Cenizas y humo que envenenan

 

Por Giancarlo Váquez López/CLARIDAD

gvazquezlopez@claridadpuertorico.com

A una milla del barrio Jobos, en Guayama, está la panta de carbón de AES, que genera entre 600 a 800 toneladas de carbón mineral para generar energía mediante la quema del mismo. 

El viento sopla llevándose el humo y los gases de la planta hacia el noroeste, en dirección hacia la comunidad de Jobos. Eric Abreu, que forma parte del grupo Comunidad Guayamesa Unidos por tu Salud, mencionó que hay estudios que demuestran que las áreas que mas se afectan son aquellas ubicadas 50 millas a la redonda de donde sopla el viento, pero que los gases pueden llegar incluso hasta 300 millas de distancia.

“Tener esa planta tan cerca es como tener un carro con el motor prendido y botando gases por el mofle las 24 horas del día. Pero no un carro de 8 o 12 cilindros, es una caldera que para generar 800 toneladas diarias tienes que quemar mucho carbón”, comparó. 

Carbón que a diferencia de la gasolina –explicó– contiene mercurio, arsénico, azufre, cromo, plomo, en unas cantidades demasiado nocivas que se liberan cuando se quema el carbón. 

La llegada de AES en 2002 ha fomentado desde entonces el incremento de enfermedades preexistentes en la zona. Abreu, relacionó estas enfermedades a la constante presencia de industrias en la zona, anterior a la carbonera, y toda la contaminación que estas han dejado, llegando a las comunidades más cercanas y hasta municipios como Salinas y Santa Isabel. 

“Hay gente que, por ejemplo, ha desarrollado problemas respiratorios, pero lo tienen controlado 

Sin embargo, Abreu señaló que la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Puerto Rico (UPR) ha hecho estudios documentando lo que está pasando en el barrio Jobos, entrevistando personas con enfermedades diagnosticadas

“Ellos notaron que en 2016 había gente enferma, mucho más que en Fajardo. Luego, volvieron en 2018 y algunas enfermedades se habían duplicado mientras que otras se habían triplicado”. 

Por ejemplo, en dichos estudios se constató que los casos de personas con fallo respiratorio aumentaron de 5.8% en 2016 a 11.3% en 2018. Por otra parte el asma aumentó menos de dos veces, de un 17.8%  a 25.2%. 

En cuanto a las condiciones cardiovasculares, todas aumentaron dos veces o más, yendo de un 33.7% a un 52.2%. Según, el resumen de los estudios, el aumento más drástico fue en la dermatitis alérgica de contacto, de 2.2% a 11.9%.  

“Esto es algo acumulativo”, dijo. Abreu, explicó que yendo directo a lo que son los componentes químicos del carbón estos van entrando al cuerpo poco a poco. Los metales van sustituyendo los minerales en las células. Así sucede –explicó– con el arsénico que sustituye al hierro, importante para la sangre y la hemoglobina. 

“Por eso yo lo describo como que estos metales descarrilan los procesos celulares. Ahora imagínate tú si fuera un bebé en formación que necesita calcio, pues viene el cromo sustituye al calcio y se desarrollan mal los huesos”. 

Si esto llega al agua, que es lo que está pasando ahora con las cenizas en Guayama donde se contaminó un pozo que supuestamente no llega a los demás pozos de uso publico, pero uno no sabe porque ellos no lo están respaldando con un estudio, si eso se contaminara ahí se va a tomar el agua y empieza el envenenamiento”

El químico advirtió que no basta con sacar las cenizas, que urge cerrar la planta de carbón y no darle más contratos. También, destacó que incluso si cerrara ahora ahora todavía de 5 a 10 años va a haber gente enfermándose y muriendo a consecuencia de todo el daño que ha causado la AES en 17 años. 

“Queremos que los investiguen […] que por envenenamiento de aguas de uso público se procese criminalmente. […] No la investigan porque si lo hacen no pueden negociar […] entonces no la están investigando y quiere vender equipos de energía renovable. Los ejecutivos dicen que se está transformando”. 

“Eso (el monitoreo) te dice que no están en la de investigarlos como se le pidió mediante una carta (a Vázquez) cuando era Secretaria de Justicia para que investigara a la AES como una criminal ambiental”. 

Luego de una reunión con portavoces del Campamento Contra las Cenizas de Peñuelas, el lunes 30 de septiembre, Wanda Vázquez se comprometió, entre otras cosas, a establecer un monitoreo de calidad de agua y de aire en las comunidades afectadas y otros municipios. 

Aunque no descartó que la reunión haya sido positiva, Abreu dijo que el estudio debieron hacerlo antes. “Hay un principio en el mundo de la protección ambiental que es el principio de la precaución, cuando un proyecto representa un gran riesgo pues no se aprueba”. 

Por otra parte señaló que: “La media (proyecto del Senado 1221) no es de presión para que ellos cierren, para que eso suceda hay que investigarlos pero eso no está en la medida. Ya se le pidió a la exsecretaria que investigara, se han estado tomando unas muestras que has salido con arsénico. Lo correcto sería que ellos (el gobierno) busquen las fuentes de agua cerca de esos lugares y las muestreen. Pero parece que eso se lo quieren dejar a la gente pobre de estas comunidades, porque todo esto siempre lo usan en proyectos que son para personas pobres. Parece que nos va a tocar a nosotros decir que el agua está contaminada en Salinas o en Guayama y radicar una querella por delito ambiental. Ahí los van a investigar y ellos (el gobierno) no tienen que hacer nada”.

“Da la impresión que ellos están esperando a que nosotros lo hagamos…”, sentenció.