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A rescatar el cine Paradise

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Por Cándida Cotto

Publicado: miércoles, 28 de noviembre de 2018

En una lucha que lleva ya cerca de 15 años, las comunidades de Río Piedras, representadas por su Junta Comunitaria del Casco Urbano de Río Piedras, confían en que en la próxima sesión legislativa de enero del 2019, se les apruebe la transferencia de la titularidad del antiguo Teatro/Cine Paradise.

“El Paradise es emblemático para la gente de Río Piedras porque era uno de los cines más destacados, y cuando se empezó a morir Río Piedras, se murió el Paradise. Poco a poco se fue muriendo el último cine que quedaba en esta ciudad”, expresa la presidenta de la Junta Comunitaria Zenia E. González Clemente. 

Las hoy ruinas de lo que fue el famoso Paradise fueron inauguradas en el 1945. El Paradise contaba con mil butacas entre su piso principal y un mezanine, y fue una de las 10 salas de cine que llegó a tener Río Piedras en su época de auge económico, social y cultural. Entre los artistas que se presentaron en esta sala estuvieron Jorge Negrete, Tongolele y Ramón Rivera Diplo. En el 1987 se apagó su proyector y cerraron sus puertas.

Procurar que la Junta Comunitaria pueda acceder a la antigua estructura para una rehabilitación básica que permita dedicarla a un proyecto cultural para la comunidad no ha sido nada fácil, según nos narró González Clemente. En el 2001, la estructura estuvo amenazada de ser demolida debido a la construcción del Tren Urbano. Un grupo de residentes de Santa Rita trató de rescatarla. Al principio, el Departamento de Transportación y Obras (DTOP) respaldó sus reclamos e hizo un compromiso con la comunidad para restaurarlo. Entre el 2002 al 2003, se diseñaron los planos de arquitectónicos, con un estimado de $3.2 millones. Además se hizo un estudio de mitigación ambiental de la estructura.

“No obstante, por alguna razón que no entendemos, el proyecto se hizo sal y agua y el dinero que le fue asignado a Obras Públicas desapareció. El proyecto cayó en la nada y estuvo muerto por casi 10 años, aunque siempre latente en la gente”, señaló González Clemente.

González añadió que hace varios años la Junta Comunitaria rescató la lucha por obtener la estructura, a pedido de la comunidad, y acudieron a la Autoridad de Carreteras (AC) a presentarles el proyecto. “La Autoridad no fue sensible a la petición y todo el tiempo nos dijo que no, que no se podía, que las estructuras de las corporaciones públicas no se podían dar, no se podían ceder. Así que todo fueron puertas cerradas; pero no cesamos”. Con la construcción del Tren Urbano la titularidad de toda la propiedad pasó a la AC.

Así las cosas —dijo—, continuaron presionando en las agencias concernidas para lograr el traspaso. La situación ha venido a complicarse debido a que hace aproximadamente dos años, en el 2015, se ubicó en el edificio continuo al cine la escuela técnica Cambridge Technical Institute (CTI). Para asombro de los residentes de Santa Rita, la escuela abrió la pared que les colinda y está ocupando el espacio de estacionamiento. 

La Junta Comunitaria radicó una querella ante la AC, tanto por el daño a la estructura, como por estar haciendo uso ilegal de la propiedad. Para sorpresa de la Junta Comunitaria, la respuesta de la AC fue que el Cambridge estaba “limpiando y dando uso”. Le dijimos a la Autoridad de Carreteras que si era cuestión de limpiarlo y velarlo, la comunidad podía hacerlo; que qué era mejor para la comunidad, ¿un estacionamiento o un uso comunitario?, declaró la líder comunitaria.

Ante la postura de la AC acudieron entonces al Municipio de San Juan, y aunque la administración municipal sí le ha impuesto multas a la escuela técnica por estar haciendo uso del espacio como estacionamiento, al día de hoy, continúa utilizándolo. Un año después, ante las continuas quejas de la Junta y ante las multas del municipio, la AC llegó a un acuerdo con el CTI de que le pague $400 mensuales. “Eso es nada, y ni quisiera sabemos que lo estén pagando”, afirmó la líder. 

