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Carta abierta al pueblo de Puerto Rico y a los coleccionistas de arte ¡La Virgen de Belén, la necesitamos ahora!

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Publicado: miércoles, 20 de diciembre de 2017

Por Miguel Norbert Ubarri

Especial para CLARIDAD

 

Puerto Rico se encuentra en un mal momento de su historia política y económica: la Junta de Control Fiscal gobierna como una agencia de cobro, a la Universidad pública del país quieren retirarle la mitad de la financiación, los estudiantes y los jóvenes se convierten en los mártires que cargan la cruz de políticos y acreedores, el gobierno se niega a auditar la deuda pública, impera la desmoralización por un plebiscito malogrado.

Ahora más que antes cobra mayor importancia recuperar los iconos más importantes de la identidad puertorriqueña, la que nos une como pueblo en contra de toda forma de sumisión servil y división. La Virgen de Belén constituye uno de los iconos más representativos de la fibra espiritual y moral de la identidad puertorriqueña. La tradición le atribuye la ayuda celestial durante el ataque británico de Abercromby, acaecido en abril del año 1797 y la liberación de muchas muertes durante la epidemia del cólera morbo de 1886. 

La lectura de los hechos, realizada desde la fe cristiana, subraya el auxilio celestial. Unida a la otra lectura más secular de los sucesos militares, ambas revelan la fortaleza espiritual y denuedo de un puñado de militares puertorriqueños. Esta disposición interior que les posibilitó defender su fe y su patria, la plasmó en la Novena a la Virgen de Belén su autor, D. Jerónimo Usera y Alarcón, sacerdote español, Deán de la Catedral de San Juan:

Si en otra ocasión fieros enemigos…acometen… con numerosas naves y aguerridas huestes, ya los puertos de varios pueblos de la Isla, ya los débiles muros de esta ciudad, guardados unos y otros por el valor y fidelidad de un puñado de puertorriqueños, éstos al blandir sus aceros exclaman inspirados por un santo fervor: ¡Virgen Santísima de Belén, sálvanos! Y con este lábaro de paz y de gloria en sus manos, llena de fe cristiana sus almas, y de ardor patrio sus corazones, se lanzan a la pelea, baten a sus adversarios, los arrollan, los destrozan y los ponen en precipitada fuga.

Como resultado de estos sucesos militares, la Virgen de Belén fue considerada por el pueblo como Protectora y, por éstos y otros motivos, más tarde el Deán la honró con el título Santísima Compatriota.

La Virgen de Belén es óleo sobre tabla. Era la técnica de los pintores flamencos primitivos. Está atribuida a la escuela del pintor Rogier Van der Wyden. La tabla original fue robada de la iglesia San José durante la noche del sábado, 25 de noviembre de 1972. Recordemos el momento político. El gobernador Luis A. Ferré había perdido las elecciones generales. Estaban en el período de transición al gobierno de Rafael Hernández Colón. Las noticias sobre el robo circularon en todos los periódicos principales del país, hasta 1973. En ese año, una noticia publicada en El Imparcial anunciaba que el Interpol de Roma notificaba que la tabla había llegado a Madrid, España. Callaron los periódicos, se detuvo la investigación. Pero no se realizó ningún allanamiento ni proceso judicial. No estaba en Madrid. Como aseguran algunos, fue una bola de humo para detener la investigación y darla por perdida.

En San Juan es vox populi el nombre del primer coleccionista puertorriqueño que la robó. Fue uno de los actos más egoístas y de poca sensibilidad humana que se hayan cometido contra el alma de Puerto Rico. La tabla original no es propiedad de ningún coleccionista privado. El titular es la Iglesia Católica de Puerto Rico y el custodio canónico es la Angélica Cofradía de Nuestra Señora de Belén.

Pero la tabla original no la tiene el autor del robo. Varias personas –alguna ya difunta- nos han dicho que pasó de mano en mano hasta llegar a un tercer coleccionista privado cuyo nombre conocemos y guardamos en el hondón del alma, con la esperanza de que nuestra paciencia le ablande el corazón. Y porque nos sospechamos que es posible que nunca le haya llegado nuestro mensaje de súplica para con esta Iglesia y este pueblo, por eso queremos enviar un mensaje público por este medio a ese tercer coleccionista. 

En repetidas ocasiones hemos proclamado a los cuatro vientos que la motivación principal de quienes hemos rescatado esta devoción, la más antigua de Puerto Rico, nunca ha sido incoar un proceso jurídico contra el ladrón; a nosotros lo que nos interesa es que nos devuelvan la tabla original. Deseamos poder contemplarla como lo hicieron tantas generaciones de antepasados. Y queremos transmitir públicamente que podríamos acordar maneras para reparar este delito sin incurrir en procesos legales. Pueden limpiar su conciencia devolviéndola secretamente a cualquier sacerdote, en confesión y bajo sigilo sacramental. También pueden acudir a un tercero, entregándola secretamente al custodio canónico, que es la Angélica Cofradía, sita en la Catedral de San Juan. O también, si lo desean, pueden comunicarse directamente conmigo, Mayordomo de la Cofradía y próximamente Diácono de la Iglesia Católica, para acordar las condiciones de la entrega, escribiendo al correo electrónico info@virgendebelenpr.org.

La Virgen de Belén reproduce la escena de la huida a Egipto como resultado de la amenaza del cobarde y cruel rey Herodes. Necesitamos ese icono mariano que le ha dado fuerzas a nuestros antepasados para luchar contra los Herodes de hoy. Necesitamos a la Virgen de Belén para recordarles a los miembros de la Junta de Control Fiscal y al Gobierno que su función es procurar el desarrollo del país en beneficio de todo el pueblo, y que la Universidad de Puerto Rico es sagrada porque es acervo de la cultura y ciencias puertorriqueñas. Necesitamos a la Virgen de Belén para animar en la lucha a los valientes jóvenes que están dando la cara por el país. Necesitamos la conciencia patria relacionada con la Virgen de Belén para seguir defendiendo la auditoría de las deudas públicas y la búsqueda justa del bien común en cualquier proceso descolonizador. ¡Necesitamos ese icono que nos recuerda lo que es posible cuando lo espiritual fortalece la voluntad para luchar por el bien común! 

Afortunadamente la ausencia de la tabla original no ha detenido la restauración de la devoción ni la investigación histórica. En 2012 fue restaurada la Cofradía y desde entonces contamos con una reproducción facsímil del icono original. Próximamente verá la luz un libro, que es una colección de artículos. Confiamos que todos estos esfuerzos fortalezcan el valor de los puertorriqueños que luchan por su patria y ablanden los corazones de los coleccionistas privados.

El autor es profesor universitario y diacono de la iglesia católica en Málaga, España.

 

La presentación del libro Arte, historia y devoción de la Virgen de Belén será el 3 de enero de 2018 en la parroquia ede Santa Teresita en Santurce.

 

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