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OSCAR EN LA ONU: “Servirle a una causa justa y noble jamás es un sacrificio, aunque ello signifique ofrendar la vida por ello”

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Por Oscar López Rivera

Publicado: miércoles, 21 de junio de 2017

Honorables miembros del Comité Especial de Descolonización de los Estados Unidos; Para mí es un gran honor estar frente a ustedes y expresar mi más sincera gratitud por cada una de las resoluciones que ha aprobado este augusto cuerpo respaldando el derecho de Puerto Rico a su independencia , a ser una nación soberana, y por la excarcelación de sus prisioneros políticos. También quisiera aprovechar la oportunidad para agradecer a los ciudadanos venezolanos y a sus presidentes Hugo Chávez Frías y Nicolás Maduro, al presidente Daniel Ortega y los ciudadanos de Nicaragua, al presidente Evo Morales y los ciudadanos del plurinacional Estado de Bolivia, al presidente José “Pepe” Mújica y al presidente Tabaré Vázquez y a los ciudadanos de Uruguay, al presidente Rafael Correa y al presidente Lenín Moreno y a los ciudadanos de Ecuador, al presidente Fidel Castro Ruz y al presidente Raúl Castro Ruz, y a los cinco héroes cubanos René González, Gerardo Hernández, Ramón Labañino, Antonio Guerrero y Fernando González Llort y a los ciudadanos de Cuba por el respaldo que les han dado a la noble y justa causa del derecho de mi amado Puerto Rico a ser una nación independiente y soberana y de formar parte de la comunidad de naciones.

El 17 de mayo de este año fui por fin excarcelado. Si hubiese sido el 29 de mayo, hubiese pasado en prisión 36 años, casi la mitad de mi vida. Durante esos años, las resoluciones aprobadas por este Honorable Comité fueron siempre fuente de fortaleza y esperanza para mí. Las leía y encontraba preciadas expresiones de solidaridad y compasión, y me fortalecían la certeza de que algún día Puerto Rico dejaría de ser colonia y pasaría a ser un estado libre y soberano como los que representan ustedes aquí. 

He pasado las pasadas cinco décadas sirviendo a la que creo es la más justa y noble causa a la que puede servir cualquier puertorriqueño. Hacerlo ha sido un acto de amor y ha sido cumplir con el deber ciudadano. Creo que servirle a una causa justa y noble jamás es un sacrificio, aunque ello signifique ofrendar la vida por ello. Digo esto para dejarle saber a todo el mundo que para mí, servirle a una causa noble y justa ha sido la experiencia más liberadora que haya experimentado y que, a pesar de todas las cosas horribles que se me hicieron mientras estuve en prisión, he regresado a casa con la cabeza en alto, y con mi honor, mi dignidad y mi espíritu más fuertes que cuando ingresé en prisión. Gracias al respaldo que este Comité le ha brindado a los prisioneros políticos puertorriqueños, y al apoyo de cientos de miles de amantes de la libertad y la justicia en Puerto Rico, en la diáspora puertorriqueña y en muchas naciones del mundo, ya no hay más prisioneros políticos puertorriqueños en los gulags del gobierno estadounidense. Desafortunadamente, hay muchos otros prisioneros políticos dentro del Complejo Industrial de Prisiones de los estados unidos. Y hay una puertorriqueña, Ana Belén Montes, que optó servir a una causa justa e ir a prisión por no hacerle el trabajo sucio a la Agencia Central de Inteligencia de los estados unidos. Sirve una condena de 25 años y está batallando contra el cáncer. Pero según el gobierno estadounidense no hay ningún prisionero político en sus cárceles.

