iLe
 
Bookmark and Share Bajar en formato PDFComentariosVer foto galería

“No era factible hacer un proyecto de consciencia usando las mismas viejas estrategias”

Obra de Roberto SIlva
Ver foto galeríaVisita la foto galería (7)
Perfil de Autor

Por Gabriela Ortiz Díaz

Publicado: martes, 11 de julio de 2017

Recientemente, el Museo de Arte de Caguas (MUAC) abrió al público la exhibición “Perspectiva de género: colectiva de hombres artistas”. La curadora del Museo, Elsa María Meléndez, tenía en mente un proyecto artístico como este hace once años y fue ahora que estuvieron disponibles todos los elementos necesarios para armar un trabajo expositivo de tal envergadura. La intención de esta curadora, desde que decidió el título de la exposición, es utilizar el arte como instrumento para concienciar a las personas sobre temas pertinentes. Particularmente, la muestra colectiva pretende romper con el binomio hombre-mujer y con el patriarcado utilizando la obra de artistas varones de la escena local: Néstor Millán, Néstor Rivera, Garvin Sierra, Héctor Rafael, Roberto Silva, Mickey Negrón, Jotham Malavé, Uziel Orlandi, Chistto Sanz, Arnaldo Cotto, Antonio Martorell, Bernat Tort, Antonio Fonseca, Quintín Rivera Toro y Rabindranat Díaz Cardona. 

Esta exposición estará abierta al público durante un año, tiempo que servirá para aportar a la educación en perspectiva de género mediante charlas y presentaciones auspiciadas por la Comisión de Derechos Civiles, así como MATRIA y sus programas IGEA y AMARE, entre otros recursos artísticos. De igual forma, para ampliar la discusión, al unísono se presenta en formato de sala abierta el proceso investigativo a nivel graduado “La batalla después del cuerpo: Reflexiones sobre género y representación en la obra de artistas mujeres en Puerto Rico”, tesis de Tania G. Díaz, cuya inauguración oficial se llevará a cabo en agosto del corriente año.

 

¿Cuál es la intención de esta exposición?

La intención de este proyecto es facilitar una plataforma educativa para el intercambio de información con respecto a la perspectiva de género. El Museo de Arte de Caguas (MUAC) tiene una trayectoria en propiciar proyectos y exposiciones que aporten tanto a la educación como a la concientización del público que nos visita. Es de nuestro interés desarrollar una oferta cultural que impulse importantes cambios sociales. Caguas reconoce que el desarrollo del arte constituye un elemento esencial para el crecimiento histórico de los pueblos; esto se desprende no solo de los proyectos del MUAC, sino también a través de las exposiciones en la red de museos del Municipio Autónomo de Caguas, administrados todos por el Departamento de Desarrollo Cultural. 

 

¿Cuál es la importancia social y cultural de que se señale a través de una exposición de arte el tema de la perspectiva de género (y todas las vertientes englobadas en ese tema)?

En el MUAC, reconocemos el papel medular que juega el arte en torno a las denuncias de problemáticas sociales. La posición del Museo es ofrecer un lugar democrático que sirva como vínculo entre la comunidad y las diversas propuestas que recogen las más diversas perspectivas sobre temas pertinentes. A través del arte, podemos medir ciertos cambios ideológicos que van propiciándose a nivel social, y lo prueba la selección de piezas que constituyen este proyecto, en el que, inclusive, el o la espectador(a) puede entablar diálogos generacionales y constatar la evolución de la figura del hombre con respecto al patriarcado. 

Si en el arte nos encontramos con este tipo de obra, entiendo que es momento de detenernos y visualizarnos como sociedad, además, reconocer que desde hace mucho tiempo en el arte se ha estado construyendo una nueva visión en temas de género. La educación en perspectiva de género es un asunto de todos y todas porque afecta al ser humano, sin importar su orientación sexual. 

 

En términos curatoriales, ¿a base de qué está montada y ordenada la exposición? ¿Hay algún hilo conductor en la manera en que está montada? 

Sí, aunque la obra de algunos artistas entra en la discusión en varios ejes temáticos, podemos ver durante todo el recorrido como se destruyen los cimientos del patriarcado. En esencia, vemos la obra de artistas varones cuestionando sus propios privilegios en una sociedad en la que precisamente ellos dominan y a la vez, son juzgados. Por ejemplo, las piezas de Roberto Silva y las de Arnaldo Cotto deconstruyen el constructo de la figura del hombre. Continúa el recorrido con piezas como “Buscando al varoncito” de Antonio Martorell, “Con editar sin editar” de Samuel Toro, “Tres coros macharranes para tres macharranes” de Nelson Rivera y, “Tres hombres” de Carlos Osorio, que traen a la palestra los estereotipos. Seguimos con los autorretratos, como por ejemplo la poderosa pieza titulada “Release”, 2016 donde Jotham Malavé se muestra vulnerable, pieza que formula una conversación exquisita con “Reina”, 1971 de Martorell, dos maneras en las que dos artistas de diferente generación se muestran íntimos y, que además, evidencian la evolución del pensamiento del artista más allá de las restricciones sociales del momento histórico en el que producen sus piezas. Los cuestionamientos sobre la masculinidad son abordados constantemente en la obra de artistas como Quintín Rivera Toro, Rabindranat Díaz Cardona y en las fotografías del dúo Christto & Andrew. Los prejuicios y la temática de crímenes de odio se desprenden de las aportaciones de Garvin Sierra y Néstor Millán. La transgresión del binomio “mujer/hombre” la cuestionan las piezas de Bernat Tort, Héctor Rafael, Antonio Fonseca, Uziel Orlandi y Mickey Negrón. 

 

El arte, ¿es útil para transgredir lo que se ha establecido como “norma” en la sociedad?

