Mirada al País: Ampliemos la visión y ajustemos la mira

 

Por Luis Pedraza Leduc/Especial para CLARIDAD

La ideología y propaganda del imperio permea todos los medios e instituciones encargadas de mantener el estatus colonial y neoliberal. Los eventos cotidianos así lo revelan. Desde hace cuatro años se impuso en Puerto Rico una Junta de Control Fiscal apoyada por una ley del Congreso del imperio que eliminó cualquier vestigio de proceso democrático en la colonia perfumada que vivimos.

Se justificó la Ley Promesa con los aplausos de fanáticos, justificaciones legales y dando razones para combatir la corrupción, entre otras lindezas. Hoy, cuando vemos que Promesa nos costará más de $1,000 millones dentro de cuatro años más, tragamos hondo y cruzamos los dedos. La Junta de Control Fiscal, junto a un militar designado por la Casa Blanca, manda y controla los asuntos fundamentales de nuestras vidas.

Al aprobar el presupuesto, los ingresos y gastos públicos, la Junta decide si tenemos servicios médicos y de educación, independientemente si son adecuados o no a las necesidades del pueblo trabajador. De igual manera determinan todo servicio público, es decir, el gasto del gobierno.

Y mientras esos seres clasistas que constituyen la Junta, o el militar que apoya la energía nuclear, se pasean por nuestros lares, los medios e instituciones encargadas de mantener el estatus colonial y neoliberal hacen su trabajo. Nos presentan pantallas o cortinas de humo para que no veamos la realidad.

Ejemplo 1. Nos anuncian un contrato leonino para administrar la AEE por quince años. Anuncian una tormenta tropical y se va la energía eléctrica antes de llegar la tormenta. Nuestro pueblo trabajador, sindicatos incluidos, se olvidan de quienes son los que mandan (la Junta imperial y el militar) y enfilan sus críticas a un director ejecutivo de la AEE que como parte de sus funciones está el ocultar la verdad, es decir, mentir. Y se pide su renuncia por cumplir sus funciones, es decir, por mentir al pueblo.

Olvidamos la esencia del problema, ¿debe el sistema energético ser público o privado? ¿Debe el sistema energético funcionar con combustible fósiles o debe dirigirse a fuentes renovables? La Junta y el militar pagan con nuestro dinero millones de dólares a consultores privados para atender esta cuestión. Por ello un plan de ajuste de deuda cargado a favor de bonistas, por ello contratan a LUMA, por ello el militar visita plantas de energía en Florida. Y nuestro pueblo entretenido con la cortina de humo llamada la renuncia de José Ortiz.

Mientras, el Congreso discute a nuestras espaldas como hacer más liviana la carga punitiva y de deshonra que implica Promesa.

Ejemplo 2. Debates entre candidatos donde los medios e instituciones encargadas de mantener el estatus colonial y neoliberal, excluyen a otras cuatro alternativas electorales. La propaganda es tan brutal que los que consideran alternativas fuera de los mismos (PNP y PPD) hacen apuestas y discuten quien de los mismos ganará. Divide y vencerás es la máxima del imperio. Incluso se legisla para evitar que existan alianzas políticas en los procesos electorales y se aprueban medidas para legitimar el robo electoral. Como si fuera poco, ante la afrenta imperial de la Junta y el militar que gobiernan, el estatus, es decir la colonia, no es un asunto a discutir.

Seguimos atendiendo la noticia del día, desviando la atención ante las cortinas de humo sensacionalistas de una muñeca chismosa, evadiendo asuntos puntuales como son el racismo, la energía, las agresiones del imperio en el Caribe, las propuestas sociales y económicas contra el neoliberalismo, la urgencia de un proceso descolonizador, la educación y la salud, entre otros.

Es urgente ampliar nuestra visión de mundo. Es importante entender que LUMA y los bonistas son la misma clase social. Que los problemas de los pueblos en diferentes países se deben al capitalismo. Que existen alternativas más allá de un resultado electoral en la colonia. Que toda actividad social se le pretende poner un valor monetario y venderse en el mercado. Que tenemos que luchar por humanizar toda actividad social.

Existen varias alternativas comunitarias, políticas, proyectos de protección al ambiente, educativas, de afirmación racial, derechos humanos, de solidaridad política con pueblos hermanos, en fin, un mundo inmenso de recursos, de manos y mentes que son la esperanza para lograr un mundo mejor. Tenemos que lanzar puentes y compartir análisis en lugar de criticarnos y cancelar los espacios de encuentro. De cara a los eventos electorales que dividen a nuestro pueblo, debemos ir creando lazos de unidad en la acción que nos permitan trascender en el 2021.

En la medida que ampliemos nuestra visión, podemos ajustar la mira y dar en el blanco.