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Nina Droz sometida a abusos y violación de derechos

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Por Cándida Cotto

Publicado: martes, 29 de mayo de 2018

El Comité de Amigos y Familiares de Nina Droz, junto a portavoces otras diversas organizaciones denunciaron en conferencia de prensa que el encarcelamiento y el continuo patrón de violaciones a los derechos humanos de la joven activista sienta un precedente en la nueva actualidad puertorriqueña y es el caso más notorio de violaciones de derechos a una mujer en el sistema carcelario federal en Puerto Rico. 

La portavoz del Comité, licenciada Nogales Molinelli pasó a relatar y denunciar una serie de sucesos de hostigamiento y castigos contra Droz Franco que constituyen violaciones a sus derechos humanos. 

“Nuevos traslados al ‘hueco’ (solitaria) sin justificación y sin vista disciplinaria a tiempo, hostigamiento sexual, a su integridad física y a su intimidad, privación de alimentos y de condiciones de higiene, ausencia de atención médica, sometimiento a días de probatoria sin justificación adecuada, y sustracción y mutilación de documentos son solo algunas de las muestras de las circunstancias a las que cotidianamente se enfrenta la reclusa”, describió Nogales Molinelli, es el trato que ha estado recibiendo la joven Droz Franco. 

Al presente la joven se le ha privado del derecho a visitas, incluyendo las de sus padres. El Comité trajo a la luz que en la prisión están incurriendo en tácticas con el objetivo de quebrantar a Nina Droz, sobre todo al enviarla al “hueco” o SHU y al impedirle o dificultarle las visitas de sus padres. 

“Recordemos que estamos hablando de un caso de persecución y violaciones de derechos en prisión, del caso aislado (el único manejado por la fiscalía federal en torno al 1ro de mayo de 2017) de una joven que han convertido en un chivo expiatorio para que las autoridades federales en el país pretendan dar escarmiento a otros sectores e infundir miedo para que los puertorriqueños no reclamen derechos ni ejerzan su libertad de expresión”, agregó Nogales Molinelli.

Entre los participantes en la conferencia de prensa el sicólogo Jorge Montijo, señaló que la ONU ha declarado que toda persona que se encuentre en prisión debe ser tratada con el debido respeto basado en su dignidad inherente y valor como ser humano, “me parece que se está presentando evidencia fehaciente de que eso no se está llevando a cabo en el caso de Nina Droz y es razonable suponer que eso se debe a que es una prisionera de conciencia”. Añadió que la organización carcelaria por comúnmente se ensaña con las personas que están encarceladas no por delitos comunes, sino por seguir el llamado de su conciencia y que como bien dice el Comité en su comunicado tratan de quebrantarla. Reiteró que la ONU también ha declarado que el encarcelamiento en solitaria es una especie de tortura que puede provocar sentimientos de temor, invalidez, confusión, por lo qque la ONU ha pedido que se límite al mínimo. 

Mientras el portavoz del Comité Pro Derechos Humanos de Puerto Rico (CPDH) licenciado Eduardo Villanueva, expuso que en el Tribunal Federal en Puerto Rico, en estos momentos el juez presidente, Gustavo Gelpí, denegó una moción para desestimar un caso de discrimen contra un puertorriqueño de una pensión por mudarse a la isla. El juez le ha extendido una invitación al gobierno de Puerto Rico a que se una al pleito para que se plantee que ya la doctrina del territorio no incorporado, que es la que permite que se discrimine contra Puerto Rico sea declarada inconstitucional. 

Según el licenciado Villanueva, esto tiene que ver con el caso de Droz Franco debido a que tanto los actos del 1 de mayo del 2017 como los de este año 2018, son una lucha del pueblo de Puerto Rico contra el sistema colonial y las personas que luchen contra esa condición colonial no deberían ser objeto de un castigo mas allá de estar en la cárcel, lo que ya es un castigo por si mismo aun si la persona estuviera en unas condiciones mínimamente aceptables. 

“Si a eso se le suma lo que es estar más de 15 días en el hoyo es castigo cruel e inusitado y si a eso se le suma que hay una persona que lleva mas de un año sin que sepa que la recomendación de sentencia que sus abogados hicieron con la fiscalía en una transacción, si va a ser aceptada por el juez, o no es un castigo cruel también”, declaró Villanueva.

La lectura de sentencia contra Droz Franco se supone que sea este 31 de mayo, ante la juez Aida Delgado. Según se explicó la fiscalía ha recomendado una sentencia de 37 meses, mientras la recomendación de la defensa es una sentencia de 24 meses. Aunque según las guías de sentencia la pena podría ser hasta de cinco años de prisión. 

