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Nina Droz: Caso matizado por la política

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Por Cándida Cotto

Publicado: miércoles, 9 de agosto de 2017

"Nina siempre ha sido una muchacha bien alegre, bien positiva, amante de todo lo que es natural, de sus animales, ella rescata animalitos, ha rescatado a siete perros, le encanta la equitación desde los 12 años cogió clases con doña Ela Cuevas, una dama que además de enseñarle equitación, le enseñó a ser amazona, a saber montar, a muchas cosas más además de montar caballo”.

A la madre de Nina Droz Franco, Aurea Franco Ortíz, le brillan los ojos al describir a su hija, reconoce que hablar de la situación en que se encuentra ésta se le hace difícil. La joven activista ya lleva tres meses en la cárcel federal, (Centro de Detención del Gobierno de EEUU en Puerto Rico) acusada en un principio de “conspiración” y de intentar “prender” un fuego dentro del Banco Popular. Las acciones atribuídas se habrían producido durante la manifestación del 1 de mayo en la zona bancaria en Hato Rey o la llamada “Milla de Oro”. 

Sectores y organizaciones independentistas, organizaciones cívicas y de derechos humanos han denunciado que la intervención y acusación por el gobierno de EEUU contra la joven activista tiene la clara intención de servir de intimidación, amedrentar, para que el pueblo de Puerto Rico no se manifieste en particular en denuncia a la imposición de la Junta de Control Fiscal (JCF). 

“Al otro día ya sabíamos que Nina estaba en la federal no teníamos la más mínima idea de por qué Nina estaba allí porque ella no rompió cristales, ella no quemó nada, ella no llevó nada para quemar porque lo que encontró -dicho por ella misma- fue un pequeñito papel toalla, que ni prendió eso se vio en la televisión”. 

Al recodar el día en que su hija fue arrestada Doña Aurea cuestionó por qué los federales se obstinaron en asumir jurisdicción sobre el arresto de su hija, cuando al igual que otras y otros jóvenes fue arrestada por la Policía de Puerto Rico y llevada a un cuartel en Bayamón. 

La madre suspira y hace un gesto de esfuerzo por recordar ese día, “déjame hacer un poco de memoria yo estuve mirando la televisión y vi cómo salió un grupo de dentro de las matas y empezaron a romper cristales y me quedé mirando, observando y dije e...a diache pero que revolú hay ahí”. Agregó que tuvo que salir hacia Dorado y no pudo continuar mirando la transmisión, de camino escuchó por la radio a un periodista decir que la Policia había empezado a arrestar a todo el mundo.

“Yo había visto ya en la televisión cuando la policía se retiró. Yo me imagino que en ese momento aparecieron esos muchachos rompiendo cristales con unos deseos (hace ademán de esfuerzo) y la policía no apareció por ningún sitio”.

Tras enterarse del arresto ella y el padre de Nina, Evelio Droz, se movilizaron al cuartel para llevarle algunos efectos personales, en especial sus medicamentos. Al llegar ya era demasiado tarde y no se los pudieron dar. Al otro día su hija la llamó y le dijo que la iban a trasladar a la federal. Sobre las consecuencias de ese traslado en la salud de su hija señaló: “Nina siempre desde niña ha sido tratada por depresiones, siempre ha tenido medicamentos, desde muchachita, por eso es que hemos insistido tanto en llevarle sus medicamentos”. La madre denuncia que los diagnósticos médicos no parecen tener mucho peso en el Tribunal Federal ya que no fue hasta pasados los dos primeros meses que le permitieron darle sus medicamentos. 

Los padres de la joven activista tienen derecho a visitarla los miércoles y los sábados. Aunque la visita se supone que dure tres horas contó que en las primeras veces este tiempo se cumplió pero luego casi nunca han sido tres horas porque no pueden entrar hasta las seis de la tarde por una u otra excusa de reglas de la cárcel y ya a las ocho menos cuarto les están avisando que se acabó la visita. 

La maestra de español y matemática quien trabajó durante 30 años en la escuela pública en Bayamón, dijo que no llegó a ver la conferencia de prensa en la que la jefa de la fiscalía federal, Rosa Emilia Rodriguez, presentó las acusaciones e hizo descripciones negativas sobre su hija. En tono sentido Aurea expresó que la jefa de los fiscales pretendió humillar a su hija. “Ella (se refiere a Rodríguez) no sabe todas las veces que Nina trabajó, ella no sabe la vida de Nina para hacer un juicio delante de los medios. Yo quiero decir que Nina no es una muchacha que esté pegando fuego”. Doña Aurea defendió que su hija tiene un Bachillerato en Artes con concentración en Comunicaciones de la Universidad Interamericana, de Bayamón, estudió una maestría en comunicaciones en una Universidad de Florida, trabajó en el Departamento del Trabajo y ha sido maestra de arte de niños, entre otras tareas. 

