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Un acto de solidaridad y amor

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Por Alina de Lourdes Luciano

Publicado: miércoles, 26 de septiembre de 2018

Hay un pequeño lugar en las Antillas del Caribe, rodeado por el mar y sin ríos, con cerca de diez millones de almas que se ve obligada a vivir en la miseria. Muchas veces sin luz eléctrica, no hay no hay sistema de drenaje, y un gran porciento de las viviendas son construídas con palos, cartones y plástico. Este lugar caribeño que es afectado por terremotos, huracanes, cólera y las fuerzas de ocupación de la Minustah se llama Haití.

Dicen que el dolor verdadero duele por dentro. Hablar de Haití, pensar en la población y no sentir un profundo dolor en el interior es prácticamente imposible.

Hablar de Haití es entender que el capitalismo mata. Frente a la apatía, la indiferencia y el abandono de los ricos y poderosos, que incluso en una situación de extrema pobreza y desesperación siguen impulsando sus asuntos, debemos comprender que no están preocupados por Haití si no se trata de explotar a los trabajadores, incluso más; no les importa a menos que ganen más, compitiendo con los precios internacionales en detrimento de la salud y la vida de los pobres, trabajadores miserables que han perdido casi todo menos su dignidad y su rebeldía ancestral.

Pero los que sí sienten el dolor, los que lo comparten, tienen la obligación de la solidaridad internacional. 

Es por eso que que este año la misión de ayuda fue llevar zapatos escolares a comunidades en Santo Domingo y Haití. Varios orfelinatos y los estudiantes de la Ecola Solarité en Leogane en Haití se beneficiaron de la aventura de pasar sobre 800 pares de zapatos por la frontera y pasar sobre 6 horas repartiendo y midiendo zapatos a niñ@s y jóvenes en edad escolar. Fueron 5 días agotadores pero satisfechos de haber completado la travesía. Nuestro agradecimiento a:

El periódico CLARIDAD y  Red de Esperanza y Solidaridad de la Diócesisde Caguas por promover la campaña y prestar sus facilidades para recibir los donativos. A decenas de boricuas en su carácter individual y a los siguientes grupos y organizaciones:

 BL Investments, First Health Medical,  Humana, a las jóvenes de; Centro de Tratamiento de Ponce (Escuela Lila Mayoral), a las siguientes parroquias de la diócesis de Caguas: San José de Gurabo, San Pedro Apóstol, San Juan Apóstol y Evangelista y El Salvador de Caguas, Nuestra Señora de la Asunción de Cayey, Nuestra Señora del Carmen de Cidra, San Antonio de Padua de Barranquitas, San Miguel Arcángel de Naranjito, Santos Ángeles Custodios de Yabucoa y Nuestra Señora de las Mercedes de San Lorenzo. 

Se recogieron más de 2,000.00 pares de zapatos, donativos económicos para comprar zapatos y llevarlos a Haiti.

Además de los 300 estudiantes de la escuela Solidarité en Leogane, se beneficiaron tres orfanatos Hogar Esperanza, Hogar Notre Dame y uno en la comunidad de Kenscoff, las escuelas de Fe y Alegría ( sacerdotes jesuitas), tres escuelas en Puerto Príncipe en Cite Soley y Blanchard y algunas escuelas en República Dominicana.

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