Ante la incertidumbre que rodea cuál será la decisión de la juez, el expresidente del Colegio de Abogados, licenciado Arturo Hernández, también presente en la conferencia de prensa indicó que es discreción del juez decidir si son o no son los 37, o 24 meses además de que sean 12, los cuales incluso podría hacer la excepción de que los cumpla en Puerto Rico. Igual es discreción del juez decidir dar el tiempo que la joven lleva en prisión por tiempo cumplido. 

Junto al Comité de Amigos y Familiares de Nina Droz, y los padres en la conferencia de prensa participaron representantes de la Comisión de la Mujer del Movimiento Socialista de Trabajadores (MST), la Red de Esperanza y Solidaridad (REDES), el Comité de Puerto Rico en la ONU, el Grupo Poetas en Marcha (PEM), el grupo Educamos, y la Orden de la Providencia. Todos exhortaron a acompañar a Nina el jueves 31 de mayo en un piquete frente al Tribunal Federal desde la 1:00 de la tarde. 

 

Detalles de las violaciones de derechos a Nina Droz Franco 

 

El 21 de marzo pasado, a 6 semanas de su llegada al MDC, se dio un incidente que evidencia con toda claridad el tipo de trato que recibe Nina Droz en esa prisión federal. Luego de bañarse, y mientras se cambiaba de ropa en su celda, Nina mira hacia el vidrio-ventana de la puerta y se percata, con asombro, de que el guardia Roberto Guzmán está pegado al vidrio observándola. Guzmán, al percatarse de que Nina se ha dado cuenta de lo que él ha estado haciendo, inmediatamente procede a acusarla de que tiene unas navaja tipo “yen”. Nina es sometida a registro. En el proceso, Guzmán cambia su versión y dice que eran “dos objetos verdes”. El registro a Nina, tanto en su cuerpo como en su celda, resulta negativo. No obstante, la mandan al “hueco” (solitaria o SHU, siglas en inglés de Special Housing Unit), donde la mantienen por 17 días sin jabón para asearse, sin ropa limpia y sin cortina de baño para proteger su intimidad. Al solicitar algo tan insignificante como un desodorante a un guardia de nombre Antonio Cesany—reconocido entre las reclusas por su patrón de burlas a las mujeres—, éste ignora la petición y no hace ninguna gestión para facilitárselo.

Para continuar el patrón de violación de derechos a Nina Droz, los oficiales del MDC volvieron a incurrir en una práctica ilegal: la celebración de la vista disciplinaria posterior a la aplicación del castigo por el incidente que la vista se supone que investiga. El alegado incidente de las navajas, ocurrido ese 21 de marzo, tuvo vista el 4 de abril a las 10:00 am y luego de los 17 días de la joven estar en solitaria. Esa vista se realiza mediante “speakerphone” con el DHO Víctor Santana, el mismo que, en agosto de 2017, la castigó a 6 meses sin visitas ni comisaría (además de 23 días en el SHU) por una “cosita plástica” que no era de la joven reclusa. En esta vista del 4 de abril, sin embargo, no se menciona lo de las navajas y se habla de un “search” que nunca se realizó, según testimonia la propia reclusa y los dos testigos de su parte: Giovanni González y su “case manager”, Vanessa Schoonewolf, quienes certificaron que Nina no tenía nada. Aún así, el DHO Santana la somete a los siguientes castigos: 3 meses sin visitas, 3 meses sin comisaría, 2 meses sin computadora y sin acceso a internet para comunicarse con sus padres o su familia y 90 días en probatoria; castigos que están todavía en vigor. 

Luego de esa vista disciplinaria del 4 de abril, Roberto Guzmán entró a la celda de Droz y tomó todos los documentos de la joven, incluidos los documentos legales. Se trata de la segunda ocasión en que algún oficial de la prisión incurre en sustracción de los documentos de Droz Franco. Los documentos, en esta ocasión, fueron devueltos, aunque mutilados. Situaciones cotidianas evidencian otros matices de la persecución y el hostigamiento que sufre la reclusa Nina Droz Franco. A los besos y guiñadas del oficial de apellido Saavedra durante los primeros meses de su encarcelamiento y las acciones de ligón del guardia Roberto Guzmán más recientemente, se agrega el gesto del guardia M. Velázquez, quien en una ocasión le dijo que le daban ganas de escupirle la comida y que ella estaba allí “por pendeja”. Desde entonces, Droz Franco teme que su comida esté “alterada” de este modo tan accesible. 

 

 

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