Bookmark and Share Bajar en formato PDFComentariosVer foto galería

“F” para agencias por manejo de Educación Especial

Ver foto galeríaVisita la foto galería (1)
Perfil de Autor

Por Gabriela Ortiz Díaz

Publicado: martes, 12 de diciembre de 2017

Distinto a lo que se pensaría, hay una serie de agencias – no solamente el Departamento de Educación (DE) – que están vinculadas al ofrecimiento adecuado de servicios a la población estudiantil de Educación Especial, tanto de los educativos como de las terapias físicas, ocupacionales, del habla y psicológicas. 

La portavoz del Comité de Madres y Padres de Niños y Niñas de Educación Especial, Carmen Warren, evaluó con una “tremenda F” las diligencias que han realizado tras el paso del huracán María estas diferentes agencias relacionadas con restablecer los servicios indispensables para este sector de estudiantes. 

En entrevista con CLARIDAD, Warren expresó que las familias con niños o niñas con necesidades especiales han vivido una situación bien complicada debido a las consecuencias de la falta de atención y diligencia del DE, primordialmente. 

“A raíz del paso de los huracanes Irma y María, más allá de que el DE se ha mantenido en incumplimiento consistente de los ofrecimientos educativos relacionados a esta población, la falta de planes para actuar en casos de fenómenos como estos o en situaciones de emergencia, y la falta de sensibilidad con las familias que tienen niños con impedimentos, han provocado una gran crisis para esta población”, sentenció. 

El cierre de las escuelas de forma unilateral por parte de la Secretaria de Educación, Julia Keleher, causó por ejemplo la emigración de profesionales que eran sub contratados por el DE para impartirles terapias a estos niños y niñas. 

“Debido al cierre de planteles, ha habido un éxodo muy grande de profesionales de corporaciones contratadas por el DE que ofrecían los servicios complementarios. Los terapistas han abandonado el país porque, además de que el Departamento ya les adeudaba meses, no pudieron trabajar los meses de septiembre, octubre y mediados de noviembre”, comentó Warren. 

“Las escuelas no abrieron porque ya había un plan de cierre intencionado de escuelas y el fenómeno de María favoreció a la Secretaria para dejar cerradas ésas que ella estaba planificado cerrar”, continúo la portavoz. 

En el caso de los estudiantes de educación especial, se han visto afectados con la reubicación de facultades y matriculas de alumnos en otros planteles escolares porque las escuelas receptoras no cumplen con el equipo necesario para ellos. Según la madre vocal, hay niños del programa de Educación Especial con condiciones severas que, a días para llegar a los tres meses del paso del huracán, aún no han pisado una escuela porque no están equipadas. 

Carmen Warren, entiende que más allá de detener el proceso académico, la situación de planteles cerrados redundó en desaprovechar las escuelas como centros para controlar o remediar otras situaciones del hogar. 

“Son centros para poder atender con urgencia y sensatez la situación que confrontan los niños y las familias. Pudieron abrir para ofrecer servicios educativos y de trabajo social a los estudiantes, también la falta de electricidad y agua potable. Las escuelas pudieron servir de centros alternativos diurnos para que las familias manejaran esos estresores, para atender niños y niñas con impedimentos significativos que dentro del hogar no tuvieran los medios”, abundó la madre, quien de paso dijo que le parecía un grave error el que se insistiera en privar a los estudiantes de los servicios escolares por utilizar los planteles como refugios. 

Las repercusiones de no ir a la escuela o de acudir a una que incumple con el equipo necesario, tiene como consecuencias el rezago y deterioro de las capacidades de cada estudiante. 

“Las barreras que existían antes de María se mantienen, no son prioridad ahora y siguen siendo excusa para que no se ofrezcan los servicios. Las consecuencias de esa jugada son daños irreparables para los niños. Por eso, los padres y madres han estado reclamando que se les compense los servicios que han dejado de recibir y el DE se ha empecinado en negarles esa compensación”, explicó. 

Uno de los reclamos más enfáticos que han hecho como colectivo luego del huracán es que los terapistas se pudieran trasladar a los hogares a ofrecer sobre todo terapias psicológicas. 

Por otro lado, ciertamente ha habido una merma en la matrícula de estudiantes en el DE –más de 6 mil establece el portal de la institución educativa– sin embargo, “los que han salido no necesariamente son de educación especial. La mayoría de los estudiantes de ese sector está todavía aquí en precariedad”. 

A esta población le urge que el DE cumpla y que lo haga con diligencia, que se les ofrezca los servicios educativos y relacionados en el tiempo que sea. 

Los padres y madres de estudiantes de Educación Especial exigen participación activa en el proceso de reactivación completa de clases y servicios. Otra exigencia que le hacen al Departamento y su primera ejecutiva es que “nombren los maestros y maestras que faltan en las plazas de educación especial y las demás, que no usen de excusa la merma de estudiantes”.

  (0) Comentarios




claritienda Las llamas de la aurora