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No vale la pena invertir en gas

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Por Cándida Cotto

Publicado: martes, 7 de agosto de 2018

Ya es tiempo de que la Isla se mueva de una vez por todas hacia la energía renovable. El tiempo de transición mediante el uso de combustibles fósiles ya no tiene sentido. Así lo expresaron varios consultados por CLARIDAD ante el anuncio del director ejecutivo de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE), José Ortiz, de que se propone traer gas en barcazas para las plantas generatrices en el norte. 

“Francamente he perdido la esperanza de que haya un debate racional, un debate inteligente, con una visión de futuro de lo que va a ser la AEE”, dijo Juan Rosario, exrepresentante de los consumidores en la Junta de Gobierno de la AEE, respecto al anuncio de Ortiz. En tono crítico el activista ambiental señaló que la cuestión del uso del gas natural es algo que se debe mirar en su contexto, ya que hubo un momento en donde el uso del gas natural pudo haber sido –si se hubiese hecho a tiempo– una transición que pudo haber ayudado al país. No obstante, considera que en estos momentos hay que sentarse a preguntar si todavía el uso de gas natural como combustible de transición tiene realmente sentido en un momento en que las tecnologías de almacenamiento de la energía renovable (ER) son su freno o factor limitante. Su rápida evolución obliga a pensar si vale la pena en estos momentos utilizar o invertir en gas natural, por lo que habría que sentarse a ver los números. Reconoció que no ve a ningún experto haciendo ese ejercicio. 

“Yo me temo que se nos fue el barco, que ya realmente nosotros deberíamos estar pensando que aunque cueste momentáneamente un poco más, ir directo a [energía] renovable porque creo que no haya ninguna ganancia en hacer infraestructuras muy caras”. No obstante, cuestionó la idea de que el país pueda cambiar a ER en cinco, diez o 20 años, sino que lo más probable es que tome de 35 a 40 años. 

Según declaraciones del mismo Director Ejecutivo de la AEE en reuniones con miembros del Congreso de EE. UU., la meta del gobernador es que en los próximos cinco años el 40% de la energía en la isla provenga de fuentes renovables. 

Rosario reclamó que hay que tener una conversación seria, un esfuerzo genuino de la AEE, del gobierno y del resto de los sectores sociales de si se quiere continuar con la quema de petróleo o carbón. A preguntas de este medio, confirmó que en la junta de gobierno que participó se discutió el tema y fue cuando se propuso el puerto de gas de Aguirre. Eso se consideró como un proyecto de transición en un periodo breve de tiempo, con una fecha de entrada y salida, no para convertirlo en un combustible permanente. Este proyecto nunca progresó.

Respecto a la posibilidad de que la AEE opte además por la quema de carbón, Rosario expresó que a “estas alturas del siglo XXI no veo cómo haya alguien en su sano juicio, con la intención aviesa de traer más carbón a Puerto Rico”. 

Mientras, el director ejecutivo de la organización Enlace Latino de Acción Climática El Puente (ELAC), David Ortíz, rechazó de manera categórica el uso del gas o de cualquier otro combustible fósil. “Creemos que Puerto Rico ya debe estar en el momento de transformar su sistema energético hacia la integración de energía renovable. Esto es un paso atrás”. Advirtió que invertir en plantas generadoras para la quema de gas es amararnos al uso de ese combustible por los próximos 30 a 40 años y reiteró que “ya estamos en el momento de movernos hacia la energía renovable”. 

En tanto, el profesor Arturo Massol Deyá, portavoz de Casa Pueblo, entidad que lideró la resistencia contra el proyecto del llamado supertubo, que pretendía transportar gas por el centro de la isla hasta el área norte, también hizo declaraciones de rechazo al uso del gas. “Desconozco qué evidencia o indicador adicional se necesita para entender que la agenda externa es gasificar a Puerto Rico, que esa agenda avanza y que aquí están listos para impulsarla. Sobre las renovables, esgrimen la misma excusa de siempre, de que la red energética no está lista para manejar su integración y que siempre se necesitará alguna generación con fósiles”.

Massol Deyá trajo a la atención el que Puerto Rico ya tiene una capacidad instalada de generación eléctrica con combustibles fósiles (incluyendo un 25% con gas natural) que excede por mucho la demanda. “Tenemos un excedente de centrales energéticas; el problema no es la generación”. 

Indicó que, por el contrario, lo que falta en la cartera energética del País son inversiones significativas en proyectos de energía renovable, que hagan innecesarias las plantas de petróleo, carbón y gas natural, por lo que invertir en gasificar significa compromisos a largo plazo que comprometerán con nueva deuda la capacidad de Puerto Rico de lograr autosuficiencia energética, además de que será perpetuar la colonia.

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