23 de septiembre de 1868: Grito de Lares

 

Ramón Medina Ramírez (1892-1964) de Moca, barbero, agricultor, tipógrafo, escribió el primer tomo de “El movimiento libertador en la historia de Puerto Rico” en 1950. Dice Luz Nereida Pérez: “Medina Ramírez estableció su barbería-imprenta en el pueblo de Isabela, tuvo una destacada participación en las luchas sindicales y estuvo a cargo de la publicación de Claridad en la década del sesenta. Ocupó el cargo de Presidente Interino del Partido Nacionalista cuando don Pedro Albizu Campos fue enviado a prisión a Atlanta y también sufrió cárcel en varias ocasiones, una de ellas junto a sus cinco hijos.”

Investigaciones más recientes han acentuado detalles de lo ocurrido en Lares y San Sebastián en 1868, pero su obra es fundamental para conocernos. De la publicación de Ediciones Puerto de los tres tomos de su obra, de 2016, págs. 37 – 39:

“La persecución y el atropello del imperialismo español fue lo que colmó la medida en el 1868, exaltando la dignidad del pueblo y precipitándolo a la revolución armada para hacer carne de realidad inmediata sus aspiraciones a libertad e independencia.

Cuba y Puerto Rico, hermanados en sus problemas y dolores de pueblos esclavizados bajo la misma dominación imperialista, trazaron un plan revolucionario que había de dar al traste con la tiranía española en las Antillas. El Grito de Lares y el Grito de Yara debían ser simultáneos y no antes del mes de octubre de 1868.

Betances y Ruiz Belvis, desterrados, discutieron en Nueva York la mejor manera de cooperación que podían prestar al mismo para su realización inmediata. Llegaron al acuerdo de que Betances debía marchar a Santo Domingo, como sitio más cercano al teatro de los acontecimientos, y que Ruiz Belvis debía iniciar una gira por las repúblicas del Continente en solicitud de apoyo moral y económico para la lucha que se avecinaba. Con ese propósito embarcó para Chile, país escogido por ambos como punto inicial de la campaña. La suerte le fue tan adversa al ilustre patriota que una cruel enfermedad consumió su preciosa vida en pocos días, muriendo solo e ignorado en la capital chilena, sin tiempo siquiera para dar a conocer el motivo de su visita.

El golpe fue terrible para Betances. Había perdido al más valioso y querido de sus compañeros de lucha. Sin embargo, ello no lo amilanó en la brega heroica por la independencia de su patria. Redoblando sus esfuerzos en la República Dominicana, aunó voluntades, reunió hombres y armas y esperaba estar listo para zarpar oportunamente en auxilio de la Revolución de Puerto Rico apenas llegara el primer aviso. La suerte, sin embargo, trastornó los planes revolucionarios del apóstol. Con el arresto en el barrio Palmar, de Camuy, del cabecilla Manuel González, Presidente del Comité Revolucionario de aquel pueblo, cayeron en poder del enemigo varios documentos que comprometían en su totalidad al Movimiento Libertador.

Ante situación tan inesperada y desesperante, el Comité Revolucionario de Lares, presidido por el venezolano D. Manuel Rojas, convocó a los comités de los pueblos limítrofes para una precipitada reunión en su propia finca del barrio Pezuela de aquella municipalidad. No se sabe si por la premura conque fueron convocados, o porque la propaganda conformista comenzaba ya a hacer sus efectos desastrosos en la conciencia de nuestro pueblo para todos los actos colectivos de trascendencia, llenando de perplejidad e indecisión a los corazones más valerosos, que de otra manera serían bravos defensores de sus derechos, la verdad es que sólo concurrió a tan importante reunión, además de los patriotas de Lares, el Comité Revolucionario de Mayagüez presidido por el norteamericano Matías Brugman. En deliberaciones que se prolongaron hasta horas avanzadas del día 23 de septiembre, tomaron el acuerdo de atacar la ciudad de Lares, proclamar la República y marchar enseguida contra San Sebastián del Pepino.”

23 de septiembre de 1922

Firma del plan Hughes-Peynado

Fin formal de la primera ocupación militar yanki del siglo 20 en República Dominicana. Comenzada en 1916, causó sobre un millar de muertes de patriotas defendiendo su soberanía, fue para que EUA asumiera el control de las aduanas quisqueyanas para así cobrar la deuda de su gobierno con bancos yankis.

 

 

Cita de Luz Nereida Pérez: “periodicolaperla.com/ramon-medina-hombre-la-historia”. Calendarios investigados por José M. Escoda.

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