20 Festival de Cine de La Habana en Nueva York 2019

Por Soledad Romero/Especial para CLARIDAD

El viaje extraordinario de Celeste García Arturo Infante, Cuba, Alemania. 2018, 92min.

Comienza el día y la mitad de La Habana se apunta para tomar una nave extraterrestre. Es una oferta sensacional: viaje de ida sin vuelta a los confines del universo. Veremos una comedia satírica sobre los viajes sin rumbo, sin regreso, o a ninguna parte, y otras aspiraciones ilusorias que el ser humano parece necesitar de vez en cuando para escapar de la rutina. El plan intenta ser coherente, racional. Las autoridades cooperan procurando esté organizado, sea abierto y sin ningún tipo de trauma, porque eso de abandonar tu país para siempre… ¿Que se quieren ir a una galaxia desconocida? Pues móntense en la nave. Mira, tú te paras debajo del inmenso platillo y éste te traga con to’ y motetes. Olvídate del sonido sospechoso… ¿Qué es eso de, de, y que coger una balsa? ¡Caballero eso ya no se usa! Se nos revela la condición humana en toda su cotidianeidad, y delirio; en particular las sorpresas y contradicciones. O sea, parece que la calentura no está en la sábana… El tema nos conduce a la película magistral por Stanley Kramer, Ship of Fools (1965). Inspirada en la novela homónima de Katherine A. Porter (1962), El barco de los locos. Figura una pléyade de actores como Vivien Leigh, Simone Signoret, Lee Marvin, José Ferrer. La alegoría reveladora, se remonta a La nave de los necios (1494) del autor satírico creador del género bufo, Sebastián Brant, escrita en alemán. La idea también inspiró a El Bosco (1450-1516) en su pintura La nave de los locos. Los que gusten penetrar a fondo el asunto encontrarán la raíz en las tragedias clásicas de los tres grandes Esquilo, Sófocles, Eurípides, y en la mitología griega que alude al viaje de los Argonautas.

INSUMISAS Laura Cazador; Fernando Pérez, Cuba, Suiza. 2018, 100mi.

Una médico europea viaja disfrazada de varón para no llamar la atención de las autoridades vigentes, y poder arribar a Cuba desde Suiza a ejercer la medicina. Aunque quedaba un rastro de ‘cosas de Inquisición’ como la actitud de sectores del clero hacia las ciencias, y su intolerancia, no obstante lo arriesgada, esa fue su decisión. La época ofrecía sus complicaciones: el sistema esclavista cruel y represivo estaba en su apogeo, pero ella nunca había estado expuesta a tal experiencia. No le tomó mucho percatarse de que era una sociedad económicamente pujante, que generaba riqueza de la explotación sin paga del otro ser humano: el africano. El personaje que sufrió esta experiencia verídica, descubre en el proceso su verdadera identidad sexual y se dispone a asumirla frente a la sociedad encabezada por un gobierno de varones, militares, indianos con familia, la gran mayoría en su rol de hacendados, negreros, comerciantes ricos y ordinarios, con servidumbre esclava; no todos inteligentes o educados, algunos oliendo todavía a sobaquina. Ella había traído consigo un bagaje científico avanzado: conocimientos sobre la condición de la mujer, y su sexualidad, también nociones sobre la igualdad social. Éste es un film pertinente, rodado con el mayor decoro, fidelidad a la época y honestidad intelectual. ¡Hay qué verla!

MIRIAM MIENTE Natalia Cabral, Oriol Estrada República Dominicana, España 2018 90 mi.

Las tensiones raciales y los prejuicios no siempre se manifiestan abiertamente en la realidad cotidiana del Caribe hispanófono. Aparentemente las relaciones sociales o de clase fluyen… Pero en momentos clave saltan como minúsculas víboras clavándose en la piel hasta llegar a la conciencia dejando indelebles cicatrices (micro agresiones), como se les cataloga ahora. Cuando se trata de escoger pareja, se podría enfrentar un “tremendo” dilema. A quiénes incluimos en la lista de invitados a la fiesta, mientras se pretende abierta o disimuladamente ascender en la escala social. Sin olvidar el atuendo, los modales de mesa. Y qué tal el arreglo del cabello ¿Me lo escondo? ¿Me tomo la libertad de dejarme el cabello rizado, encrespado, “pasa” o “caracolito”, supliéndoles una dosis de ansiedad a nuestras primas y tías, dependiendo del grado de pigmento que tengan, más claro o más oscuro? ¿Me tratarán igual que a las demás? ¡Qué pavorosa incertidumbre! Y qué pasará cuando la madre de mi novio se entere de lo obvio, que soy afro descendiente, aunque ella tenga un hijo mestizo tirando a mulato. Seguro no me va a aceptar. ¡A la larga vano empeño! Pobre señora… sucede que en el corazón de las Antillas no se puede tapar el cielo ni el pelo con la mano, tampoco sustentar falsas ilusiones de grandeza, o la negación del ancestro africano, porque siempre va a estar ahí… Ahora peor, o mejor __desde que la ciencia de la genética, arqueólogos, antropólogos y etnólogos confirmaron que existe una sola raza: la humana, y que todo el mundo comparte la misma madre ancestral africana___, todavía hay gente que no ha podido superar el golpe, cambiar el discurso, o con perdón, tragar gordo ¿no es cierto? Todo eso y más son cuestionamientos que se plantean contribuyendo a que la película sea una sátira genial, originalísima y absolutamente necesaria. Me place recordar que vimos hace poco tiempo una cinta venezolana rondando el tema, que nos resultaría de mucho interés: Pelo malo (2013), con dirección de Mariana Rondón. Nos muestra el drama psicológico de Junior (Samuel Lange Zambrano), un menor, y su obsesión con estirarse el cabello. Es una verdadera joya que también da en el blanco. Ambas cintas se complementan; van del brazo.

