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Los migrantes hispanoamericanos en el cine

A Better Life
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Por María Cristina

Publicado: martes, 7 de agosto de 2018

Al ver Sicario: día del soldado, donde gran parte de su trama se desarrolla en el cruce de fronteras, pensé en varios filmes que han dramatizado ese viaje y desplazamiento para darnos historias de seres humanos y no sencillamente números de estadísticas. La historia de las relaciones entre México y los Estados Unidos ha sido uno de fronteras movedizas desde la independencia de México en 1821, la declaración de independencia del territorio de Tejas en 1845 y su incorporación a los Estados Unidos, la guerra entre los gobiernos de estos dos países de 1846 al 1848 con el tratado Guadalupe Hidalgo que robó la Alta California y Nuevo México del territorio del Sur y cuando México perdió 1/3 parte de su territorio nacional. Y desde entonces esas tierras de los ancestros se han disputado y reclamado por los miles de desplazados migrantes que cruzan el Río Grande.

Born in East L.A. de 1987, escrita y dirigida por Richard Anthony Marín, mejor conocido como Cheech Marín, nacido en California de descendencia mexicana. Ni en aquel momento ni ahora esta travesía puede tomarse a chiste pero la situación que se presenta debió de prender luces: un hombre, Rudy Robles (Cheech), es arrestado por la migra cuando lo confunden como ilegal cuando va a recoger a su primo en una fábrica. Lo deportan a Tijuana porque nadie le cree que es legal y no tiene pasaporte o identificación. Su dilema entonces es ¿cómo volver a su casa—los Estados Unidos—sin tener prueba de su ciudadanía y verse como extranjero? Su solución es pagarle a un coyote para que lo transporte ilegalmente al Norte.

El Norte de 1983 de Gregory Nava, obtuvo el Premio de las Américas en el Festival de Cine de Montreal y fue nominado al Oscar por su guión original y por el Gremio de Escritores de Hollywood. Traza la ruta de dos hermanxs, Enrique y Rosa, desde una Guatemala bajo dictadura militar y genocidio de su población maya/campesina hasta la frontera de México para poder llegar al Norte. Su travesía se divide en 3 partes y cada una es igual de dolorosa. Para los seguidores del gobierno actual este filme revela en detalle y dramáticamente la realidad que ellos niegan: el peligro diario de guatemaltecos (en este caso), salvadoreños y hondureños para quien vivir en su país es asegurar la muerte violenta de ellos o sus familiares.

Los tres entierros de Melquiades Estrada de 2005, dirigido por el reconocido actor Tommy Lee Jones (The Fugitive, U.S. Marshalls, No Country for Old Men), escrito por Guillermo Arriaga (autor también de tres filmes de Alejandro González Iñárritu) y protagonizado por Jones como Pete Perkins el ranchero que descubre que su amigo de tanto años, Melquiades trabajador sin residencia ni ciudadanía estadounidense pero vecino por muchos años, ha sido asesinado y enterrado por un patrullero de frontera que lo vio como una amenaza por sus rasgos físicos. Lo desentierra para llevar sus restos a reposar al pueblo donde nació. Como castigo y redención secuestra al policía y lo hace trazar ese viaje a la semilla como diría Alejo Carpentier. El filme ganó los premios de Mejor Actor y Mejor Guión en el Festival de Cannes. 

Sin nombre de 2009, primer filme escrito y dirigido por Cary Joji Fukunaga, ganó los premios de cinematografía y dirección en el Festival de Sundance y fue nominado para el Independent Spirit Award. La travesía de Sayra es muy parecida a la de El Norte aunque esta vez comienza su viaje en Honduras y luego México, y por accidente, se encuentra con Willy/El Casper, miembro de la ganga Mara Salvatrucha que vive en Tapachula, muy cerca de la frontera de Guatemala. Después de que su novia es asesinada por el líder de la ganga, Willy decide vengarse y abandonar el grupo—algo que sabemos imposible de hacer. Hace el tramo de Guatemala a la frontera México/E.U. con Sayra para entonces conseguir un coyote que los cruce.

A Better Life de 2011, dirigido por Chris Weitz (también responsable de la excelente comedia británica About a Boy con Hugh Grant), narra la historia de Carlos Galindo, padre soltero del adolescente Luis, que a pesar de su status de ilegal en California ha estado trabajando como jardinero por muchos años. Cuando surge la oportunidad de tener su propio negocio al comprarle el camión y la lista de clientes a su jefe, Carlos ve una gran oportunidad para mejorar la vida de su hijo. Con dinero prestado de su hermana y sus propios ahorros logra su sueño pero por muy poco tiempo. Otro indocumentado le roba el camión, lo vende y le manda el dinero a su familia en El Salvador. Cuando Carlos y Luis tratan de recuperar el camión son arrestados y Carlos es regresado a México. Es una historia que tiene como referente El ladrón de bicicletas de Vittorio De Sica de 1948 del Movimiento Neorealista Italiano. 

Babel de 2006, tercer filme dirigido por Alejandro González Iñárritu y escrito por Guillermo Arriaga tiene varias historias que se entretejen. Para estos comentarios enfoco en la sección de Estados Unidos/México que relata la historia de Amelia, la cuidadora/nana de los hijos de Richard y Susan en San Diego y que está a cargo de la casa ahora que los padres están de vacaciones en Marruecos. Cuando Susan es herida en el viaje y tienen que quedarse más tiempo fuera, Amelia no sabe qué hacer pues ya tenía planes de asistir a la boda de su hijo en Tijuana. A instancias de su sobrino decide ir a la boda con los dos chicos que cuida. Todo resulta bien pero en la noche cuando tienen que volver a cruzar la frontera, con Santiago bastante borracho, levantan sospechas y éste prefiere cruzar a pie. Amelia y los niños quedan varados en el desierto sin agua y después de muchas horas son encontrados separadamente por la patrulla de frontera. Ahí se descubre que a pesar de haber vivido y trabajado por 16 años en California, Amelia no tiene papeles legales.

La jaula de oro de 2013 de Diego Quemada-Díez (español con ciudadanía mexicana) traza la travesía de tres amigxs—Juan, Samuel y Sara—desde los barrios marginales de Guatemala hasta el Norte con una cámara estilo cinema verité que convierte al espectador en participante. Pero cuando tienen su primer revés, Samuel decide regresar y, muy a pesar de Juan, Chauk, un indígena que no habla español, se une a ellos para seguir el viaje a pie, por camión y, especialmente, por tren. Los vemos actuar como adultos en circunstancias muy difíciles y otras veces, demostrar sus edades de adolescentes forzados a ser grandes antes de tiempo. Al final del filme, como parte de los créditos, aparecen los nombres de 600 migrantes que el director y su equipo conocieron durante la filmación. ¿Cuántos de estos llegaron? No lo sabemos pero si seguimos la trayectoria de los cuatro jóvenes de la historia, solamente uno lo logró y quién sabe si luego fue deportado para tener que comenzar nuevamente su travesía.

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