Sobre la atribución de la fiscal Rodríguez, de que su hija era conocida como “la mujer que lanza fuego”, alegó que su hija hizo un pequeño papel, una escena que no duro ni siquiera cinco minutos en la película filmada en Puerto Rico, “Runner, Runner”.

“Ella hizo un papel en una feria soplando fuego. Para hacer ese trabajito Nina se quemó un montón de veces todo este frente de su cuerpo (señala el pecho) aprendiendo a hacerlo, eso es un líquido que hay que soplarlo, ésa es la famosa ‘mujer que sopla fuego’, lo que es la injusticia, porque ella solamente fue allí a ganarse un dinero, a trabajar, a hacer un trabajo y se quemó un montón de veces para hacer eso, pero lo hizo, lo logró, ésa ha sido toda su incursión en el cine y con el fuego, eso ha sido todo”.

Tres días antes de su cumpleaños 37, la joven Nina Droz, fue trasladada de su celda al “hoyo” según las autoridades de la prisión porque se le encontró un pedazo de plástico en la celda. A la madre este incidente le parece sospechoso. “Nina cumplía este domingo 30 de julio, se había anunciado por Facebook, invitando a la gente el día 29 porque el 30 iban a Peñuelas. Todo eso se había anunciado”. La idea era colocarse en un lugar de la calle el cual Nina podía ver desde su celda.

“Pero qué pasó –se pregunta con suspicacia– el día miércoles en la visita Nina me dijo que le hicieron una prueba de dopaje, me extrañó pero no dije nada, pensé qué raro tantas muchachas que hay aquí y la hayan escogido a ella que le vamos a celebrar su cumpleaños que se ha anunciado tanto, entonces el jueves me dice ‘mami me van a meter en el hoyo’ porque le encontraron en su armario un pedacito de plástico, quiere decir que Nina no pudo disfrutar de su cumpleaños. Yo pienso que fue premeditado, cómo es posible que por una tontería, ahora es que encuentran un pedacito de plástico, por eso mi hija está en el hoyo”. 

A una semana de estos hechos –al momento de esta entrevista– todavía la joven continuaba en el hoyo. A la madre de Nina no le cabe duda de que su hija ha sido usada como “chivo espiatorio”. En medio de las circunstancias dejó ver su agrado por el apoyo que han recibido. “Le escriben estudiantes, le han escrito hasta de Alemania, de Málaga, de Aibonito un niño de 12 años, yo creo que en cierto sentido saber que tantas personas que no saben que tú existías y te escriban con tanto cariño, con tanto interés de estar allí, de visitarla, de desearle cosas buenas para ella ese apoyo esa solidaridad de tantas personas, a ella eso le hace bien”. 

Mientras en entrevista por separado la licenciada Mariana Nogales, quien es amiga de Nina Droz y puede visitarla informó que en estos momentos se espera porque el tribunal señale fecha para la vista de sentencia. Informó que el tribunal le impuso una mordaza a la representación legal de Nina. Para la licenciada Nogales, tanto el hecho de que el Gobierno de EEUU haya asumido el caso, el no haberle concedido fianza, así como la orden de mordaza, son aspectos que no tienen razón de ser. Como abogada que postula en la Federal denunció que el proceder de la fiscalía está matizado por una cuestión política. 

Nogales y la madre de Nina coincidieron y expresaron de manera enfática que la acción de declararse culpable del delito de conspiración, no conllevó por parte de Nina ningún acuerdo de cooperación con las autoridades. 

Sobre el ánimo de la joven Nogales comentó, “yo la veo muy bien de salud, de ánimo inicialmente hubo mucha dificultad con su tratamiento médico pero parece que finalmente ha logrado un ajuste porque la he visto estas últimas dos veces con ánimo”. No obstante, Nogales trajo a la atención que la joven activista tiene una cortadura en uno de sus tobillos que aunque le fue cosida le ha quedado un chichón que le molesta. 

“Creo que en términos generales no había razón para que los federales intervinieran, que la razón para intervenir es una política con el fin de amedrentar a las personas para que se asusten y prohibir la libertad de expresión, todos los demás casos se han visto en la estatal. Los federales buscaron como entrar, buscaron la manera con un propósito político y de represión”, recalcó.

 

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