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Carlos Delgado: La alegría de ayudar al prójimo en equipo

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Por Gabriela Ortiz Díaz

Publicado: miércoles, 5 de julio de 2017

La puntualidad lo distingue. Eso me dijeron. Y así es. Luego de que concertáramos la entrevista para este semanario por correo electrónico, su llamada entró a mi teléfono justo cuando me había advertido: 10:30 de la mañana del miércoles pasado. La conversación giró en torno a los 16 años de labor social ininterrumpida que ha ofrecido desde su fundación sin fines de lucro Extra Bases. Eso también lo distingue: el servicio al prójimo, en especial a los(as) niños(as) y jóvenes de Puerto Rico. 

Carlos Delgado, jugador puertorriqueño de béisbol destacado en las grandes ligas, emprendió en 2001 la misión de ayudar a individuos y entidades que prestan servicios a personas, tanto en Puerto Rico como en el extranjero, que necesitan recursos para mejorar su calidad de vida. 

“Es difícil, pero gratificante. Y digo difícil no de una manera mala, sino porque es sacrificado, hay que darle seguimiento a muchas tareas, hay que ir a un sinnúmero de reuniones, pero te llana de alegría el resultado de poder ayudar al más necesitado brindándole una mejor calidad de vida, y poder tener la oportunidad de compartir y conocer gente extraordinaria de nuestro País que trabaja día a día con estos jóvenes que tengan necesidades especiales, que sean de escasos recursos, que están participando de un programa after school o de una liga deportiva”, expresó de entrada quien fuera jugador de los Azulejos de Toronto. 

Los principios de Extra Bases están fundamentados en complementar los esfuerzos que hacen otras organizaciones y entidades para mejorar la calidad de vida de las personas. En ese sentido, aunque Delgado aseguró sentirse “súper bien y contento” con el esfuerzo que hace el equipo de trabajo de Extra Bases, también confesó: “yo siempre digo que ojalá que el trabajo fuera mermando porque eso significaría que hay menos necesidad. O sea, la idea es que Extra Bases y organizaciones como la de nosotros eventualmente no existan porque se atendió la necesidad. Pero lamentablemente no es así y, mientras existamos, continuaremos trabajando y ofreciendo ayuda al que podamos”. 

Cabe mencionar que, en Puerto Rico, la labor de las fundaciones sin fines de lucro es tan grande que sobrepasa los servicios que el Estado ofrece. Por eso, quien ha representado al País internacionalmente, exhortó al Gobierno de Puerto Rico “a que ayude y que no estrangule a las organizaciones sin fines de lucro”. 

Aunque son muchas las causas nobles que se pueden atender, Carlos Delgado desde un inicio decidió que ayudaría a la población de niños y jóvenes –mayormente de las edades que oscilan entre los 6 y 14 años– que son parte de diferentes entidades. A través de los 16 años de fundada, Extra Bases ha colaborado con organizaciones como Centro Ayani, Casa Juan Bosco, Hogar Infantil Jesús El Nazareno, Hogar Cuna San Cristóbal, Estancia Corazón, Casa de Niños Manuel Fernández Juncos, Casa Laura Vicuña, Hospital del Niño, Hogar Santa María Eufrasia, Asociación para la Superación del Niño Síndrome Down, Fundación de Niños San Jorge, Centro Pediátrico de Diabetes, Boys & Girls Club, entre otras. 

Como la intención de Extra bases es complementar el esfuerzo que hacen estas otras entidades, “el procedimiento para que sean beneficiarias de los fondos de esta fundación es que envíen la propuesta, se atienda, se visite el lugar y, si se les puede ayudar con lo que están pidiendo, se hace. Hay organizaciones que aunque son muy loables, no se le puede dar lo que están pidiendo en ese momento porque hay que atender otras prioridades”, reconoció el jugador de primera base. 

Para ser partícipes de Extra Bases, las organizaciones tienen que tener dos o más años de establecidas, deben ser sin fines de lucro, y tienen que atender a mujeres que hayan sido maltratadas o a jóvenes de escasos recursos, con necesidades especiales, o que estén en un programa deportivo o after school

“Que los muchachos te agradezcan y te quieran devolver trabajando en la Fundación, ¡no existe nada más bonito que eso!”, expresó el pelotero ante la pregunta de cuáles son las recompensas que atesora luego de 16 años de trabajo ininterrumpido. “Yo digo que la recompensa más grande es ir por la calle y que alguien te diga: ‘gracias porque tu Fundación me ayudó en algún momento’, agregó. 

