A su manera

 

Por Elga Castro Tirado/ Especial para CLARIDAD

A todos y todas las periodistas que estuvieron cubriendo el “Verano del 19”, sobre todos a aquellos y aquellas que lo hicieron “a su manera”.

Con 42 años jamás pensé que con un recorrido de los últimos 50 años de la historia de Puerto Rico me pudiera identificar con tantos momentos y recordarlos como protagonista o como parte de mi vida. El sábado 17 de agosto el Overseas Press Club (OPC) de Puerto Rico celebró su premiación anual mientras festejaba su 50 aniversario. El evento comenzó con un recuento visual de algunos de los eventos más importantes del último medio siglo de nuestra Isla. Fue interesante recordar algunos de ellos, pero me sorprendió de cuántos tenía recuerdos propios, aún siendo muy pequeña. De estos, muchos eran momentos deportivos, como cuando le ganamos al equipo de baloncesto de Estados Unidos en Atenas en el 2004. Pero también, en el contexto político actual, fue interesante ver un recorrido breve de nuestra esquizofrénica historia política, y con sensaciones agridulces vi imágenes que me produjeron tristeza e ira, mientras veía otras hermosas. Claro, terminar este recorrido con los visuales del “Verano del 19” fue sumamente emotivo y significó empezar la velada en un tono de optimismo. 

En la premiación se honraron a muchos y muchas periodistas de distintos medios en diferentes temas. Los maestros de ceremonia y miembros de la Junta de Directores del OPC enfatizaron en sus discursos la importancia de la prensa en estos momentos en Puerto Rico, su rol durante las protestas que provocaron la renuncia del ex gobernador Ricardo Rosselló y lo esencial de una prensa independiente y libre de presiones gubernamentales. 

En la noche se honró a la recién fallecida reportera Keyla Hernández, homenajeando a su familia, y a quien fuera el hombre ancla por años, Aníbal González Irizarry, que de ahora en adelante el premio a la excelencia periodística llevará su nombre. Otro de los premios especiales de la noche fue el de Excelencia en el Periodismo Deportivo el cual se llama ahora Elliott Castro Tirado. Es importante destacar el honor que significa para la familia y este Semanario que este premio tan importante lleve el nombre de alguien que fue abiertamente independentista y que siempre puso como prioridad su compromiso con CLARIDAD y que nunca claudicó en sus ideales en aras de conseguir trabajos en otros medios. El premio reconoce su trayectoria como periodista deportivo por cuatro décadas, destacándose en diferentes medios, como el televisivo, radial y prensa escrita, algo que pocos periodistas hacen. Además, con un resumé que incluye un sinnúmero de eventos deportivos internacionales, como Centroamericanos, Panamericanos y Juegos Olímpicos, en distintas capacidades, ya fuera como corresponsal o como ancla desde la Isla. También fungió como director de prensa de muchos eventos deportivos. Su voz por años fue sinónimo de las Justas de la LAI, torneos de volibol, el Maratón San Blas, las Justas de AEELA, entre otros. Además, estuvo en la Descarga Original diariamente por veinte años y escribiendo esta columna ininterrumpidamente por 40 años. Esta amplia trayectoria, el reconocimiento de sus pares y su propia excelencia le valieron que de ahora en adelante el premio a la excelencia en el periodismo deportivo lleve su nombre grabado. 

El periodista del canal 6, David Ramos le entrega a Elga Castro un recordartorio de la actividad, dedicada a su padre. Foto: Alina Luciano Reyes

Para este primer premio con su nombre estampado, se organizó una pequeña ceremonia de homenaje en la cual participó el saxofonista puertorriqueño y yerno de Elliott, Miguel Zenón, quien interpretó magistral y emotivamente “A mi manera”, mientras se proyectaba un video con imágenes de Elliott en distintos momentos de su vida. En un plano personal, para mí fue sumamente emotivo ver esas imágenes de Papi en distintas facetas de su carrera, mientras escuchaba a mi esposo honrarlo y homenajearlo con una canción que siempre le gustó, al igual que a mi Madre, pues era una especie de himno y moto de vida, mientras estaba rodeada del cariño de muchos de sus colegas. Quienes lo conocieron, saben que parte del secreto de esa sonrisa eterna era “hacer las cosas a su manera”, básicamente hacer lo que le diera la gana, lo que le hacía feliz y lo llenara. Así fue que ejerció de periodista deportivo teniendo un diploma de ingeniero industrial, así se mantuvo en CLARIDAD aún recibiendo presiones y trabajó en lo que quiso con mucha pasión. Incluso que se incluyera su firma como parte del video-homenaje, fue evidencia de esa personalidad única y característica, Papi casi tenía su propio “Font’’ y su firma característica en letra de molde; fue linda verla con un corazón encima de la “i”, muy a su manera. Si el homenaje fue emotivo, lo fue aún más el conocer que la primera periodista galardonada con el Premio Elliott Castro fue Sara del Valle, periodista que comenzó en CLARIDAD y quien fuera amiga y pupila de Papi. Entregarle el premio a Sara fue muy lindo y emocionante.

Durante toda la noche mi Mamá, Vilma Ramos y yo recibimos mucho amor y solidaridad, pero también el respeto de los colegas de Papi. Y fue lindo que muchos me mencionaron que pensaron mucho en él este verano, pues sabían que hubiera estado en la calle en las protestas y que hubiera gozado con esa noche del 24 de julio cuando Ricky renunció, como gozó otras victorias en vida. Como disfrutó con la victoria de Tito Trinidad sobre Oscar de la Hoya, como disfrutó la del Equipo Nacional de Baloncesto en Atenas sobre el de Estados Unidos, como disfrutó la salida de la Marina de Vieques, como disfrutó las victorias del equipo de béisbol en el Clásico del 2017, como disfrutó la salida de Oscar López Rivera, como disfrutó la primera medalla de oro olímpica de Mónica Puig…y es que esa fue su vida, deporte y política, política y deporte y las victorias y derrotas en ambas se las vivía apasionadamente. Por eso el video del inicio de la premiación me tocó particularmente, porque la mayoría de esos eventos los recuerdo al lado de mi Padre, imagino que muchos de ellos a través de su prisma, como las vistas del Cerro Maravilla, estar juntos cuando ganamos la primera medalla de oro en baloncesto Panamericano en el 1991 en La Habana o estar juntos en la Marcha de la Nación en el 1996 en Fajardo. Cada uno de esos eventos, o él los cubrió o recuerdo exactamente su posición o cómo le impactó en su vida. Quienes me decían que lo recordaron particularmente este Verano del 19, fue no sólo por las protestas masivas y heterogéneas, sino por las victorias en los Juegos Panamericanos de Lima. Y yo también, cuando veía esa masa gigante en el Expreso de Las Américas, cuando vi a las nenas de tenis de mesa en lo más alto del podio, pensaba en lo feliz que estaría. Sin duda me alegra saber que la gente lo recuerda como se recuerda a los grandes, que es pensar en ellos cuando algo importante está pasando y pensar en lo que estarían pensando. 

Gracias al Overseas Press Club por el reconocimiento. Felicitaciones a Sara. Y a todos y todas las periodistas jóvenes (y no tan jóvenes), si algo aprendimos de este verano inolvidable es que es importante hacer las cosas a nuestra manera. ¡Enhorabuena!