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MEDICINAL: Una ley para la regulación del cannabis

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Por Gabriela Ortiz Díaz

Publicado: miércoles, 26 de julio de 2017

El pasado domingo, 9 de julio el gobernador Ricardo Rosselló Nevares firmó la Ley 42 o Ley para Mejorar el Estudio, Desarrollo e Investigación del Cannabis para la Innovación, Normas Aplicables y Límites (MEDICINAL), la cual regula el uso del cannabis medicinal. 

Luego de aprobada la ley, una de las preocupaciones mayores la han expresado aquellos pacientes que al presente reciben el tratamiento mediante la moña o flor. Según estos pacientes, con la implementación del nuevo marco legal se les restringe el acceso a ese tratamiento, que es el idóneo para su condición de salud. 

Sin embargo, el artículo 5 A2 de la ley establece que los pacientes pueden vaporizar la flor siempre y cuando ése sea el tratamiento para una condición terminal o sea el método adecuado para atenderse. Ante estas aparentes confusiones que levanta la nueva reglamentación, es necesario que los médicos estén educados respecto a cuáles son las condiciones que se deben tratar mediante el consumo de la flor. 

Otra de los factores deficientes que le han encontrado a la ley es que los procesos de certificación tienen tantos requisitos que pueden dilatarse y tornarse restrictivos. Al respecto, el licenciado Goodwin Aldarondo, presidente de Puerto Rico Legal Marijuana (PRLM), ha expresado públicamente que ahora habrá una junta directiva con un cuerpo médico asesor que creará un nuevo reglamento sobre los aspectos médicos del cannabis. Eso, a diferencia de antes de firmarse la ley, crea mucha burocracia por lo que trae trabas a la industria. 

Aldarondo aseguró que los profesionales del ambiente del cannabis no tendrán participación en la selección de esa junta asesora porque tres de sus miembros serán escogidos por el gobernador y los otros cinco serán secretarios de agencias. El presidente de PRLM ha emitido una alerta a la comunidad de profesionales del cannabis medicinal ya que esa junta será la que cree el andamiaje del nuevo reglamento y no necesariamente tiene conocimiento de la parte clínica o investigativa sobre la planta. 

No obstante, entre las virtudes de este nuevo paso se puede mencionar el que hay una fuerza de ley, antes sólo era un reglamento a base de la orden ejecutiva de Alejandro García Padilla. “Con esta ley se va a reglamentar y a darle el marco legal a esta industria”, manifestó Aldarondo. Asimismo, otro beneficio de MEDICINAL es que las certificaciones no se concederán exclusivamente en el área metropolitana, sino que ahora, los pacientes podrán recoger la identificación personal en las oficinas del Departamento de Salud de la región donde residen. 

De igual forma, la nueva ley dirige a la industria del cannabis medicinal a la investigación. En ese sentido, la Universidad de Puerto Rico (UPR) comenzó este proceso. “Hay que tener un marco científico investigativo para conocer qué condiciones se benefician más del cannabis, de la flor o del ungüento. Algo muy positivo de la ley es que vamos a tener desarrollo investigativo en los próximos meses”, indicó el presidente de PRLM. 

Según han constatado, la condiciones tratadas con más éxito utilizando el cannabis medicinal son la fibromialgia, los espasmos musculares, los desórdenes de ansiedad y el cáncer. Por otro lado, el gobierno de turno estima que entre pacientes locales y pacientes visitantes esperan que unos 250 mil se acojan a tratamientos de cannabis medicinal, lo que a su vez potenciaría la creación de 50 mil empleos directos e indirectos a la industria y una inversión de capital de $200 millones.

 

Con potencial económico el Hemp

Por otro lado, recientemente, el Colegio de Químicos de Puerto Rico y otras instituciones ofrecieron ponencias a favor de enmendar el Proyecto de la Cámara 1071 que sometió la Comisión de Desarrollo Económico, Planificación, Telecomunicaciones, Alianzas Público Privadas y Energía, presidida por el representante Víctor Parés-Otero. El fin de este proyecto es crear la “Ley para el Cultivo, Investigación y Desarrollo Comercial del Cáñamo Industrial”, mejor conocido como Hemp

El cáñamo – familia del cannabis sativa, pero de una especie diferente al cannabis medicinal por contener menos por ciento de THC – tiene potencial para el desarrollo económico de Puerto Rico, puesto que puede impactar la industria de textiles, la industria farmacéutica, el área de creación de industrias locales, y la agricultura local (el cáñamo funciona para reacondicionar el terreno saturado por el monocultivo). 

Desde el Colegio y la UPR, otro de los potenciales del cáñamo que están analizando, además del desarrollo económico, es el social a largo plazo. “Por los pasados 30 o 40 años, nosotros hemos sido la capital de la industria farmacéutica como manufacturera. Por eso es hora de formar nuestras propias empresas locales que creen nuevos productos farmacéuticos o suplementos nutricionales que sean extracciones de alta tecnología de la planta”, comentó el profesor del Departamento de Ciencias Físicas de la UPR-RP, doctor Edgar Resto. 

Las enmiendas que el Colegio de Químicos y otros sectores sometieron ante la Comisión están a la espera de aprobación, aunque fueron recibidas con beneplácito, dijo a este medio el también miembro de la Junta Asesora del Colegio de Químicos. “Entendemos que hubo una cercanía con la fecha límite de poder someter un proyecto de ley y todos esos debates que se estaban dando [en aquel momento, que coincidió con la fecha límite para que el Gobierno sometiera el presupuesto]”, continuó Resto en aras de explicar por qué las enmiendas aún no han sido implementadas. 

El doctor, ex presidente del Colegio, además dijo a CLARIDAD que probablemente la Comisión no implementó de lleno las enmiendas en aquella ocasión para evitar confusiones con el Proyecto de Ley 340 (ahora Ley 42), el de regulación del cannabis medicinal. No obstante, espera que a finales de este mes se realicen nuevas vistas y se concluya con el proceso de acatar las recomendaciones del Colegio.

Entre esas sugerencias que le hicieron a la Comisión figura el que “la UPR fuera parte de la Junta Reglamentadora desde la perspectiva científica y de investigación […] tiene que haber unos análisis de la composición de la sustancias químicas que contiene la planta para estar bien seguros de diferenciarla del cannabis medicinal”. 

Se recomendó, además, que estuviera estipulado dentro de la ley la creación de un fondo de subvenciones para el área de investigación. Este fondo saldría de la recolección del 10 al 15 % de los ingresos que reciba el Estado provenientes de las licencias, contribuciones, o IVU especial que se le imponga a todo lo relacionado con la industria del cannabis. 

Respecto al impacto económico en Puerto Rico, el cannabis medicinal impactaría más el área de tratamientos médicos y el cáñamo, lo comercial o industrial. Ahí radica la importancia de que en términos legislativos se haga la diferencia entre una y otra especie. 

 

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