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EN MEMORIA: El Mandarín del Falansterio

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Perfil de Autor

Por Jaime Córdova

Publicado: miércoles, 9 de agosto de 2017

Nota: Tengo una amiga que dice que me encanta volver a publicar artículos pasados. Pienso que no hay mejor forma de despedir a don Jenaro (Tuto) Marchand que reproduciendo este artículo de su amigo Jaime Córdova. Éste les dará una idea de quien fue el patriota que nos dejó.

 

Especial para Claridad

 

“Eso es matemático.”

“Eso es un cinche.”

“Pues entonces habrá que hacer un milagrito.”

—Tuto Marchand-

 

Para Gallisá y Segarra,

ellos saben que no exagero.

 

El autor de estas tres sentencias es Tuto Marchand quien las recogió en el difícil terreno de juego de la Calle San Agustín, al norte del Falansterio lugar conocido hoy día como el antiguo “dugout” de los Marchand. Con el tiempo, su rostro redondo las ha propagado por el planeta y sostenemos que son de las pocas expresiones rotundas originadas en Puerto Rico. La verdad es que deberíamos tener más de ella para beneficio de nuestra salud mental tan castigada por ese estilo nuestro de comunicarse apoyado en embrutecedoras ambigüedades. Ponemos por ejemplo la enclenque respuesta de un escurridizo güimo con pretensiones de líder al ser interrogado sobre su disponibilidad para una candidatura. He aquí la contestación: “Yo nunca digo ni que sí ni que no a nada.”

Contrastemos lo anterior con la certidumbre verbal de Marchand, casi ciencia exacta adornada por un optimismo profético. Hace treinta años dijo por televisión: “Se acerca el día que le ganaremos a Estados Unidos en baloncesto, la distancia se está reduciendo.” Comentarios como éste han provocado muecas de burla entre quienes no lo conocen, pero a mí no me queda más remedio que hacerle caso porque lo he visto, desde niño, tratar esta vida como si fuera una predecible ruleta especialmente diseñada para que él gane. Reconozco que esta aseveración exige ser evidenciada y aquí tenemos un leve problema porque la única referencia disponible son los flecos de mi memoria.

Ahora nos trasladamos por disolvencia lenta al año 1955. Tuto y yo esperamos guagua a la dos de la mañana en un banco de la Plaza de Río Piedras. Estoy cabeceando y salgo de mi semi marasmo cuando escucho las siguientes palabras: “He decidido que voy a ser dueño de un establo de caballos”. Mis amigos, en el momento en que hablaba, Tuto llevaba siete meses desempleado y su capital eran treinta y cinco centavos. Por supuesto, cuarenta años después era propietario del Establo Puerta de Tierra.

En otra ocasión, y les aseguro que esto es cierto, me fue a recoger a casa para luego ir al Hipódromo Quintana. Mi madre le abrió la puerta y lo invitó a pasar. cuando vio que en la sala había un piano, se sentó en la banqueta y dijo: “Doña Rosa, usted perdone pero hace años que no toco este instrumento.” Procedió a frotarse las manos, sonrió como un niño desempaquetando un juguete y acto seguido interpretó el “Starlight Waltz” de arriba abajo. Al día siguiente, el primer comentario de mi madre al desayuno fue: “Oye, yo no sabía que este joven Marchand es así de talentoso. Tu ves, éstas son las amistades que te convienen.”

Además de escucharlo tocar piano, lo vi jugar Baloncesto Superior. Orgulloso proclamo que no me perdí ni uno solo del gran total de 32 minutos que trotó por el tablero en los cuatro años que se disfrazó de jugador. No se por qué, cuando entraba en cancha como una blanca ambulancia al lugar del desastre, se celebraba el acontecimiento con aplausos de simpatía y esperanza. ¿Podrá Tuto detener la hemorragia?.