La transgresión en el arte puede darse por diversos motivos. En algunos casos, podría darse por el mero hecho de ser irreverente, cosa que es válida también. La transgresión puede incitarnos a buscar alternativas para hacer las cosas diferentes, repensarlas de modos distintos, ampliar los esquemas. En la transgresión, buscamos estrategias para llegar de otra manera al espectador, para sacarlos de su zona de confort, molestarlos, enfrentarlos con sus propios prejuicios y clasismos. 

 

¿Cómo concibes la posición del hombre ante el feminismo y la perspectiva de género? 

El feminismo es un movimiento de derechos humanos. Hay que entender de una vez que es un movimiento que va mucho más allá de los asuntos que competen al género y a la equidad entre el binomio mujer/hombre. El feminismo denuncia también el racismo, la xenofobia, la misoginia, la homofobia, la transmisoginia y los clasismos. Es erróneo pensar que el hombre no debe involucrarse en la lucha en contra de todas estas formas de marginalización que tanto lo afectan a él también desde diversos niveles. En cuanto a la perspectiva de género, el hombre debe ser partícipe de la discusión. Es tiempo de que tanto el hombre como la mujer reconozcan el abanico de posibilidades de los géneros. Los mismos estatutos de la sociedad patriarcal y machista coartan al hombre de tener una voz a favor de la perspectiva de género.

 

¿Cuál era el perfil – si alguno – de hombre artista que se estaba buscando para la exposición? 

Desde luego que estábamos buscando un perfil de artista. Los artistas seleccionados para este proyecto únicamente fueron considerados por la temática abordada en sus piezas y que, bajo el patriarcado, tuvieran nombre y físico “de hombre’’ sin que su orientación sexual fuera considerada o cuestionada. La obra de estos hacedores, dentro del contexto de esta exposición, fue estudiada e incluida porque precisamente confronta a la audiencia con piezas que visibilizan el machismo en diálogo con posturas y propuestas que destruyen ese modelo y que ofrecen más perspectivas sobre el asunto del binomio tradicional. Por ende, hemos recopilado unos cuerpos de trabajo que contribuyen a la inminente y necesaria discusión.

 

¿Qué importancia tienen las figuras humanas representadas en las piezas de esta exposición? ¿Qué mensajes pueden transmitir? 

Estas figuras muestran ruptura, violencia, evolución; son claves en la transgresión del binomio tradicional. La pose no tradicional del hombre se presenta como la contra parte del estereotipo. Otras figuras representadas a lo largo de la exposición (las que no son humanas), abordan la insubordinación contra las construcciones sociales y se alzan en contra de las desventajas de la mujer y de las comunidades LGBTTQ. A través de múltiples autorretratos, se muestra una apertura emocional que posiciona a los artistas ante la vulnerabilidad usualmente negada al género tradicionalmente denominado como el sexo fuerte. 

 

¿Cuál es tu reacción a críticas hacia la exposición como: “perpetúa lo binario y el patriarcado”, “no tiene en cuenta el fundamentalismo que respiramos en Puerto Rico”, “rechaza el trabajo de mujeres artistas”? 

Esas reacciones críticas surgieron a raíz del título, sin que el proyecto hubiera inaugurado. Sucede que esta muestra la concebí como una pieza de arte con formato de exposición colectiva. De un lado, tenemos el título de la muestra y, paralelamente, tenemos los trasuntos que tratan las piezas seleccionadas. Desarrollar una exposición de hombres varones cuyo título es redundantemente ridículo, es una crítica abierta a las condiciones de la mujer artista. Este proyecto rondaba mi cabeza hace once años y, al fin, se dieron los elementos para desarrollarlo. Debemos recordar que la administración municipal está a favor de la búsqueda de nuevas estrategias educativas, por lo que este proyecto fue acogido sin reservas. El proyecto, trabajado desde mi perspectiva de mujer artista, es una respuesta al asunto de ser mujer artista en Puerto Rico. Simplemente, he puesto al hombre artista en el lugar de la mujer artista, invertí las condiciones y vulneré ese formato. Puedo dar testimonio de cómo diariamente vemos exposiciones en Puerto Rico o nos encontramos con colecciones en las que la obra de la mujer artista no está presente. Decidí, entonces, virar la tortilla y destapar la hipocresía de que constantemente se realizan exposiciones de hombres varones sin que eso se enuncie en el título. Es bien importante hacer la salvedad de que yo trabajo desde lo local, porque tengo los ojos bien puestos en la realidad de la Isla. Y, aquí en Puerto Rico, mientras a la mujer artista la podemos etiquetar o dividir por género, el hombre artista puede brillar por la calidad de su obra. Creo fielmente en que debemos dejar de catalogarnos, etiquetarnos y dividirnos por género.

Cómo podría la curaduría de este proyecto rechazar el trabajo de la mujer artista, si como curadora y artista estoy consciente de que en Puerto Rico los principales espacios de exposición son corridos por mujeres y aun así seguimos encontrando nuestra exclusión. Mi producción es el mejor testimonio de que estoy consciente de la situación; éste es un tema recurrente en mi obra. Debo mencionar que la situación de las mujeres artistas ha tomado mucho auge en nuestra escena y podemos observar una mayor toma de consciencia de parte de espacios como el MUAC. Sin embargo, para mí como artista no era factible hacer un proyecto de consciencia usando las mismas viejas estrategias.

En fin, la falta de perspectiva de género promueve la violencia y el abuso, afecta mortalmente a mujeres y a las comunidades LGBTTQ y compromete la esencia de cualquier ser humano que no asuma los parámetros sociales adjudicados a cada género. En medio de la coyuntura que vive Puerto Rico, éste es nuestro grano de arena.

  (0) Comentarios




claritienda pequeño manual