Bibliotecas Solidarias a niños en campamentos de refugiados y comunidades

Por la Redacción

A casi ya un mes de la actividad sísmica que afecta a la zona suroeste de la isla el Instituto Nueva Escuela (INE), continúa llevando educación y entretenimiento a niños que permanecen sin clases en campamentos de refugiados por los terremotos y en comunidades en la Isla.

La iniciativa, que impulsaron las escritoras Tere Marichal y Wanda de Jesús Arvelo, consiste en llevar a las comunidades una caja, resistente al agua y con tapa, llena de libros nuevos cuidadosamente escogidos para que prosiga el proceso educativo y fomentar la lectura divertida. Asistentes y guías Montessori, coordinados por Verónica Toro, del INE, también están llevando juegos y materiales Montessori a las comunidades donde aún no comienzan las clases. Marichal y De Jesús Arvelo han ofrecido talleres a las asistentes y madres de las comunidades sobre cómo crear materiales educativos y contar cuentos como recursos educativos en lo que retornan las clases en las escuelas.

Ana María Blanco, directora del INE afirmó en comunicado de prensa que, “esta hermosa y necesaria iniciativa de Nuestra Biblioteca Solidaria continuará en todos los sectores mientras no se reanuden las clases. Nuestros niños merecen tener una experiencia educativa en comunidad mientras se recuperan de esta fuerte experiencia de los sismos”.

Desde los primeros días de los fuertes terremotos de enero, Marichal y De Jesús Arvelo han estado llevando libros y leyendo cuentos en los campamentos en coordinación con el INE. La iniciativa se ha extendido a comunidades donde están las 53 escuelas públicas Montessori en la Isla. En esta semana la Biblioteca Solidaria está en el campamento de refugiados de la Cancha Juan E. Lluch en Lajas y en parques de pelota y centros comunitarios en Caimito, Comerío, Guayama, Naranjito, Cayey, Caguas, Guaynabo, Carolina, Barranquitas, Fairview, en Trujillo Alto., Canóvanas, Juncos y Aibonito.

Verónica Toro, la coordinadora del proyecto en el INE, explicó que más allá de los campamentos se amplío el proyecto a comunidades de toda la Isla porque aun el Departamento de Educación no ha ofrecido algo para los niños sin clases. “Este esfuerzo convoca a las asistentes Montessori a hacerse cargo de los niños de sus comunidades y lo que estamos haciendo es ofrecer recursos para que puedan hacerlo, la Biblioteca Solidaria y juegos para movimiento y e, talleres de escritura creativa, talleres de juegos”.


“En lugar de darle un libro a cada niño estimulamos la experiencia comunitaria. Todos los libros son para que todos los lean y los regresen, para compartirlos entre ellos y con sus familiares. Se crean rincones de lectura que son espacios de sanación emocional. Cada niño puede llevarse el libro a su catre, porque ahora ese catre es su casa, y lo lee con su amiguito, con su abuela, con su mamá o su papá y así se hace comunidad en esta experiencia solidaria”, comentó con entusiasmo la profesora De Jesús.

Hay todo tipo de libros y de temas, desde los más ilustrados para los más chiquitos, novelas gráficas, cuentos, libros de historia, biografías de personajes como Nelson Mandela, libros de aventuras, libros enormes en gran formato, libros de derechos del niño, libros de animales. entre otros. Crear espacios de sanación emocional

Según el INE se han preparado y distribuido sobre 50 cajas de la “Biblioteca Solidaria” y seguirán haciéndose más si más comunidades las solicitan. Los libros nuevos y materiales educativos Montessori distribuidos han sido donados por Camera-Mundi en Caguas, Aparicio Distributors, y entidades culturales como Cultura Rodante, el Instituto de Cultura Puertorriqueña y el Colectivo ContArte Inc. Si alguna comunidad desea que esta experiencia se les lleve pueden comunicarse a info@inepr.com