 “Yo siempre cuento una anécdota de un casito que atendimos en Aguadilla de un niño que necesitaba un implante coclear (aditamento que se pone en el oído para poder escuchar). Cuando me llegó la propuesta, el nene necesitaba el implante para aprender a hablar porque no había aprendido por falta de audición. Luego de que se le instaló y fue a las terapias, el niño habló y me dio las gracias. Todavía hoy me emociona recordarlo. Así es el impacto de ese agradecimiento que viene de la gente que tú puedes ayudar”, rememoró el natural de Aguadilla. 

Según dice la página electrónica de Extra Bases, el propósito de esta organización es utilizar los recursos económicos y las relaciones que se han desarrollado a través de los años con la banca, el comercio y la industria, entre otros, para recaudar fondos y ponerlos a trabajar en pro de una mejor calidad de vida para los más necesitados.

En esa dirección, anualmente la Fundación realiza dos o tres actividades de recaudación: torneos de béisbol, de softball, fashion show, cenas, entre muchas otras ideas. Delgado, de paso, anunció que el 1ero de octubre Extra Bases celebrará la cuarta edición de la bicicleta Rodando la milla extra por Puerto Rico, un evento de recaudación de fondos a través del ciclismo. “Además, yo tengo el compromiso personal desde el primer día y lo he cumplido al pie de la letra de donar por lo menos $100 mil todos los años”, reconoció. 

Tal como explicó Carlos, el nombre de su organización alude directamente al argot del béisbol, pero también se relaciona con el dicho de “dar la milla extra”, algo más allá de simplemente jugar pelota. Cómo has unido esas dos facetas de tu vida: tus éxitos en la pelota con el éxito de servir desde la Fundación, le preguntó este medio. 

“Las he unido de varias formas. Primero, uso la imagen –la que desarrolló a través de su trayectoria en el béisbol– para tatar de llevar un mensaje positivo, para ser un poco más visible cuando tenemos un proyecto o una actividad de recaudación. Segundo, trato de utilizar la conexión que tengo en el deporte para conseguir invitados especiales para las cenas y los eventos de recaudación. Tercero, mi relación con el equipo de los Azulejos de Toronto me permite tener acceso a ciertas cosas que otras personas no pueden tener”, enumeró el pelotero. 

Y el concepto de unidad, tan necesario en un equipo de béisbol y en una organización de servicio social, cómo lo defines, se le volvió a preguntar. “Es vital. El trabajo en equipo y que haya empatía entre el grupo de trabajo es importante. Por ejemplo, en la Fundación no somos muchos pero nos compartimos las ideas. Tenemos que trabajar en equipo y armonía para que el proyecto que tengamos en la mente pueda ser viable desde el punto de vista económico y legal”, respondió el hijo de Carlos “Cao” Delgado. 

 

Una familia orgullosa 

“Siempre ha estado ahí apoyándome de varias formas”, dijo rápidamente sobre su familia. “Mi papá es trabajador social de profesión y siempre me da ideas. También, apoya las actividades que hacemos. Mis hermanos me dan la mano y, si entienden que algo se puede hacer mejor, me lo sugieren. Más que nada, me han expresado el orgullo que sienten de que uno pueda hacer esa labor comunitaria”, comentó quien creció desarrollando su consciencia colectiva. 

“Todos los hermanos tenemos algo de eso, pero más que nada es una cuestión de cómo nos criaron: teniendo en cuenta la justicia social, la equidad, el trato a los demás con respeto”, enfatizó quien entiende que heredó de su padre el gusto por el servicio a los demás. 

“He sido bendecido. He tenido salud, una familia hermosa, la oportunidad de hacer por mucho tiempo lo que me encantaba – jugar pelota profesionalmente –. Eso me ha permitido estar en una posición en la que puedo ayudar al prójimo”, reconoció y agradeció Delgado. 

Siempre has representado a Puerto Rico desde un aspecto positivo, primero desde el béisbol, luego desde el trabajo en la Fundación, ¿qué se siente? “Yo soy un optimista realista. Parte de las cosas que he aprendido en este trabajo, de lo más positivo, es aprender a decir que no. Uno quiere hacer lo mejor posible y representar a su País, pero en el caso de la Fundación hay propuestas que hay que decirles que no” 

“Se siente bien hacer cosas positivas por uno y por el País. No estoy esperando que nadie me lo reconozca, yo ya salí en el periódico a través del deporte. Lo que quiero es que el País eche para adelante y que sea un País de bien”, finalizó quien aconsejó a la juventud puertorriqueña que tratara de mantenerse “lo más educada posible”. 

 

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