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Soy Guaraguao

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Publicado: miércoles, 21 de junio de 2017

Fred Fernández Coll /Especial para En Rojo

 

 

Guaraguao (Buteo jamaicensis)- halcón colirrojo de amplia distribución en Puerto Rico.

 

El bullicio de la modernidad y el urbanismo no se percata de mi existencia. Es que yo no suelo encontrarme en esos lugares. Prefiero estar ligado a la naturaleza, alejado de los ruidos que desconciertan. 

Mi esencia está en las alturas, en aquellas dimensiones de conciencia que exaltan la naturaleza divina de mi propio Ser. Floto por los aires, pues casi ni necesito batir mis alas, salvo cuando tengo que vencer alguna turbulencia o cuando se requiere hacer algo en específico. El esfuerzo es requerido solamente para cumplir con los rigores terrenales, pero el ejercicio pleno de la conciencia por sí misma, esto es un gozo profundo que solamente se experimenta planeando por los aires… ejerciendo la tendencia natural del alma. 

Muchos de mis hermanos dedican casi todo su tiempo en hacer frecuentes y vigorosos vuelos para todo lo que sus vidas requieran. En particular hay uno, de un color blanco y gris muy bonito, el cual es aguerrido, ágil y muy celoso en proteger lo que considera suyo. Ha adoptado el comportamiento particular de perseguirme cada vez que aparezco en lo que él considera que es su dominio. Con gran valor y tesón me hostiga para que me aleje. Yo lo ignoro hasta que su presencia resulta en una interrupción en mi estado de contemplación, entonces me remonto a las alturas y lo dejo atrás. Con él se queda el expendio de energía en combatir enemigos1 inventados, quizás atacando obsesivamente a quien no representa un peligro real y verdadero a su nido.

Desde lo alto contemplo todo lo que sucede; tengo una visión amplia y panorámica de las cosas. Esto me permite entender sin pasar juicio y me faculta a ver las causas que originan los efectos que se observan. Solamente desde este sosiego y amplitud de conciencia es que se puede ser efectivo en la acción que se haya de tomar cuando sea el momento para ello. 

Soy de naturaleza solitaria. En algunos momentos se me ve en pareja y aun en más raras ocasiones con más de un acompañante. El sendero es solo aunque no en soledad. Entender esto resulta vital para vivir una vida que nos permita crecer y expandir nuestra conciencia. 

En las montañas donde suelo vivir se me puede ver a distintas horas, pero gusto mucho de hacer un último vuelo durante el crepúsculo vespertino, cuando casi todas las otras aves se han recogido en sus nidos. No importa si el clima está despejado, con nubes o niebla. Atesoro lo que se siente cuando el sol cae y el mundo convida al descanso. Mucho se vive y se aprende en el atardecer de nuestras vidas. 

Algunos de mis congéneres han sido utilizados en otras latitudes y en otros tiempos como símbolos de grandeza y poder imperial. Mi hermano el águila ha sido víctima de esto, no empece nunca habérselo propuesto. Su fortaleza, majestuosidad, dignidad y voluntad han sido mal comprendidos por aquellos que se imponen sobre los demás. No han sabido reconocer lo que realmente significa el modo de ser y la existencia de este hermano. Acá en América, los que llaman indios sí han sabido apreciar y valorar las enseñanzas que el hermano águila trae al ser humano. Por eso lo han respetado y venerado, siendo quizás el máximo honor el portar sus plumas como signo de poseer los valores que dicho hermano representa. 

En esta isla antillana, que los indios que la habitaban llamaron Boriquén, yo represento los valores que mi hermano águila representa en otras latitudes. Estos mismos indios me dieron por nombre warawao

Con el propósito de contribuir en implementar los valores del alma en esta tierra pequeña, es que yo soy guaraguao. Remontemos las alturas del Ser, buscando la naturaleza real de nuestra existencia y expandiendo nuestra conciencia. Atrevámonos a conocernos a nosotros mismos y a ser. Borinqueño, te invito a que me acompañes a ser guaraguao.

1El pitirre (Tyrannus dominicencis) es una de las aves mejor conocidas de Puerto Rico. Su nombre común actual proviene de su principal llamada, en la cual parece decir “pitirre”. Los taínos le llamaban guatibirí. El ave pertenece al género Tyrannus, que significa tirano, por lo agresivo y pendenciero que son los pájaros que pertenecen a dicho grupo. Nuestro pitirre no es la excepción a la regla y tiene dignas batallas con el ruiseñor, aunque en muchas ocasiones ataca pájaros sin que haya la menor provocación. Es implacable con las aves de presa, no importa su tamaño, y de aquí surge la famosa frase “cada guaraguao tiene su pitirre”.

El pitirre, a pesar de su bravura, tiene su talón de Aquiles. Entre sus “enemigos” se encuentran los zumbadores (cuando están anidados) y el falcón migratorio.

 

Referencia

https://www.cienciapr.org/es/external-news/el-pitirre-ave-emblematica-y-sumamente-util

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1El guaraguao no aparece como “enemigo” del pitirre. El ave diurna de presa que representa un enemigo es un extranjero o visitante a la isla (falcón migratorio). El guaraguao resulta ser un “compatriota residente” que es objeto, innecesariamente, de la agresividad del pitirre.

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