Bookmark and Share Bajar en formato PDFComentariosVer foto galería

Huelga magisterial: aquel 22 de febrero de 1974

Ver foto galeríaVisita la foto galería (1)
Perfil de Autor

Por Gabriela Ortiz Díaz

Publicado: miércoles, 28 de febrero de 2018

Transcurridos 43 años, aún recuerda los sucesos como si fuera aquel 22 de febrero de 1974. En entrevista con el maestro retirado de historia, Joaquín Chévere Rivera,` conversó con CLARIDAD sobre la histórica huelga magisterial de 1974, particularmente, sobre los hechos ocurridos ese 22 de febrero en la escuela superior Manuel A. Torro de Caguas. 

La idea del encuentro con este semanario fue recordar la historia porque conociéndola, construimos el presente. Esa premisa la estableció Chévere Rivera desde el principio de la entrevista. En ese sentido, es meritorio recordar la huelga magisterial del ’74 justo ahora que se mantiene en el ojo público el anuncio de la posible privatización del sistema de educación pública del país mediante el establecimiento de escuelas chárter y de vales educativos. 

Según el maestro retirado, esa huelga magisterial –que se extendió por un mes y que pretendió entre otras cosas mejorar las condiciones laborales de los maestros y maestras, aumentar los salarios y reclamar el derecho legal a la sindicalización– fue el resultado de una época efervescente, en la que había un espíritu, una militancia y un activismo político extraordinario tanto en el independentismo como en el movimiento obrero. 

Para continuar contextualizando la huelga, Chévere Rivera relató que en aquellos años era constante la militancia y resistencia con desobediencia civil del movimiento obrero contra el servicio militar obligatorio, la guerra de Vietnam, el ROTC, la expropiación de tierras. “La idea era mover la conciencia con palara y acción”, recordó.

“Con ese trasfondo de agitación y de mucha militancia es que se produce la histórica huelga de la Federación de Maestros (FMPR). En aquel momento solo había un gremio magisterial, puesto que las acciones de la Asociación de Maestros no respondían a los maestros porque según estaba organizada cabía todo el mundo: los maestros del salón de clase, el superintendente, los supervisores. Había un conflicto de intereses porque esos puestos administrativos respondían al sistema y por ende, al Gobierno. Eso provocó la ruptura de la Asociación y el surgimiento de la Federación con una línea totalmente diferente y clara”, explicó Chévere Rivera. 

Ese 22 de febrero, a varias semanas de una huelga extendida por todo el país, ocurrió en la escuela superior Manuel A. Toro un acto de represión policiaca mucho más evidente que cualquier otro intento por desintegrar la huelga. “En una manifestación pacífica, mientras hablaba por un altoparlante, algunos de los uniformados me agarraron y sin darme explicaciones sobre por qué me estaban llevando arrestado, me llevaron junto a otros compañeros(as) al cuartel de Caguas”, relató. 

Luego, los trasladaron al Tribunal Superior de Puerto Rico, sala de Caguas, en donde les formularon cargos por alteración a la paz y motín. Gracias al abogado defensor, Freddy Méndez Camel, los ocho maestros(as) incriminados salieron absueltos de ambos cargos luego de dos años. Los enjuiciados fueron Carlos LLampier Pérez, Santos Rivera Montero, Antonio Arriaga, Luis Antonio Aguayo Cruz, Gloria Aponte, Edgardo Alvelo Burgos, Jesús Solano y Joaquín Chévere Rivera. 

Además de la solidaridad que mostró el magisterio, los estudiantes y la ciudadanía el día de los arrestos y el traslado al cuartel y al Tribunal, con el hecho de que los sentenciados fueron declarados “no culpables” se probó que “los ciudadanos tienen el derecho a la libre expresión, a la libre asociación, al respeto a la dignidad humana. Todo eso se incumplió en aquella ocasión de arrestos”, dijo Chévere. 

Asimismo, el magisterio federado pudo probar que “les violaron los derechos a esos maestros, que eran casos fabricados en colaboración con la administración del Departamento de Instrucción Pública y que fue un intento de acabar la huelga por medio del miedo”. 

“Logramos derrotar el miedo y resistimos las campañas de terror de la administración, los palos. Nadie se rindió ni se doblegó. Fuimos fieles a las convicciones”, puntualizó el entrevistado. 

 

Defensa de la educación pública en la actualidad 

Al igual que en la época del ’70, la FMPR sigue combatiendo los intentos de atropellar la educación pública del país, “institución más valiosa que ha tenido el pueblo puertorriqueño”. 

“Hay un plan y propuestas para cerrar escuelas y privatizarlas a través del modelo chárter. Quieren entregar las escuelas públicas. La demagogia es decir que no va a haber escuela pública, pero les vamos a entregar un dinerito en unos vales para que las familias escojan libremente cualquier escuela privada de Puerto Rico. Eso es mentira, primero porque constituye una violación de la Constitución, segundo porque las escuelas privadas tienen unas normas y aceptan a aquellos que cumplen con los requisitos. Además, las tarifas de matrículas y mensualidades las fijan las escuela privada y seguramente el costo de estudio será mayor que lo que le otorguen en el vale a cada familia”, comentó sobre la situación actual. 

Recientemente, CLARIDAD acudió a una manifestación convocada por la Federación en los predios del Departamento de Educación (DE) en Hato Rey. Ahora, aunque los reclamos son distintos a los de la huelga del 74, tienen la intención de salvaguardar el sistema de educación pública y de velar por el bienestar de los pilares del DE: el magisterio y el estudiantado. 

“El magisterio y las comunidades escolares enfrentamos el más despiadado ataque contra la educación pública y nuestros derechos adquiridos: cierre de cientos de escuelas, un plan fiscal que reduce a 300 millones los servicios directos al estudiantado, y ahora se suma un supuesto Proyecto de Reforma Educativa (P.S. 8250) de Ricardo Rosselló que pretende desmantelar y privatizar el sistema educativo con el fracasado modelo de escuelas chárter y la municipalización de las escuelas”, anota el periódico Acción de la FMPR. 

“El reto es enorme, pero venceremos si tú y yo nos unimos para lucha enérgicamente en defensa de la educación pública y de nuestros empleos”, continúa exponiendo el periódico. Sin embargo, “es doloroso que la destrucción que pretenden – el Gobierno – para la escuela puertorriqueña se de en una situación de división en el magisterio con cuatro gremios: Asociación, Federación, Vamos y ÚNETE”, lamentó Chévere Rivera. 

“Los representantes de cada gremio tienen que reunirse y llegar a unos consensos”, finalizó el también activista. 

 

  (0) Comentarios




claritienda Cartel 41 Festival