Mientras que el gobierno estadounidense alega no tener prisioneros políticos en sus gulags, o terroristas en su nómina, asevera que en los países con cuyos gobiernos no simpatiza hay muchos. Me pareció interesante que sus socios en el crimen en Puerto Rico me criticaran por conversar con el presidente Maduro el día de mi excarcelación, y reclamaran la libertad de quienes ellos consideran prisioneros políticos en Venezuela. Estoy seguro que los prisioneros que los Estados Unidos considera prisioneros políticos jamás contemplarían la idea de solicitarle a los Estados Unidos que se excarcelen todos los prisioneros políticos de los estados unidos y de Guantánamo. Y mucho menos que se procese criminalmente a los terroristas en su nómina que han asesinado independentistas en Puerto Rico, o que se detenga la práctica del crimen del colonialismo y se le permita al pueblo puertorriqueño ejercer su derecho inalienable a la libre determinación y a ser una nación libre y soberana.

¿Cuáles han sido las consecuencias del colonialismo sobre Puerto Rico y su gente? Permítanme compartir con ustedes algunos de los efectos más nefastos que he podido observar desde mi llegada a mi amado terruño. Hoy día hay sobre cinco millones de puertorriqueños viviendo en la diáspora, mientras que menos de tres millones y medio viven en la isla. Encontré a un Puerto Rico bajo el yugo de una Junta de Control Fiscal impuesta por el gobierno de estados unidos, con pleno poder para decirles a los colonialistas que administran la colonia lo que pueden o no hacer, sobre todo en cuanto al pago de la deuda de $72 billones contraída con bancos e inversionistas. Y he observado un acelerado proceso de aburguesamiento – gentrificación, en su anglicismo directo –con la construcción de condominios cuyas unidades se venden a más de un millón de dólares.

Puesto que estoy harto familiarizado con el efecto de este proceso de aburguesamiento sobre los pobres, sé fuera de toda duda, que estos condominios de lujo no se están construyendo con ellos en mente. Los pobres están siendo desplazados; una vez se construyen estos lujosos edificios, sólo pueden vivir en ellos los ricos y los super-ricos. En Culebra, Vieques y en las costas de Puerto Rico, donde se encuentran las playas más hermosas, la construcción de edificios de lujo ya casi ofusca la vista de la naturaleza. Los colonialistas que administran la colonia ofrecen incentivos a los contratistas que las construyen y a los compradores extranjeros, mientras que les niega incentivos a los dueños de pequeños negocios y de viviendas más modestas. Por el contrario, ellos lo que reciben es aumento de impuestos. De manera que lo que este proceso hace es forzar a la gente pobre a mudarse, y muy probablemente a considerar la emigración a la diáspora. Esto causará la despoblación de Puerto Rico, que ha sido un objetivo del gobierno de Estados Unidos desde que invadieron y ocuparon a Puerto Rico. Ya en 1900 estaban forzando a los puertorriqueños a emigrar a lugares remotos como Hawaii y los estados del sureste. Tras la Segunda Guerra Mundial, los Estados Unidos orquestó otra ola migratoria. Mucha de la tierra que la gente pobre se vio obligada a abandonar se utilizó para propósitos militares (bases militares) y para construir hoteles de lujo para fomentar la industria turística. La ola más reciente comenzó hace 17 años. Más de un millón de puertorriqueños se han mudado a la diáspora, ocasionando la más grande fuga de cerebros en la historia de la isla, puesto que la mayor parte de los emigrantes son profesionales: médicos, ingenieros, maestros, arquitectos, enfermeros y otros profesionales de la salud. Si la escuela de Medicina de Puerto Rico gradúa 100 médicos, el 85% tiene que emigrar. No hay empleos para los profesionales jóvenes. Su única opción es emigrar.

