Comedias de y por mujeres: Late Night y Booksmart

 

Por María Cristina/En Rojo

Es tan raro encontrar en cartelera comercial dos filmes centrados en “asuntos de mujer/gender issues” y donde el género de comedia se utiliza al nivel perfecto para que sea inteligente, desafiante y graciosísimo. Ese es el caso de Late Night sobre la relación entre una presentadora/anfitriona de programa nocturno televisivo y su más reciente escritora/redactora, y de Booksmart sobre dos amigas casi adultas que cuestionan sus estilos de vida el último día de su último año de escuela secundaria. Tanto la presentación, su desarrollo y su final impactan por la riqueza del guión que sorprende y desafía cualquier expectativa que pudiéramos tener.

LATE NIGHT

Late Night Directora: Nisha Ganatra; guionista: Mindy Kaling; cinematógrafo: Mathew Clark; elenco: Emma Thompson, Mindy Kaling, John Lithgow, Hugh Dancy, Reid Scott, Denis O’Hare, Max Casella, Paul Walter Hauser, John Early, Luke Slattery, Ike Barinholtz, Marc Kudisch, Amy Ryan.

Este filme tiene el conjunto de elementos para contar una historia que estimule el intelecto, las emociones, la distancia y cercanía necesarias que permiten a lxs espectadorxs responder a cada una de las propuestas presentadas. Porque no es solamente que Emma Thompson como Katherine Newbury es altanera, que utiliza su inteligencia para empequeñecer a los que considera inferiores (casi todo el mundo), se cree invulnerable y tan segura de quién es en el mundo de los espectáculos, que queda en ‘shock’ cuando la administración le pide que cambie o quede fuera. Por supuesto, Newbury se recupera muy pronto de esa reacción inicial y arremete contra cualquiera que le impida el paso. Y aquí entra el segundo elemento que eleva esta comedia a dimensiones poco conocidas: Mindy Kaling como Molly Patel, el supuesto token que le dará diversidad al grupo de escritores “all male & all white”. Son dos discursos que parecen nunca coincidir, pero con el pasar del tiempo se fusionan. El resto del equipo de escritores están muy definidos en lo que consideran su aportación al programa, sus relaciones con “la jefa” (Newbury) y sus propias historias que con tan solo pinceladas se dibujan muy bien. ¿Y qué hacer con un personaje como Walter Lovell, interpretado maravillosamente por John Lithgow, que cuenta con muy pocas escenas pero que en cada una revela las dificultades de una relación pública y privada? Pues, disfrutarlo al máximo.

Lxs que disfrutamos de algunos de los programas nocturnos (11:35 y 12:35 o en cambio de hora de E.U. 12:35 y 1:35) de las cadenas principales (ABC, CBS y NBC)—Stephen Colbert, Seth Meyers, Jimmy Kimmel, James Corden (sé que aquí adoran a Jimmy Fallon por su especial sobre Puerto Rico, pero su programa es demasiado tonto para mi gusto), Late Night es una sinopsis de todos y una crítica feroz precisamente a su falta de diversidad, comenzando con el hecho de que todos los anfitriones son hombres blancos. El “Daily Show” de Jon Stewart en Comedy Central (1998-2014) se convirtió en el modelo, que nadie siguió, para el colapso de las diferencias raciales, sexuales, religiosas y políticas. Para insertar esta historia en la realidad existente, no solo se presentan los segmentos acostumbrados en estos programas, si no que también se hace alusiones a los verdaderos anfitriones e incluso, Seth Myers aparece como una opción para Molly cuando esta pierde su empleo con Newbury. 

Mindy Kaling es un factor decisivo en los giros que toma la historia ya que es su creadora y tiene una gran experiencia en el tipo de comedia humanizante que desafía lo conocido y aceptable como lo atestiguan las series de TV “The Mindy Project” (2012-2017) y “The Office” (repeticiones en Comedy Central). 

Booksmart Directora: Olivia Wilde; guionistas: Susanna Fogel, Emily Halpern, Sarah Haskins, Katie Silberman; cinematógrafo: Jason McCormick; elenco: Kaitlyn Dever, Beanie Feldstein, Jessica Williams, Jason Sudeikis, Lisa Kudrow, Will Forte, Victoria Ruesga, Mason Gooding, Skyler Gisondo, Diana Silvers, Molly Gordon, Billie Lourd, Eduardo Franco, Nico Hiraga.

Booksmart

Esta historia de estudiantes de escuela secundaria se enlaza con tres filmes anteriores que lograron captar, a través de comedias agridulces, las inquietudes e inseguridades de estos casi adultos: Lady Bird (Greta Gerwig 2017), Me and Earl and the Dying Girl (Alfonso Gómez-Rejón 2015) y The Perks of Being a Wallflower (Stephen Chbosky 2012). Tanto Lady Bird como Booksmart centralizan su historia en las jóvenes y su relación con otras adolescentes, los chicos que quieren y rechazan, la ‘high’ como lugar de socialización, lo chévere o pesado que son lxs maestrxs, madre, padre y familia. Y sí, la perspectiva es muy diferente. En este primer largometraje de Olivia Wilde (intensa y hermosa actora de Life Itself), Amy y Molly son mejor amigas no solamente porque creen pensar igual hacia todo, pero además porque tienen el mismo “drive” de aprovechar académicamente de la escuela secundaria, aun si esto significa no experimentar con drogas, beber, hacer bromas pesadas, tener sexo y parisiar en toda ocasión posible. Para ellas hacer esto equivale a perder el tiempo, no tener visión de lo que es la próxima etapa en sus vidas y a no poder ser aceptadas en las mejores universidades de los Estados Unidos. Ellas quieren ser dueñas de su destino, aunque eso signifique perderse la locura de ser adolescentes.

El último día de su cuarto año descubren que toda esta abstención ha sido en vano porque los parisiadores más grandes también han sido aceptados en las universidades más prestigiosas. ¿Qué hacer entonces con todo ese tiempo perdido? Pues deciden aprovechar esas últimas 24 horas de ser seniors y compensar por todo lo perdido. Como se imaginarán las cosas no salen como ellas predicen, pero descubren montones de cosas de ellas mismas y de su propia amistad. Pero una de las maravillas de este filme es precisamente el significado de su título: los referentes literarios, artísticos, fílmicos, académicos y políticos. Es casi como un juego mental de internet donde los nombres, títulos, sucesos son lanzados con una rapidez e inmediatez que tenemos que reaccionar porque si no ya pasó y hay que seguir al próximo nivel.

La diversidad es lo que predomina y por eso todo parece tan familiar, aunque en el aspecto económico el enfoque es clase media profesional y los que tienen las casotas con piscina, siempre buenas para un party sin supervisión. Ningún personaje es un estereotipo; todos tienen un papel con contenido. Las dos amigas tienen las mismas inseguridades de su edad, se refuerzan muchas veces con imaginarios, pero se les recuerda que conocimiento adquirido y experiencia vivida tienen que ir juntos.