Comoquiera ganan los bonistas

 

Por Cándida Cotto/CLARIDAD/ccotto@claridadpuertorico.com

Aunque el Tribunal Supremo de Estados Unidos decidió negar la petición de la Junta de Control Fiscal de revocar al Tribunal del Primer Circuito de Boston (TS) en que los tenedores de bonos generales del Gobierno de Puerto Rico (GBO) tienen una acreencia asegurada, los resultados de esa decisión ya están integrados al Plan de Ajuste, indicó Abner Dennis Zayas, colaborador de la Campaña Construyamos otro Acuerdo. 

Consultado por CLARIDAD, el investigador sobre deudas de corporaciones y fondos buitres en la organización LittleSis de Nueva York, cuyas investigaciones van dirigidas a fortalecer las luchas sociales, señaló que la decisión de ese tribunal no le tomó por sorpresa, ya que para la JCF era bastante cuesta arriba por los varios niveles de litigación. Lo primero que se acaba de confirmar es la decisión de que los acreedores de los GBO tienen un pago asegurado. Esto revocó la decisión contraria de la jueza Taylor Swain de enero de este año.

Pero mientras, en el Tribunal Federal en Puerto Rico, se dio otra litigación respecto a cuál es el alcance de la reclamación asegurada de los bonistas de retiro. Los bonistas alegan que la reclamación de ellos incluye las aportaciones del patrono –que esos son los bonos– y que también incluye los futuros pagos luego de la declaración de la quiebra del Título III. Es decir, que la reclamación de los acreedores no solo incluye el pasado, sino el futuro, y si incluye el futuro, también está incluyendo el pago de las pensiones de Pays ToGo.

En esta controversia Swain una vez más se fue en contra de los bonistas y, al presente, su decisión también se está viendo en Boston. De acuerdo con Dennis Zayas, en este caso podría suceder que aun si los bonistas no pierden el caso, la Junta les podría decir a los acreedores: Está bien, ustedes tienen una reclamación asegurada; pero mira, los activos del sistema de retiro no son muchos. En el disclosure (documento de exposición o de divulgación) del Plan de Ajuste –explicó– se calcula que el colateral que tienen los acreedores está entre los $442 a los $827 millones. Con esos activos lo que podrían pagar es del 13 al 24%, le diría la Junta a los bonistas. Es por esto que a juicio de Dennis Zayas, la JCF tenía la decisión contemplada en el Plan de Ajuste.

En el caso de que no pierdan y los acreedores insistan en cobrar, el asunto se pone más difícil porque en el mismo disclosure igual dice que esos bonistas tienen una reclamación asegurada contra el Gobierno central. Entonces el Gobierno tendría que desembolsar el dinero del Fondo General para pagarles antes que al resto de los acreedores, con lo que no solo se afectan las pensiones, sino todas sus asignaciones presupuestarias. En fin, dependiendo de lo que decida Boston, en caso de que esos bonistas ganen, la JCF tendrá que revisar el plan de ajuste.

Dennis Zayas llamó la atención sobre el juego de la JCF, de que aun cuando desde enero ha reconocido que parte de la deuda de los GBO es ilegal, con lo cual se abre la posibilidad para su investigación, lo que ha hecho es utilizarla como herramienta de presión para negociar. Expuso que el argumento de la JCF a los bonistas es que tienen dos opciones: seguir litigando la validez de sus bonos o arriesgarse a que el tribunal los declare nulos. Si el tribunal los declara nulos, pierden todo. En caso de que ganen, lo que les van a pagar es lo mismo que les van a pagar al resto de los bonistas. Es decir, no pueden esperar más. Para que se ahorren ese riesgo, deberán aceptar lo que la JCF les ofrezca.

“Es como una carnada que le han tirado a los fondos buitres, pero hasta ahora no se ha visto movimiento de que se la traguen”, declaró Dennis Zayas, a la vez que observó que las conversaciones entre los acreedores y la Junta son secretas.

El investigador alertó de que en la prensa se ha cometido el error en informar que el recorte de 8.5 % a las pensiones será a las que excedan los $1,200. Señaló que es equivocado decir que si se tiene una pensión de $1,500 el recorte se le va a aplicar al excedente, que serían $300. Lo cierto es que el descuento se le aplicará a la pensión completa.