4to escogido de filmes para nuestros tiempos

 

Por María Cristina/En Rojo

 

En este escogido incluyo dos filmes recientes, uno ficción y otro documental, y uno de los filmes que más aprecio del integrante del movimiento Nouvelle Vagueque comenzó en la mitad de la década de 1950, François Truffaut.

 

Sprinter(Storm Saulter, 2018)

Este filme de Jamaica, recomendado por el prestigioso editor jamaicano, Ian Randle, sorprende por las características que lo asemejan al filme de culto, The harder They Come(Perry Henzell, 1972), y a Dancehall Queen(Rick Elggo y Don Letts, 1997), un filme que sobrepasó todos los éxitos de taquilla de este país, pero también cómo Sprinterlogra apartarse de ellos y a la vez insertarse en la Jamaica contemporánea. La historia comienza con una escena muy común en el Caribe: una mujer con familia logra un empleo con buena paga en los Estados Unidos y emigra para mejorar así la situación económica de, en este caso, sus dos hijos y su marido. El más pequeño, como es de esperarse, es el más afectado ya que no vuelve a ver físicamente a su madre, excepto por Skype. Es difícil adaptarse a la distancia, pero gracias a su empleo, la familia tiene una buena casa con todas sus comodidades básicas, Akeem puede ir a un buen colegio y ser parte del equipo de atletismo y tener una buena dieta por el poder adquisitivo de los dólares. El hijo mayor, Lorraine, tuvo las mismas oportunidades, pero aunque sobresalió en la carrera de los 400 metros, prefirió no completar sus estudios en la universidad de Estados Unidos donde fue becado y regresó a su país para generar el dinero que necesita para tener una vida buena, no la normalidad que su madre soñó. Akeem tendrá que tomar decisiones casi como adulto, balancear el amor y respeto que le tiene a su padre y hermano y seguir los consejos de su entrenador que insiste en que debe correr los 200 metros en vez de seguir los pasos de la estrella que fue Lorraine. A esto se le añade las presiones de la adolescencia para hacer lo mismo que todo su grupo y probar su hombría e independencia de los mayores. Todo esto dentro de un contexto muy real, con paisajes y vecindarios de Jamaica y un reparto que va desde los actores profesionales David Alan Grier como el ‘coach’, Lorraine Toussa como la madre y Kadeem Wilson como el hermano hasta el joven talento de Dale Elliott como Akeem. Y para ayudar a la distribución de este filme jamaicano, Usain Bolt es el recurso que utiliza el entrenador para darle la confianza que necesita Akeem para entrenar en serio.

 

I Am not Your Negro(Raoul Peck, 2016)

Conocemos al director haitiano, Raoul Peck, desde que participó en el 1er Festival Cine SanJuan cuando su primer largometraje de ficción, Haitian Corner, fue el gran ganador de 1988. En ese entonces vivía en la ciudad de Nueva York, pero con la caída de Jean-Claude Duvalier, luego (después de varios quita-y-pon) las sufridas presidencias (por los derrocamientos militares) de Jean-Bertrand Aristide, regresa a Haití como Ministro de Cultura del gobierno de Rene Preval de 1996 al 97. Después de esa experiencia se ha dedicado a impulsar proyectos culturales de sus compatriotas, dentro o fuera, y hacer su propio cine que puede ser un filme para la TV francesa como L’ecole du pouvoir(2009), un filme de producción internacional como The Young Karl Marx(2017) o un documental (1990) que luego desarrolla en largometraje (2000), Lumumba. I Am not Your Negro(premiado con BAFTA, César, Toronto y Berlín) sigue el estilo cautivante de Lumumba, la muerte de un profeta, a través de un caudal de archivo de fotos, grabaciones, entrevistas, documentos, lectura de cartas y ensayos del escritor afroamericano, James Baldwin (1924-1987). Con Samuel Jackson como narrador y basado en un escrito inconcluso del autor, el documental traza los pasos de Baldwin a su regreso a los Estados Unidos después de vivir en Francia por casi 20 años. Regresa en 1957 cuando la lucha por los derechos civiles de la población afroamericana toma un ímpetu que une a una población diversa a marchar en calles y avenidas, a desafiar a las autoridades locales que rehusaban seguir las leyes que ahora regían a toda la nación (la integración de las escuelas, el derecho a registrarse y votar). Regresa para unirse a sus amigos Medgar Evers (Misisipi 1925), Martin Luther King (Georgia 1929) y Malcolm X (Nueva York 1925) aunque cada uno defendía la igualdad desde plataformas diferentes. Marchará junto a ellos y sufrirá el asesinato de cada uno entre 1963 y 1968. ¿Cómo se puede crear la igualdad en un país que se rige por leyes y creencias que fomentan el separatismo y la superioridad de un grupo? Baldwin repite en cada conferencia, discurso y entrevista que la historia de los Estados Unidos tiene que escribirse a partir de la economía que genera la esclavitud y el reconocimiento de los hombres y mujeres traídos de Africa como el renglón esencial de su desarrollo. ¿Y cuándo sucederá esto?

 

Fahrenheit 451(François Truffaut, 1966)

En 2018 se hizo una nueva versión Hollywoodense de este cuento original de Ray Bradbury que no capta ese sentido de pérdida y encuentro de algo tan preciado como la vida y la historia que contienen los libros. Ese universo físico, mental, sentimental e imaginario de los libros que forman nuestra cultura universal no puede ser captado con efectos especiales para preservar lo efímero y lejano de un universo de icloud donde la información “vive” eternamente. Por eso, la sencillez de la adaptación que hace Truffaut le da el significado necesario para que alguien como el bombero, Guy Montag, cuestione lo que ha aprendido como lo correcto. Clarisse, la maestra despedida de su puesto por sus ideas que retan lo que las autoridades han decretado como la única verdad, será la guía de Guy en descubrir ese otro mundo desconocido, pero que su trabajo consiste en destruir: los libros y bibliotecas escondidas por personas que se aferran a leer y descubrir otros mundos e ideas. El actor austriaco Oskar Werner (el Jules de Jules et Jimde Truffaut 1962) le da una vulnerabilidad a Montag que lo prepara para absorber ese mundo de libros memorizados que se convierte en el final abierto del filme. Julie Christie como Clarisse le imparte la energía necesaria a Montag para entenderla y al fin aceptar su propuesta.