Sobre su desempeño, ¿qué puedo decir? Yo no sé nada de este deporte. Si tuviera que describir su trabajo diría que era de perro ovejero: velar porque los miembros del rebaño estuvieran en su sitio. Aunque no recuerdo haberlo visto tomar un tiro al canasto en Baloncesto Superior, se nos asegura que en los comienzos de su carrera estableció una marca de anotación en las categorías menores. Aprovechamos la ocasión para aclarar una duda: Es totalmente falso que su mejor noche como jugador fue cuando limitó a Pachín Vicéns a 29 puntos en una mitad.

He reservado para lo último el dato más revelador sobre las capacidades de Marchand. En su último semestre de bachillerato, por fin se decidió a comprar una libreta. Cuando terminó el año, la libreta estaba en blanco. Ni una sola anotación en sus páginas aún como porcelana con tenues rayas azules. Pero el viaje de la libreta estaba comenzando. Le esperaban tres años en el Colegio de Leyes. Allí rodó extraviada por inodoros y pupitres, pero siempre reaparecía. En Río Piedras detuvo lloviznas, sirvió de calzo en las desequilibradas mesas del León de Oro y durmió un fin de semana en el corral de las guaguas de Capetillo. Ya en hilachas, la libreta falleció en un balcón de la Calle Brasil en Barrio Obrero horas antes de la magna ceremonia en la cual Genaro Marchand recibió su diploma de abogado.

Luego de estos breves antecedentes, espero que estemos de acuerdo que hacer preguntas sobre ¿cuál es tu horóscopo?, ¿por qué te gusta jugar dominó?, ¿podrías decirnos tu color favorito?, sería como buscar orientación en el Pozo de la Dicha.

 

¿Cuál debe ser la filosofía del deporte en Puerto Rico?

Ha habido un largo debate histórico sobre el papel de la entidad privada y del gobierno en el campo del deporte. Lo que voy a decir ahora no es un juicio de valor sino un esfuerzo por describir la situación. La planificación del deporte por parte del gobierno sólo es un fenómeno visible en China y Cuba. En estos países el sistema lo permite. En Puerto Rico, no ha habido filosofía deportiva. de hecho, hemos ido para atrás. Quien único tuvo poder para dar dirección al deporte en Puerto Rico ha sido Julio Enrique Monagas. Él fue a la vez Secretario de Deportes y líder olímpico. Fue decisivo en que Puerto Rico tuviera participación olímpica internacional y a la vez dirigió el programa de construcción de parques en la Isla. Monagas tenía todos los poderes y por lo tanto se le hizo fácil implantar una filosofía. Dirigió el Baloncesto Superior de 1951, para este tiempo los equipos viajaban en vehículos del Gobierno y los recaudos se dividían con equidad. Ya en 1954 se privatizó el baloncesto. Ahora tenemos una buena ley del deporte que puede contestar lo básico, por ejemplo, quién está a cargo de qué entre el gobierno y el Comité Olímpico. El asunto de la masificación del deporte se entiende que es responsabilidad del Gobierno con énfasis especial en el deporte escolar. ¿Te acuerdas cuando el Director Escolar de Deportes era Frank Campos? Él fue una figura pública. En contraste, el Comité Olímpico y las Federaciones estaban y siguen a cargo de desarrollar competidores de alto rendimiento, que significa escoger y entrenar los mejores atletas para representaciones internacionales. Claro, esto es a grandes rasgos, no estamos tocando el sinfín de detalles que hay en la práctica.”

 

¿Cómo compara la filosofía con la realidad?

“En el deporte, el Mundo está organizado a través del Comité Olímpico Internacional y las Federaciones. estas entidades organizan y controlan la actividad deportiva. A la misma vez, establecen criterios que garantizan los derechos de los atletas a desplazarse por el mundo para practicar la disciplina de su especialidad. Hablamos aquí de los atletas de alto rendimiento que viven, porque es su trabajo, de los ingresos que obtienen de estas competencias. Este es un buen momento para recordar que uno de los problemas que tenía el deporte era la dicotomía, la separación que se marcaba artificialmente entre aficionados y profesionales. Los aficionados que aspiraban a convertirse en profesionales –lo cual es un proceso natural en todas las disciplinas del mundo como medicina, pedagogía, las artes- eran castigados como si recibir dinero empañara su pureza de atleta. ¿Cuántos jóvenes fueron privados de jugar béisbol, de representar a su país por haber firmado profesional por un bono de $500 dólares? Los condenaban a jugar sofbol.”

