El monstruoso insecto

Cuando el monstruoso insecto despertó se encontró convertido en un ser humano. De inmediato tomó una pistola y se voló la tapa de los sesos.

El amante de la Buena literatura

Los agentes encubiertos detuvieron y registraron el carro. “Me gustaría cogerlos con armas y explosivos para así poder ajusticiarlos”, indicó el que lucía más agresivo. Algún tiempo después este agente vería su fantasía hecha realidad cuando participó, junto a otros policías, en el asesina- to político de dos jóvenes “subversivos”. Los matamos “por terroristas”, testificaría en su juicio. Años después, el policía tomaría un curso de literatura en la cárcel con un cura dedicado a la causa de la rehabilitación y la educación de los presos. En la clase se discutieron libros como La guerra del fin del mundo, que el cura conseguía como podía. Aunque cada cual sabía quien era el otro, nunca lo reconocieron. El alumno siempre hacía las lecturas asignadas y las discutía de forma apasionada, a pesar de que despreciaba al cura por ser amigo de “terroristas”. Un día, el curso fue eliminado por las autoridades penitenciarias. El policía permaneció preso sin arrepentirse de su crimen; y sin volver a leer lecturas como las que hizo con el cura. Cuando finalmente salió de la cárcel, el amante de la buena literatura se encontró un día con el cura y lo mató sin vacilación alguna.

The Barbarians invasion

El deambulante se levantó de la acera donde había dormido con un gran esfuerzo. Se sacudió como un perro. Al entrar tambaleándose al Burger King, se ajustó el pantalón y unos segundos después ocurrió el estruendo. La explosión aterrorizó a todo Río Piedras. Cuentan que así fue que todo comenzó, de manera completamente imprevista y azarosa. Nada sería igual después de este primer acto de terror. Los deambulantes suicidas repetirían uno tras otros sus actos de terror, sin ton ni son, como onda expansiva, en cualquier lugar y a cualquiera hora. Nunca emitieron una proclama o manifiesto, solo se volaban en pedazos sin aviso y se llevaban a todo el que y lo que estuviera a su alrededor. Por eso, apenas se veía a uno de ellos, todo el mundo huía aterrorizado.

*El libro del mismo título se publicó en 2014 por La Secta de los Perros, editorial independiente. Pabón es profesor de historia y autor de uno de los libros más polémicos de las últimas décadas, La nación postmorten. Ensayos sobre los tiempos de insoportable ambigüedad de la Editorial Callejón.