Supongan que una baja en población así ocurra en sus países. Cualquier país que pierda dos terceras partes de su población, incluyendo su mejor talento en términos de recurso humano, no puede vislumbrarse con una economía fuerte y una óptima calidad de vida para sus ciudadanos. En Puerto Rico ya comienzan a verse los efectos negativos de la última ola migratoria. Ya vemos una creciente población de envejecientes que cada vez se hace más pobre, y cada vez tienen menos servicios sociales y médicos. Su futuro luce verdaderamente tétrico. Al mismo tiempo, la población de edad reproductiva se está yendo de Puerto Rico, y los extranjeros están comprando condominios de lujo, o en urbanizaciones para la clase alta cerradas. Si alarmante es la despoblación de Puerto Rico, más lo es lo que la Junta de Control Fiscal está obligando a hacer a los administradores coloniales. Para empezar, para agosto se cerrarán 169 escuelas. Muchos maestros perderán su forma de ganarse la vida, y las comunidades, especialmente las más pobres, perderán sus escuelas. Tras bastidores, los colonialistas arrecian más y más con su agenda de privatización. No se convencen de que la privatización ha jugado un rol principal en la desastrosa debacle económica que afecta a Puerto Rico, una de las peores en su historia. 

Además de cerrar 169 escuelas, están amenazando el futuro de la Universidad de Puerto Rico. El objetivo de la Junta de Control Fiscal es quitarle al presupuesto de la Universidad casi medio billón de dólares. También quieren aumentar la matrícula y forzar a la Universidad a cerrar algunos de sus once recintos y a vender parte de sus tierras, algunas de las cuales se han estado utilizando para llevar a cabo experimentos. Pareciera que lo que se propone la Junta es privatizar la Universidad. Todo el dinero sustraído de la educación pública se utilizará para llenar las arcas de los bancos y los inversionistas. Mientras que los puertorriqueños estarán más pobres y miserables, los colonialistas y la industria bancaria estarán más ricos. Por lo que vemos que Puerto Rico se empobrece más y más, y a la vez su población nativa decrece y decrece.

A pesar de que el futuro de Puerto Rico pareciera ser lúgubre, muchos puertorriqueños piensan que es el mejor momento para adelantar un proceso de descolonización. Sabemos que la mayor parte de los puertorriqueños aman a Puerto Rico, nuestra identidad, nuestra cultura, nuestra lengua, nuestros orígenes. Vemos el potencial que tiene Puerto Rico para convertirse en una nación fuerte y en un buen aliado de la economía caribeña y latinoamericana. Tenemos los recursos humanos y otros recursos básicos para convertir a Puerto Rico en el jardín del Edén que podría ser. Porque éste es un buen momento, le solicitamos a este Comité que eleve el asunto de la descolonización a la Asamblea General y le pida que cumpla con su responsabilidad de terminar con el colonialismo de Puerto Rico a manos de los Estados Unidos. El colonialismo es un crimen contra toda la humanidad. Si los Estados Unidos es la nación respetuosa de las leyes que alega ser, le corresponde descolonizar a Puerto Rico de acuerdo a los estatutos de la ley internacional que prohíben el crimen del colonialismo.

Tengo la esperanza de que harán todo lo que esté a su alcance para acabar con el estatus colonial que aqueja a Puerto Rico, y para ayudarnos a hacer de Puerto Rico la nación que puede ser, y para integrarse a la comunidad de naciones. Muchas gracias.

En resistencia y lucha siempre.

 

Ponencia en el Comité Especial de las Naciones Unidas sobre la situación en cuanto a la implementación de la Declaración concediendo la independencia a los territorios coloniales. Vista sobre Puerto Rico. 19 de junio 2017. La ponencia fue ofrecida en inglés, la traducción es de la compañera Sylvia Solá Fernández. 

 

 

 

 

Versión en inglés

 

 

United Nations Special Committee on the Situation with regard to the Implementation of the Declaration on the Granting of Independence to Colonial Countries and Peoples

Hearings on Puerto Rico

 

June 19, 2017

 

Honorable members of the United Nations Special Committee on Decolonization:

It is a great honor for me to be able to stand before you and to express my heartfelt

gratitude for every resolution this August body has passed supporting Puerto Rico’s right to be an independent and sovereign nation and the excarceration of the Puerto Rican political prisoners. I would also like to take this opportunity to thank the Venezuelan citizens and their President Hugo Chávez Frías and President Nicolas Maduro, President Daniel Ortega and the citizens of Nicaragua, President Evo Morales and the citizens of the Plurinational State of Bolivia, President José “Pepe” Mujica and the President Tabaré Vázquez and the citizens of Uruguay, PresidentRafael Correa and President Lenín Moreno and the citizens of Ecuador, President Fidel Castro Ruz and President Raúl Castro Ruz, the Five Cuban Heroes René González, Gerardo Hernández, Ramón Labañino, Antonio Guerrero and Fernando González Llort and the citizens of Cuba for the support they have given to the just and noble cause of my beloved Puerto Rico’s right to bean independent and sovereign nation and to be part of the community of nations.

On the 17th of May of this year, I was finally excarcerated. Had it been the 29th of May, I would have been in prison for 36 years – almost half of my life. During those years, the resolutions that this Honorable Committee passed were always a fountain of hope and strength for me. I would read them and would find in them precious expressions of solidarity and compassion, and it would make me feel that some day Puerto Rico would be decolonized and a free and sovereign nation like the ones you represent here.

I have spent five decades serving what I believe is the most just and noble cause any Puerto Rican citizen can serve. Doing it has been an act of love and fulfilling my duty as a citizen. And because I believe that when one serves a just and noble cause, it is never a sacrifice, even if it means giving one’s life doing it. I say this to let people know that for me, serving a just and noble cause has been the most liberating experience I have had, and that in spite of all the horrible things done to me during the years I spent in prison, I have come home with my head high, and my honor, my dignity and my spirit stronger than the day I was sent to prison. Thanks to the support this Committee has given to the Puerto Rican political prisoners and the support of hundreds of thousands of freedom and justice loving people of Puerto Rico, of the Puerto Rican diaspora and of many nations in the world, there are no more Puerto Rican political prisoners in the gulags of the u.s. government. Unfortunately, there are many other political prisoners inside the Prison Industrial Complex of the u.s.a. And there is one Puerto Rican woman, Ana Belén Montes, who chose to serve a just cause and go to prison rather than to do the dirty work of the u.s. Central Intelligence Agency. She is serving a 25 year sentence and

battling cancer. But according to the u.s. government there aren’t any political prisoners in the u.s.a.

 

While the u.s. government alleges there aren’t any political prisoners in its gulags or terrorists on its payroll, it claims there are many in countries it doesn’t like. I found it interesting that its partners in crime in Puerto Rico condemned me for speaking with President Maduro the day I was released from prison and asking him to release the prisoners in Venezuela they consider to be political prisoners. I am certain that the prisoners the u.s. government considers to be political would never entertain the idea of asking the u.s. government to release all the political prisoners in u.s. or in Guantánamo. And much less would they ask the u.s. to bring to justice the terrorists on its payroll who have killed independentistas in Puerto Rico or to stop practicing the crime of colonialism and allow the Puerto Rican people to exercise its inalienable right of self-determination and allow Puerto Rico to be an independent and sovereign nation.

What has u.s. colonialism done to Puerto Rico and the Puerto Rican people? Allow me to

share with you some of the most deleterious problems caused by colonialism in Puerto Rico that I have observed since my arrival in my beloved homeland. Today there are over five million Puerto Ricans living in the diaspora, while there are less than three and a half million living in Puerto Rico. I found a Puerto Rico under the control of a Fiscal Control Board imposed by the u.s. government that has the power to dictate to the colonialists who help to administer the colony, what to do, especially when dealing with the payment of the $72 billion debt Puerto Rico owes to the banks and hedge funds. And I have seen an accelerated gentrification process constructing condominiums costing one million dollars or more.