 

Háblame de la masividad o la participación de las mayorías.

“El instrumento principal, el escenario de mayor importancia es el deporte escolar. Los niños están reunidos en la escuela cinco días de la semana. Este periodo de tiempo hay que aprovecharlo, de lo contrario el deporte se convierte en una actividad de sábado y domingo. Aquí la responsabilidad es tanto de padres como de los técnicos. Pero la intervención del gobierno debe ir más allá para que también incluya a los pasivos, llamados fanáticos. Hay que ponerlos a observar, a entender deportes y que ellos mismos escojan el tipo de actividad que prefieren.”

 

¿La masividad genera líderes deportivos?

“Generalmente los líderes surgen de los deportes principales. Los ejemplos de esto son Guigo Otero quien fue baloncelista y luego presidió el baloncesto y el béisbol. Tenemos a Pepito Maldonado en boxeo, Germán Reickehoff, pista y campo, Abelardo Ruiz Suria también del baloncesto, Beltrán proviene del voleibol. Fíjate que son personalidades que han dejado huellas y que se originan en los deportes más populares.”

 

¿Qué te queda por hacer?

“Voy a tratar de que se discuta mi visión del deporte. En Puerto Rico, con pocas excepciones, el deporte está mal organizado. La prioridad debe ser enseñar, enseñar con el fin de que aprendamos a organizarnos mejor tanto en los deportes individuales como los colectivos. La educación incluye temas diversos: dónde entrenar, fórmulas para resolver disputas, criterios de elegibilidad, cursos en organización, clínicas, asistencia a Congresos Mundiales, traer los más adelantados técnicos del exterior, diseñar seminarios adecuados para Puerto Rico sobre administración de Federaciones, evaluar los currículos de deportes en las Universidades para determinar dónde estamos hoy, darle importancia a mantener al día los maestros de Educación Física, aprender a organizar las relaciones del Comité Olímpico y sus Federaciones con el Gobierno. Tenemos que desarrollar árbitros, crear líderes que puedan enseñar. Ahora existen programas pilotos en Paraguay que cubren muchos de estos temas. También se ha creado lo que se le conoce como la Academia de Básquet de las Américas. Todo lo anterior, y faltan por mencionar otros detalles, debe ser preparado en forma de plan organizado, coherente, que tenga objetivos claros, medibles periódicamente.

 

Dime algo sobre Puerta de Tierra; ¿no fueron aquí tus años de la niñez?

“Mi familia llegó al Falansterio en 1938. Éste fue el primer Residencial Público de Puerto Rico. Se construyó junto con la urbanización Eleanor Roosevelt. En el Falansterio había primer y segundo grado en el mismo edificio. Conviví con gente que tú conoces: Atel Quiñoñes, Kerry Gómez. Los personajes de Puerta de Tierra incluían a Héctor Cordero, juez, los Hnos. Zeno, Elio y Jaime, Harry Robles, Carlos Pieve, Nano Miró, Marota Pérez, Pedro Juan Arroyo, Miguel Henríquez, el músico de la Panamericana, Lulo y Goyo González, Pepo Talavera, los hermanos Andrades, Ingo y Jueyito, Jorge Luis Colombani, Raúl Veintidós. Es el Puerta de Tierra de Ray Santana, de Francisco Colón García, Willie Suárez y muchos otros.”

 

¿Dónde estudiaste?

