Viaje a CUBA

Opinión / Opinión libre

Bookmark and Share Bajar en formato PDFComentariosVer foto galería

El ELA acorralado

Ver foto galeríaVisita la foto galería (1)
Perfil de Autor

Por María de Lourdes Guzmán

Publicado: martes, 30 de junio de 2015

“Ni ayer, ni hoy ni mañana ni nunca,

nuestra Patria dejará de ser nuestra.”

Eugenio María de Hostos

 

Próximamente, se cumplirán 63 años de la fundación del Estado Libre Asociado (ELA), nombre con el que se bautizó el régimen colonial establecido a raíz de la invasión estadounidense a Puerto Rico. Con la implantación de la Constitución del ELA, Constitución que fuera mutilada por el Congreso de los Estados Unidos (EEUU), se le hizo creer al País y a la comunidad internacional que Puerto Rico había alcanzado niveles de gobierno propio. Así, Estados Unidos logró que Puerto Rico fuera excluido de la lista de territorios no autónomos contemplados en el Art. 73 del cap. XI de la Carta de las Naciones Unidas y que obligaba a la potencia colonizadora a proveer a la ONU “…información estadística y de cualquier otra naturaleza técnica que verse sobre las condiciones económicas, sociales y educativas de los territorios por los cuales son respectivamente responsables…”, La exclusión de Puerto Rico de dicha lista, trágicamente, le proveyó a los Estados Unidos patente de corso para utilizar nuestro país para su exclusivo beneficio. Desde entonces y como resultado del modelo económico implantado gracias al ELA (y desde la invasión), se crearon las condiciones que favorecían los intereses del capital estadounidense.

En los largos 117 años desde la invasión, Puerto Rico ha atravesado por la devaluación de su moneda, la economía del monocultivo de la caña que arruinó nuestra agricultura, la economía militar, la economía industrial y la economía del mercado financiero. En las décadas de los 50 y 60, más de medio millón de boricuas fueron forzados a emigrar a EE.UU. A ello siguieron varias décadas, durante las cuales se experimentó alguna bonanza económica, indudablemente artificial, que proyectaba a Puerto Rico como la vitrina de Latinoamérica. Mas, hoy, Puerto Rico vive una de sus peores crisis, resultado del agotamiento del modelo económico implantado bajo el ELA. El 46% de nuestra población vive bajo niveles de pobreza, la tasa de participación laboral es de 39% y la tasa oficial de desempleo está en el 14%. Se agudiza la crisis en los servicios de salud. La emigración continúa en aumento acelerado. El mercado de narcotráfico es responsable de un alto porcentaje de la economía subterránea. Ha crecido de manera alarmante el número de personas sin techo en la Isla, que mendigan por su sustento diario, entre los cuales hay un gran número de usuarios de sustancias controladas, pero también gente trabajadora que debido al cierre incesante de empresas y negocios, ha perdido sus empleos y sus hogares.

Llevamos casi una década viviendo en recesión económica, con la carga de una deuda pública que asciende a $73,000 millones de dólares. El pago de esta deuda, que fue generada por las administraciones neoliberales que se han turnado en el poder, se ha puesto sobre los hombros del pueblo trabajador. Al mismo tiempo, ha aflorado una enorme crisis política, que mantiene profundamente dividido al País, debido a la indefinición que representa la continuación de la relación colonial entre Puerto Rico y los EE.UU. Luego de 63 años de la creación del ELA, los EE.UU. aÚn mantienen absoluto control en prácticamente, todos los órdenes de la vida de nuestro pueblo y se hace cada vez más patente la urgencia del rescate de la soberanía de nuestro país para encaminarlo a un desarrollo económico sustentable y sostenible.

El gobierno estadounidense, por su parte, hace oídos sordos ante los reclamos de mayor soberanía para nuestro país, puesto que la administración de la colonia les resulta sumamente rentable. Periódicamente, crean “grupos interagenciales” para hacerle creer al país que tiene interés en resolver el asunto del estatus de Puerto Rico. Sin embargo, todo es un aguaje del que son cómplices los gobernantes colonialistas que, lastimosamente, sirven de peones a los intereses del poder imperial. No les preocupa la situación de subordinación política en que vivimos ni la constante humillación a la que somos sometidos como pueblo. Ante la crisis económica que los EEUU han contribuido a crear, se niegan a incluir a Puerto Rico en el capítulo 9 de la Ley de Quiebras federal, mientras reducen en un 11% las tarifas en los planes Medicare Advantage, lo que pronostica que la crisis del Plan de Salud del Gobierno se agravará aún más. Contumazmente, se niegan a remediar la crisis ambiental creada en Vieques y Culebra. La lista de abusos es interminable.

En el Congreso de los EEUU, los asuntos de Puerto Rico son encomendados al sub-comité de Asuntos Insulares, Indígenas y los Nativos de Alaska, que recientemente, celebró una vista pública en Washington, D.C., a la que fueron invitados a deponer representantes de los principales partidos políticos de Puerto Rico. Dicho sub-comité es presidido en la actualidad por el representante de Alaska, Don Young, viejo aliado de los estadistas de Puerto Rico, quienes se encargan, periódicamente, de organizarle una actividad de recaudación de fondos para su campaña. El gobernador de Puerto Rico, Alejandro García Padilla, se negó a comparecer a la vista y en su lugar, ordenó que le representara el secretario de Justicia, licenciado César Miranda, quien fue objeto de un penoso vejamen de parte del representante de las Islas Marianas del Norte, por asistir en representación del Ejecutivo y no del PPD. Como era de esperarse, para el PPD ya es muy difícil defender lo indefendible. El ELA se encuentra acorralado. La estratagema de García Padilla de evadir el cumplimiento con la promesa programática de su partido de convocar a una Asamblea de Estatus como mecanismo para tratar de resolver este centenario problema, no podrá frenar el curso de la historia que llevará, irremediablemente, a nuestro pueblo a afrontar la suprema definición: “O Yanquis o Puertorriqueños”.

 

* La autora es abogada y Presidenta del Movimiento Unión Soberanista (MUS). mariadel_pr@yahoo.com

  (0) Comentarios




claritienda Colección Roy