Since I am familiar with what gentrification does to poor people, I know the luxury condominiums are not being built for them. The poor people are displaced; once the expensive housing is built, only the rich and super rich can live there. In Culebra, Vieques and around the coast of Puerto Rico, where the beaches are the most beautiful, the construction of luxury building is already overtaking the landscape. The colonialists who administer the colony give incentives to the builders and to buyers who are foreigners, and denies providing incentives to small businesses and small home owners. On the contrary, the small businesses and small home owners are taxed to the maximum. So what gentrification is doing is forcing poor people to move, and most likely to emigrate to the diaspora. This will cause more depopulation in Puerto

Rico it has been the goal of the u.s. government, since it invaded and occupied Puerto Rico, to depopulate it. By 1900 it was already forcing Puerto Ricans to emigrate to far away places like Hawaii and the southwestern states on the mainland. After World War II the u.s. government started another forced emigration wave. More of the land that the poor Puerto Ricans were forced to abandon was used for military bases and for the construction of luxury hotels to foment a tourist industry. And the last wave began 17 years ago. More than one million Puerto Ricans have moved to the diaspora, causing the biggest brain drain in Puerto Rico’s history, because most of the emigrants are professionals, such as doctors, engineers, teachers, architects, nurses and other health workers. If the School of Medicine in Puerto Rico graduates 100 doctors, 85%

of them have to emigrate. There aren’t jobs for most young professionals. Their only option is to emigrate. 

Imagine if such a loss of population were occurring in your countries. Any country that

loses two-thirds of its population, including its best-developed human resource, cannot see itself having a strong economy and good quality of life for its citizens. And in Puerto Rico we are starting to see the negative effects of the last wave of emigrants. We are already seeing a larger aging population that is becoming poorer and poorer and with less medical and social services available to them. The future for them looks bleak. And at the same time young people of reproductive age are leaving Puerto Rico, and more foreigners are buying the expensive condominiums or living in enclosed upper class communities.

If the displacement and depopulation of Puerto Ricans is an alarming problem, what the

Fiscal Control Board is making the colonialist administrators of Puerto Rico do is more

worrisome. For starters, by August 169 schools will be closed. Teachers will be losing jobs, and communities, especially the poorer ones, will be losing their schools. Behind the scenes the colonialists are pushing more and more their privatization plans. They aren’t satisfied that privatization in Puerto Rico has played a major role in bringing the economy to its worse conditions in Puerto Rico’s history.

But beside closing 169 schools, it is threatening the future of the University of Puerto

Rico. The goal of the Fiscal Control Board is to take away close to half a billion dollars from the University’s budget. At the same time, it is looking for ways to raise the tuition and to force the University of Puerto Rico to close some of its eleven campuses and to sell much of its property, especially land that it has been using for experiments in the past. What the Fiscal Control Board seems to be doing is trying to privatize the University system. All the money that will be taken away from the public education system will be used as payment to fill the coffers of the banks and hedge funds. While Puerto Ricans will be poorer and more destitute, the colonialists and the banking industry will become richer. Thus Puerto Rico is being made poorer and poorer and at

the same time depopulated of its native population.

In spite of the fact that the future of Puerto Rico looks very bleak, many Puerto Ricans believe this is the best moment to wage an effective decolonizing process. We know that the majority of Puerto Ricans love Puerto Rico, our national identity, our culture, our language, and our origins. We see the potential that Puerto Rico has to become a strong nation and an asset to the economy of Caribbean and Latin American countries. We have the human resources and the other basic resources to transform Puerto Rico into the Edenic garden it has the potential of being.

Because this is such a moment, we are asking this Committee to take the issue of the

decolonization of Puerto Rico to the General Assembly and ask it to fulfill its responsibilities to bring to an end the colonization of Puerto Rico by the u.s. government. Colonialism is a crime against all of humanity. If the u.s. government is the nation of laws it claims to be, then it behooves it to decolonize Puerto Rico by adhering to the tenets of international law that prohibit the crime of colonialism.

I hope you will do whatever you can to bring to an end the colonial status of Puerto Rico, to help us make Puerto Rico the nation it has the potential of being, and to be part of thecommunity of nations. Thank you.

 

En resistencia y lucha siempre,

 

 

 

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