NOTA Hace unas décadas tuvimos la dicha de iniciarnos en el disfrute de una excelente serie de realizaciones por directores cubanos encabezados por el maestro Tomás Gutiérrez Alea (1928-1996,) recordado por la pieza magistral La última cena (1976), y otras cintas importantes: Fresa y chocolate (1993), Guantanamera (1995). Sergio Giral (1937) mientras vivió en Cuba, formó parte del grupo de directores que a partir de la Revolución socialista iniciaron el discurso visual y estético de contenido ideológico significativo sobre hechos históricos y sociales específicos. Enfocaron temas sobre la colonización e independencia del país, también de la esclavitud, explotación y emancipación; raza y clase incluidos. Asuntos que no solamente nos conciernen a todos los afro descendientes del Caribe sino que han determinado la economía y el destino político de la región y la sociedad de todo el hemisferio. Me interesa llamar la atención sobre la excelente, bellamente filmada y actuada película con Jorge Villazón (1947-1994) de protagonista, en Plácido, La sangre del poeta (1986), otra realización de Sergio Giral. El personaje clave, Gabriel de la Concepción Valdés (1809-1844), poeta mestizo anti esclavista, y patriota, fue acusado y fusilado impunemente de colaborar en la Conspiración de La Escalera (1844) “una confabulación de la oligarquía criolla, negrera, con las autoridades coloniales españolas…”, contra los abolicionistas criollos (blancos), negros y mestizos libres. Otras importantes cintas del director Giral, son El otro Francisco (1975), Maluala (1979), Rancheador (1979) y María Antonia (1990), con una inefable actuación de la sin par Alina Rodríguez (1951-2015).

LOS SILENCIOS Beatriz Seigner Brasil Colombia. 2018, 89min.

Cualquier película rodada en el corazón de la selva tropical de América del Sur es una promesa de aventura. Sabemos que la selva ha sido uno de los temas literarios de mucho arraigo en las letras latinoamericanas, perdurando por varios siglos. La película no nos defrauda al exponer el resultado del desplazamiento poblacional a consecuencias del factor económico, y los interminables enfrentamientos de la guerrilla con el ejército de los gobiernos de facto en Colombia. Alguien de la familia desaparece por largo tiempo y hay que guardar silencio. Cada narrativa posee un elemento mágico: los muertos pueden resucitar cuando menos lo esperas. La familia está preparada para cualquier eventualidad. La cinematografía de los exteriores es de por sí una aventura: un espectáculo para la vista como era de esperarse. Contemplar la belleza natural del bosque emociona y repara el espíritu. Es una cinta compacta bien filmada y editada. Nos capta de primera intención y no nos abandona hasta experimentar un hermoso final de encantamiento visual durante una toma nocturna por el afluente principal de la vía pluvial. Otra grata experiencia de la selva y sus moradores, además de la implicación político social que nos atañe.

SUEÑO FLORIANÓPOLIS Ana Katz, Argentina, Brasil, Francia 2018 106min.

La temática de las consabidas y anheladas vacaciones con los chicos en las playas de un país vecino, pueden convertirse en una rápida y conflictiva crisis del núcleo familiar. Viaja un matrimonio de profesionales ¿psicólogos?, expertos en motivaciones del comportamiento humano y sus alteraciones. Este pequeño convoy familiar tan ensimismado en su individualidad, no pudo dejar en la ciudad su bagaje personal al cual tendrán que enfrentar. Esto ocurre en un marco supuestamente relajado o superficial, dentro del género de comedia light… O sea, el velero tocó fondo, o se quedó encallado en la arena. Es una cinta contemporánea inteligente y divertida que vale la pena ver.

ROJO Benjamín Naishtat – Argentina Bélgica Brasil Francia, 2018, 109min. Película de suspenso, rodada sobre espacios abiertos o enclaustrados. Observamos lugares que una vez estuvieron habitados y donde ahora solo se perciben sombras. Se emiten diálogos con doble carga mientras los personajes vaticinan algo siniestro que esconden, o disimulan hechos acontecidos. Más bien podría ser el presagio de otra catástrofe nacional desde las estructuras de poder. El film es escueto, la tensión dramática y los silencios dicen más que las palabras omitidas, igualmente se siente la agresividad y la violencia a flor de piel. Antes o después la nación argentina experimentó una ola perturbadora de extremada violencia, ¿Será tal vez la culpa y el terror que el tiempo no ha podido borrar de la memoria colectiva? Es una película densa donde apenas hay espacio para una sonrisa.

*La autora es actriz de teatro; profesora retirada de Español y Estudios Puertorriqueños en City University of N.Y. CUNY.