En vista de que ni el DTOP ni la AC aceptaban su petición, la Junta Comunitaria optó por acudir donde sus representantes legislativos. En abril del 2017, el representante Oscar Morales presentó la resolución RC 148; pero la medida estuvo muerta por ese año. “Seguimos presionando. A punto de acabar esta sesión legislativa, la Cámara la aprobó y la pasó al Senado el último día de sesión y la envió a una comisión para evaluación y disposición de propiedades inmuebles por la Ley 26 de 2017”. (Se refiere al Comité de Evaluación y Disposición de Propiedades Inmuebles, creado por la Ley 26 de 2017).

“Tenemos mucha esperanza en que la recomendación sea positiva”, expresó González Clemente, a la vez que indicó que están preocupados porque el Cambridge Institute continúa usando el espacio como estacionamiento, lo que puede comprometer más la estructura. Ante esta preocupación, le solicitaron al DTOP que le pidiera al Cambridge que cesara su uso; pero la agencia alegó que “es mejor recibir algo que no recibir nada”. Incluso, aunque trataron de hacer acercamientos a la institución, no los recibieron y fueron muy hostiles. Señaló que la JC no quiere que el colegio se vaya, sino que está en disposición de buscar alternativas. “Pero el Paradise no es estacionamiento, es un símbolo para la gente de Río Piedras, así como para muchos otros residentes de las comunidades vecinas y generaciones de estudiantes que han pasado por la una vez vibrante Ciudad Universitaria. La estructura se debe usar para lo que nació, que es para un cine teatro. Lo que ha manifestado el Cambridge es que quiere destruirlo para estacionamiento”.

 

Apostando por la cultura para rehabilitar la ciudad

La rehabilitación para uso comunitario del antiguo cine Paradaise es uno de los varios proyectos que tiene la Junta Comunitaria de Río Piedras. Desde hace unos cuantos meses, en un acuerdo con el Municipio de San Juan, la Junta ocupa la antigua Casa Ruth como su sede. “Tener nuestra sede nos da identidad; la Casa Ruth es la casa de la gente de Río Piedras, y la gente sabe que puede venir aquí. Desde verano hemos estado acondicionándola tras estar cerrada por un año por causa del huracán”. Agregó que desde que abrió la casa han tenido el calendario lleno, facilitando el uso a grupos feministas, comunitarios y a otras ONG. Actualmente, ofrecen clases gratuitas de acupuntura los miércoles y los martes, de yoga.

Conscientes de que la única forma de rehabilitar la ciudad es volver a repoblarla, la Junta creó un fideicomiso siguiendo el modelo de las comunidades del Caño de Martín Peña. González Clemente describió que en su caso, el fideicomiso no es sobre la propiedad de la tierra, sino para la adquisición de edificios y otras propiedades abandonadas para su rehabilitación y un uso mixto. Indicó que ya se han reunido en dos ocasiones con el secretario del Departamento de la Vivienda para lograr que asignen de los fondos de recuperación de desastre para el desarrollo comunitario. “Hasta ahora, delante de nosotros, la acogida ha sido buena en términos de considerar asignar algunos fondos para la rehabilitación del casco urbano. Le estamos dando seguimiento únicamente a los fondos para vivienda. A Río Piedras hay que repoblarlo. La única forma de rehabilitarlo es trayendo gente, pues mientras no haya gente aquí no hay seguridad y no hay alumbrado. Los políticos no miran para acá. Al gobierno no le interesa la única forma de levantar esto, que es repoblándolo”.

Como toda organización comunitaria, el trabajo de la Junta es voluntario. La Junta representa las ocho comunidades circundantes de Río Piedras: Buen Consejo, Capetillo, Blondet, Santa Rita, García Ubarri y el centro urbano. Pero, reconociendo que a su vez es una comunidad diversa, la Junta también tiene representación del sector religioso, comerciantes y estudiantado.

 

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