Al cumplir mis 70 años

Publicado: martes, 15 de enero de 2013


Por Oscar López Rivera
 Al cumplir mis 70 años celebro y le doy gracias a la vida por todo lo que me ha dado y por todo lo que me ha enseñado. La celebro y le doy gracias por haberme enseñado que ella es lucha toda, que si pretendo vivir tengo que luchar y luchar si pretendo vivir.

La celebro y le doy gracias por dejarme experimentar la extrema pobreza material y por retarme a trascenderla sin envidia u odio a nadie. La celebro y le doy gracias por haberme expuesto a experimentar en carne y hueso los prejuicios, la discriminación y el racismo por ser boricua, por mi piel oscura, por mi tamaño, por no saber hablar inglés y hasta por hablar español “chapiao” para que aprendiera una grata lección – que la única raza es la humana y que todos los humanos somos falibles e imperfectos.

La celebro y le doy gracias por haberme expuesto a una guerra para que me paseara por la sombra de la muerte, sintiera la muerte de los otros como si fuera la mía y sin ser conciente de ello convertirme en un sembrador de muertes, de devastación y destrucción en un pueblo que pudo ser el pueblo mío.

La celebro y le doy gracias por haberme permitido sobrevivir la guerra y retarme a buscar otro sendero, una nueva manera de pensar y a encontrar ideales sublimes y nuevas metas.

La celebro y le doy gracias por obligarme a aprender a pensar críticamente, a sumergirme en mi pueblo para que entendiera que su marginación, su invisibilidad y la falta de voz que sufría yo también la sufría y a apreciar y amar mi identidad y a no permitir que los que controlan las riendas del poder me definieran.

La celebro y le doy gracias por ofrecerme la oportunidad de servir la causa más justa y noble que conozco -la lucha por la independencia y soberanía de mi Patria y por un mundo mejor y más justo.

La celebro y le doy gracias por haberme permitido servir esa causa con mucho amor y compasión por más de 4 décadas. La celebro y le doy gracias por haberme permitido sobrevivir más de 3 décadas en los gulags sin desviarme del sendero escogido y con mi espíritu y voluntad más fortalecidos que antes de estar preso.

La celebro y le doy gracias por haberme hecho miembro de una preciosa y valiosa familia inmediata y extendida, por haberme puesto al lado de esos grandes seres humanos que son los(as) compas de lucha y por haberme permitido nacer boricua en la Boriken bella – ese pedacito del planeta que lograra ser jardín edénico de América y del mundo.

La celebro y le doy gracias porque todavía puedo llenar de amor y compasión mi corazón todos los días.

Mucho amor para todos(as).

En resistencia y lucha,

Oscar López Rivera