“En la Brumbaugh hasta sexto grado, luego la Barbosa y escuela superior Baldorioty del Viejo San Juan. Jugábamos baloncesto en la cancha de cemento del Canódromo y en el Colegio San Agustín. En 1942 y 1943 mis padres me hicieron socio de la Y.M.C.A. Allí aprendí otros deportes como tenis de mesa, billar, practicaba natación en la piscina bajo techo y fui a campamentos de verano en Mameyes con Manuel Ángel Rodríguez y Millín Romero. En la “Y” conocí a Paquito Cordero, Rafael Serrati y a ti. Teníamos 10 años.

 

¿Recuerdas algunos lugares de Puerta de Tierra?

“Los cines Lara, antes Martí y el Eureka. Juan Rosado el pintor tenía un lugar llamado El Atelier que era frecuentado por Noro Morales, su hermano Ismael que era flautista, Luis, otro hermano que tocaba el violín y quien fue el dueño del Bar Picolino. En la Ponce de León estaba WAPA Radio de Don Mon Quiñones. esto es más tarde, como en 1954. WAPA tenía a César Concepción, con su famoso programa “Ruleta Musical del Mediodía”, amenizada por Mariano Artau. Después de la Ruleta venía “Desafiando a los Expertos en Deportes”, que empezó en esta emisora. Los originales fueron Emilio Huyke, Luis Rigual Y Bob Leith. Moderaba Fidel Cabrera. Yo fui experto visitante en varias ocasiones.”

 

¿Qué otras cosas había?

“De todo. Recuerda que era una comunidad completa formada por empleados de Gobierno, trabajadores de los muelles, maestros de escuela. En Puerta de Tierra había una marmolería del padre de Pepo Talavera, la Panadería La Francesa, la fábrica de hielo T. Llamas Hielo, las oficinas de la Olsdmobile, cuyo representante era Miguel Firpi, estaba la U.T.M. (Unión de Trabajadores de Muelles), el bar La Mina, donde Cheíto González cantaba gratis, El Dique, visitado a menudo por Carlos Pieve, El Hotel Hemisferio, el Bar de Coloncito, el Yapur para comer sándwiches y hablar de béisbol, el Bar Las Olas frente a Bajamar y, se me olvidaba, el Restaurant Falansterio. Fue un buen lugar para vivir.

 

De la vida en Puerta de Tierra quiero pasar a la última pregunta: ¿Cuál es el futuro de Puerto Rico como Miembro del Comité Olímpico?

“En el Olimpismo hay un debate permanente, y me refiero al Comité Olímpico Internacional, sobre quiénes deben ser sus miembros. Este debate se extiende a las Federaciones Internacionales. Ahora mismo, en el Comité Olímpico Internacional y las Federaciones, hay países que por razones históricas pertenecen al Olimpismo sin ser países soberanos. En años recientes, para tener que definir el concepto soberanía, el Olimpismo ha adoptado una definición sencilla: los miembros de las Naciones Unidas tienen soberanía y pueden pertenecer al Comité Olímpico Internacional. En el caso de Puerto Rico, aunque no está en las Naciones Unidas, puede continuar como miembro del Comité Olímpico Internacional porque ya pertenecía antes de adoptarse ese criterio.

Hoy, para pertenecer es requisito ser miembro de las Naciones Unidas. Este punto, con razón, siempre se ha relacionado con el problema del estatus de Puerto Rico. En la estadidad, desaparece Puerto Rico como miembro del Comité Olímpico. En la condición política de hoy día, podríamos quedar excluidos. Sólo la independencia asegura la permanencia en el Olimpismo.”

 

* * * *

La entrevista ha terminado pero a mis amigos les quiero advertir que de ninguna manera vayamos a confundir el intermedio con el final de la obra. Miren que Marchand no oye chicharras ni quiere que le cuenten los lanzamientos. Tampoco usa la banqueta entre asaltos. ¿Para qué, si el tanque se llena con optimismo y lo más importante no son las barajas sino la mano que las sujeta?

Esta es la gran lección del admirado Mandarín del Falansterio. 

 

Reproducido del Suplemento en CLARIDAD dedicado a Tuto Marchand en la edición 2791, del 17 de agosto del 2006.

 

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