Inicio En Rojo Arqueología textil: hacia una epistemología de la puntada

Arqueología textil: hacia una epistemología de la puntada

 

 hilandera

Especial para En Rojo

(primero de seis)

Aunque imposible, podrás decir que has herido al viento

 Góngora

 I. En el Amazonas, Hilton Japyassú espera a que una araña adelante el tejido de su red. cuando ya la araña ha formulado un claro plan de tejido, Japyassú interviene el trabajo.  el biólogo, rompe y desvía la obra, cambia su anclaje de origen o altera su dirección.   la araña responde.  no repite obsecada el viejo patrón destruido.  afiligrana el proyecto e innova.  Japyassú  tiembla. se da cuenta de que  la red es parte del cerebro de la araña. ya  sabía que en ese cuerpecito no hay un centro nervioso del encéfalo localizado en un lugar central.  el cerebro de la araña , recorre su cuerpo, se afianza en sus ocho patitas y, descubre boquiabierto Japyassú, continua hacia su red.  atento y ya apunto de perder el aliento, axioma que ese tejido es una inscripción de sus saberes nuevos y muy antiguos. el biólogo de la Universidad Federal de Bahía se pregunta cómo la tejedora adquiere su información textil:  ¿en su instinto? ¿o es una información que se desarrolla al interactuar con la red alterada? descubre asombrado que la red es parte del sistema sensorial de la maravillosa criatura.   la red es parte de una forma de cerebro que se localiza en el afuera de cuerpo.  en la creación sensible.   la tejedora por excelencia, la araña, hilvana sus sentimientos con su hambre, pespunta certidumbre con urdimbre; zurce su ira; trama lo incógnito, hilvana su historia única y la red testimonia a Hilton Japyassú y su intolerables malas costumbres destructoras.   su cuerpo, el de la araña, y su mente, la  del biólogo, quedan en la red.   

II. En el sofá de mi casa, un quilt hecho por Lydia Lausell me quema los ojos cada vez que lo miro.  otro amazonas nos contiene.  las puntadas se siguen con exactitud,  alinea triángulos en un patrón que no pretende acrobacias.  podría invitar a Japyassú, para  que compruebe como ahí también habita una forma de cerebro extendido, un cuerpo que no se detuvo donde terminan los dedos.  si la fibra en retazos más antigua data del 3400 AC en este sofá queda la trascendencia que desde las aferentes ramificaron hasta el hilo.  y como en el caso de la araña, supone la localización de nuestra mente y vida sensible fuera del cuerpo.   miro esos triángulos de puntadas precisas y reclamo sus saberes:  los cruzados usaban ropa acolchada bajo armaduras y el boro protegió de frío a los más pobres y de orgullo a los samurais.  cada triángulo del trabajo de Lausell es una extensión significante que conjura este espacio tan mísero que es el cuerpo.  así pues, el pespunte que culmina en diminuto remate, es parte del proceso cognitivo y funciona como su extensión física. en el misterio  y la maravilla de juntar pedazos de tela, la cognición se corporaliza.  pues el pespunteado depende rodundamente del cuerpo físico de quien borda. el technos es la creación de extensiones que venzan nuestra fragilidad en cuanto  el objeto nos extiende. el tejido duplica la constitución de la enramada celular, y no le es prótesis, antes bien una extensión natural.  la experiencia corporal y cultural que informa la elaboración del tejido extiende el ojo y la mano, mientras declara como las vidas de quien ya estuvieron son reinstaladas en nuestro pálpito.  sintagmas individuales, significantes visuales que alfabetizan lo innombrado.

Ese  quilt propone la mediación corporal entre el ser significante(tela puntada)plano de expresión y el ser ámbito o envolutura. en tal envoltura, el cuerpo propio es el lugar de las dependencias internas señaladas Hjelmslev. significante pero tambien encuanto fibra que reproduce y extiende el cuerpo fuera del límite que le concedemos tradicionalmenete.  el textil nos obliga y nos autoriza a definir el cuerpo propio como un plano de inmamnencia. me atrevo a asegurar que  encarna el cuerpo propio sin perder un ápice de su propia inminencia. amarillos verdes y rojos paralelan triángulos en este universo de cosas no significadas que la mano lúcida de Lausell construye en cuanto entidad autónoma de dependencias internas. en retazos acolchados visita las contingencias y variaciones que la propia uniformidad del cuerpo,antes percibido como límite,posee.  en oposición de texturas crea un orden psicofisiológico en que la red de relaciones, mecanismos, operaciones y disyuntivas se extiende desde lo que llamamos el cuerpo humano,hacia lo que se construye como mundo exterior.la puntada uniforme emborrona la división de frontera, pues manifiesta que somos todos un organismoincluye lo que estrechamente llamamosinanimado.” el acolchado convierte las carnosidades a partir de su textura, en un plano de inmanencia en que se comparte una totalidad inquebrantable .   

el tejido se repite en cada espacio de humanidad.  entorno, protección y es una narrativa que no incluye un sola palabra , y que se percibe como la fibra del ser.  parte del cuerpo humano,  en que se comprueba aquello que dijo Foucault y que torpemente parafraseo: solo puede haber verdad en la forma del otro mundo y la otra vida.” el textil es esa verdad que en el limite de este mundo este cuerpo no accedemos.

en el amazonas una araña espera a Hilton Japyassú, quien es parte de su red tejida, como lo son la gota de agua, la mosca atrapada, su sistema encefálico  y sus ideas.

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