es también el derecho de la Tierra, del Agua y de la Vida. Ya en 2000, movimientos internacionales ligados a la ONU han firmado la “Carta de la Tierra”. En diciembre, el encuentro internacional de la Ágora de los habitantes de la Tierra reunirá personas de todo el mundo. Eso movimiento se propone a hablar en nombre de la humanidad contra una mercantilización de las relaciones sociales y de la naturaleza. 

En las luchas por los derechos, muchos grupos reivindican “acciones afirmativas”, es decir, propuestas que garanticen los derechos sociales y la superación de las desigualdades, de las discriminaciones y de los prejuicios. Esas luchas exigen articulación de la sociedad civil. En eso, las Escuelas y Universidades tienen una importante colaboración a dar. Debemos defender la diversidad de culturas y el derecho de los diferentes grupos a expresarla en sus formas propias, sin jerarquía o dominación de una cultura sobre otra. En América Latina, los pueblos indígenas han propuesto a la sociedad el paradigma del Bien Vivir, tanto individual, como colectivo. Garantizar el Bien Vivir colectivo es objetivo del Estado y criterio de las relaciones sociales y políticas. En el sur de México, los indios proponen que las autoridades manden obedeciendo. En los evangelios, Jesús ya proponía que las personas que ejercen el poder lo hagan para servir y para garantizar que todos puedan vivir dignamente. Esta es la verdadera revolución.

 

El autor es monje benedictino y ha escrito más de 40 libros.

 

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