VIII Cena Gala

Opinión / Cooperativismo

Bookmark and Share Bajar en formato PDFComentarios

De batatas políticas y otros infortunios

Perfil de Autor

Por Mildred Santiago Ortiz

Publicado: lunes, 15 de septiembre de 2014

Ésta es la primera de varias columnas en las cuales analizaremos la calidad, legalidad y prudencia de los nombramientos gubernamentales a puestos relacionados con el cooperativismo. Tener en la dirección de esas agencias o corporaciones a personas capaces y conocedoras es aspiración compartida con otros grupos profesionales, sociales y comunitarios. Dichos grupos tienen el mismo objetivo: combatir la práctica de nombrar en esos puestos a politiqueros que participaron en una campaña o que hicieron algún tipo de aportación en espera de beneficios personales o aspiraciones políticas, pero que carecen de la preparación y el conocimiento pertinentes a la misión de la agencia concernida. A esos personajes nuestro pueblo les ha adjudicado el título de batatas políticas. Ese tipo de nombramientos vulnera el servicio público y corroe la confianza de los ciudadanos en el gobierno y sus instituciones. Eso es fatal.

En el cooperativismo no hemos estado exentos de estas experiencias. Es una historia que se ha repetido administración tras administración. Pero, afortunadamente, hemos contado con brillantes excepciones de funcionarios que dejaron un legado meritorio y que es justo destacar. Ésos fueron los que llegaron a esos puestos porque el gobernante de turno ponderó su historial cooperativista, su formación y su trayectoria. Entre éstos, los cooperativistas recordamos con admiración la trayectoria de rectitud incólume en el servicio público de Don Ramón Colón Torres y Don Héctor Zayas Chardón. Estos dos buenos puertorriqueños marcaron con sus vidas la historia de nuestro cooperativismo. Vivieron apegados a altos valores éticos y cooperativos y fueron ejemplo de rectitud y excelencia en el manejo de los asuntos filosóficos y financieros de esa agencia.

Luego de cada evento eleccionario del país los cooperativistas estamos acostumbrados a recabar diálogo y consulta a la hora de nombrar a los funcionarios que ocuparán los cargos gubernamentales relacionados con el cooperativismo. La Comisión de Desarrollo Cooperativo es la agencia de gobierno que tiene la responsabilidad de fomentar y promover el cooperativismo. El Comisionado de Desarrollo Cooperativo es la persona a cargo de la agencia y es nombrada por el Gobernador. De otra parte la Corporación para la Supervisión y Seguro de Cooperativas es regida por una Junta de Directores compuesta por cuatro representantes del sector cooperativo, cuatro del sector de gobierno y un representante del interés público. Es esa Junta de Directores la responsable de nombrar al presidente ejecutivo de la corporación. En el pasado ésa era una facultad del Primer Ejecutivo, pero el movimiento cooperativo fue sabio en impulsar ese cambio procurando precisamente diálogo y apertura entre los sectores con el objetivo de lograr que COSSEC esté regida por un recurso capaz.

Luego de la vorágine de las elecciones pasadas los cooperativistas no se cruzaron de brazos e hicieron llegar al vencedor, Alejandro García Padilla, los nombres de personas que por sus credenciales profesionales y experiencia en el cooperativismo podían ocupar los puestos mencionados. Nunca se recibió contestación a esa misiva. Mientras tanto, el Sr. Sergio Ortiz Quiñones hacía acercamientos a los cooperativistas y cabildeaba para hacerse con el puesto de Comisionado de CDCOOP. Los cooperativistas siempre hicieron claro el interés en sus candidatos, pero el Gobernador nombró a Ortiz Quiñones al puesto. En otro escrito abundaremos sobre sus actuaciones.

Para marzo de 2012, seguía vacante el puesto del principal ejecutivo de COSSEC. El Gobernador, obviando las disposiciones que estipulan que ese nombramiento es facultad de la Junta de Directores, nominó a una persona que no contó con el respaldo de la Junta y lo que siguió fue un proceso tedioso que se caracterizó por la insistencia del Comisionado Ortiz Quiñones, en su función de Presidente de la Junta de Directores de COSSEC, en otro candidato del Gobernador, el señor Daniel Rodríguez Collazo. El sector cooperativo se vio precisado a aceptar este nombramiento porque transcurridos casi seis meses era insostenible permanecer en un tranque por ese puesto en la corporación que tiene la responsabilidad medular de propiciar la estabilidad financiera del sistema cooperativo.

Los desaciertos de Daniel Rodríguez Collazo comenzaron desde el principio. Lo presentaron como súperpreparado y experto en el mundo de las finanzas. Su accionar no era cónsono con esas credenciales. En meses estaba gestionando ante la Junta que le facilitaran sus estudios de maestría. Su desconocimiento del cooperativismo, del sistema financiero cooperativo y sus erráticas actuaciones han llevado a COSSEC a incurrir en contratos de asesores aumentando sus gastos en ese renglón. Peor aún, se rodeó de asesores y personal de confianza que demuestran en sus actos igual carencia de experiencia y conocimiento del cooperativismo o de los asuntos medulares de esa corporación. Esto último es más sensitivo al tratarse de la entidad reguladora del cooperativismo. COSSEC tiene que ser ejemplo de transparencia administrativa para promulgar con el ejemplo el cumplimiento de los estatutos que rigen a las organizaciones cooperativas. Hasta ahora, en su breve trayectoria se destaca por desafiar normas, incluyendo Órdenes Ejecutivas y directrices de la Junta de Directores. También, por el desconocimiento del sistema cooperativo, de las operaciones de COSSEC y junto a sus funcionarios de confianza, mantienen una actitud de menosprecio al sector que representamos y que tanto ha hecho por nuestro pueblo.

 El empeño del Gobernador en ignorar las recomendaciones a estos puestos de excelentes candidatos del movimiento sigue asombrando a los cooperativistas que recuerdan su comparecencia cuando era candidato y su promesa de respeto y consulta. De otra parte, corre el rumor de que Rodríguez Collazo ya comenzó a organizar sus huestes para ocupar el puesto de Alcalde de Arecibo en las próximas elecciones por el Partido Popular Democrático. Mientras tanto, cada día que pasa es evidente el grave daño que están causando al cooperativismo y al País.

Continuaremos en próximos escritos con la denuncia de las acciones u omisiones de Daniel Rodríguez Collazo y Sergio Ortiz Quiñones.

* La autora es líder cooperativista.

  (0) Comentarios




claritienda Cartel Elizam